Las consultoras privadas proyectan una inflación para este año de hasta el 42,3%; un caída de la actividad económica en torno al 2,5%; un descenso del consumo de hasta 3,8% y un tipo de cambio de $78,70 en diciembre.
PRONÓSTICOS
Es la recesión y no la deuda, lo que más preocupa... y continuará este 2020
Si bien la deuda desvela hoy a los funcionarios del Gobierno, no es sino la actividad económica el verdadero termómetro de las expectativas de la población que mantendrá o no la actual gestión. Y los números no dan paz a corto plazo: se habla de caída de la actividad económica en torno al 2,5%, inflación para para 2020 del 42,3%, descenso del consumo de hasta 3,8% y un tipo de cambio de $78,70 en diciembre. En tanto, la recuperación de la actividad económica llegaría recién en 2021, cuando se expandiría 1,7%, luego de lo que serían 3 años de caída.
Para la consultora 'Analytica', el primer año de "la economía albertista" estará signado por la herencia que deja el gobierno anterior, que limita la posibilidad de hacer populismo, y por la necesidad de hacer un ajuste fiscal en medio de la negociación de la deuda tanto con acreedores como con organismos multilaterales.
Pero la herencia va más allá. El diario 'BAE' recuerda esta mañana que la industria sufrió una de las peores debacles de su historia durante los cuatro años de la era Cambiemos, en donde prácticamente todas sus variables se derrumbaron y crearon un combo explosivo en materia de empleo, que dinamitó a más de 170.000 puestos en el período que fue desde diciembre de 2015 hasta el mes pasado, coincidente con la gestión de Mauricio Macri.
Parte de un informe que difundió la UIA, donde muestran que en noviembre la contracción del empleo industrial fue del 4,4% interanual, lo que significó una reducción de 49.645 puestos. "Sin estacionalidad, la caída mensual del empleo asalariado industrial fue de -0,5% (-5.184 puestos). Respecto de noviembre de 2015 la caída acumulada fue de -13,5% (-170.166 puestos)", precisó.
Otro sector que evidenció la crisis de la recesión fue la construcción, que en noviembre perdió casi 7.000 puestos de trabajo aunque en el acumulado del año perdió 37.706 empleos, 12.000 menos que la industria. Sin embargo, el rubro de los constructores evidenció descensos desde antes de la crisis final del 2019, según analizaron fuentes del sector.
En tanto, hacia adelante existe una expectativa de amesetamiento en materia de empleo, lo que significaría un corte en la sangría de noviembre: "Si bien el 2019 cierra con una pronunciada caída del empleo asalariado privado, la perspectiva empresarial con respecto a la dotación de su personal en los primeros 3 meses del 2020 es cautelosa. Tal como lo indica la EIL, un 92,8% de las empresas esperan mantener la misma dotación, reflejando un incremento con respecto al mismo mes de años anteriores (84,4 y 87,6% en 2017 y 2018 respectivamente)".
Con 49.600 trabajadores menos, la industria representó un 32% de la caída del empleo asalariado privado total. El sector acumuló entre enero y noviembre de 2019, según el último informe del CEU de la UIA, una contracción de 6,9% interanual, que la ubicó "en el nivel más bajo en 10 años".
Frente a las pymes y las empresas que producen, los ganadores económicos del macrismo fueron los bancos, sostiene el medio que aclara que esta situación todavía no se ha modificado, "a pesar de que el BCRA viene bajando la tasa de referencia en más de 13 puntos porcentuales desde que Alberto Fernández llegó al poder. Pero la reactivación tan buscada aun parece gatear más que caminar y los bancos privados aún cobran tasas que asfixian a gran parte de aparato productivo".
Empresarios pymes consultados por el mencionado medio, aseguraron que no sólo no cambiaron los intereses, sino que se endurecieron los requisitos para acceder a una carpeta crediticia.
Mucho más positivo, el diario 'El Cronista' marca que el Gobierno busca para la primera etapa, la estabilización de la economía, y que en los casi dos meses de gobierno hubo avances en este sentido: "Las primeras señales parecen venir por el lado de los precios. "Vemos una desaceleración de los precios, con una tendencia muy chica, pero empiezan a verse resultados", aseguró el jefe de Gabinete, Santiago Caero, ayer en declaraciones radiales. Por si quedaban dudas, aclaró que "desaceleración no quiere decir que bajen los precios, pero no aumentan con la velocidad con que venían aumentando el año pasado".
Afirma el matutino que las primeras proyecciones respecto del comportamiento del consumo masivo este año muestran una mejora respecto de la caída del 7/8% de 2019, aunque todavía no habrá crecimiento o será marginal.
El Índice de Confianza del Consumidor que elabora la Universidad Di Tella registró en enero una suba del 1,6% en relación a diciembre. En parte eso va en línea con las estimaciones de consumo para 2020.
"El 2019 cerró con una caída del 11,5% pero entre octubre y diciembre ya estaba en torno al 5%. Para este año estimamos entre 5 y 10% de caída", señaló Facundo Aragón, director Comercial de Nielsen Argentina, según 'El Cronista', que contrapone los datos mencionados de 'Analytica', que estima una caída de entre 3,3 y 3,8% luego del 8,6% de 2019, a los de 'Abeceb' que estima un crecimiento marginal del 0,3%, tanto del consumo como de la industria
Siguiendo a 'Analytica', destacan que "en 2020 la economía dependerá de tres variables claves como el salario; el tipo de cambio y las tarifas".
"El gran desafío de Alberto Fernández es volver a crecer conteniendo la inflación. El 2020 no va a ser un año de crecimiento. Va a ser un año de contracción y de transición para la economía", destacaron desde la consultora. Mientras agregan que la desinflación solo puede iniciarse a partir de 2021 y volviendo al financiamiento externo.
Cabe recordar que según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) de enero, que contempla los pronósticos de 40 participantes entre los cuales se cuentan 25 consultoras y centros de investigación locales, 13 entidades financieras de Argentina y dos analistas extranjeros, en 2020 habrá un nivel general de inflación de 41,7%, mientras que, para 2021, la expectativa de inflación se ubicó en 31,3%.
Respecto del Producto Bruto Interno (PBI), los analistas estimaron una caída para 2020 del 1,5%, aunque prevén una recuperación de la actividad económica hacia 2021, cuando se expandiría 1,7%, luego de lo que serían tres años de caída.
En cuanto al tipo de cambio, el promedio de relevamientos para diciembre 2020 fue de $ 78,7 por dólar en el mercado mayorista, frente a los $ 80,5 del REM previo, "con un sendero creciente hasta alcanzar un valor de $ 99 en diciembre 2021".
Mucho más optimistas son las estimaciones de la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo (FIDE) que consideró que la economía argentina recuperará este año "un crecimiento moderado", en torno del 0,7%; acumulará una inflación anual de 34% y habrá una mejora cercana a los tres puntos para el salario real.
La entidad que conduce la actual titular de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont, destacó en su último informe las medidas del Banco Central "tendientes a favorecer la economía real, estimular el ahorro en moneda local y promover una política antiinflacionaria".
"El ejercicio por parte del BCRA de sus facultades para impulsar regulaciones a favor de la economía real y estimular el ahorro en moneda local constituye un componente central de la estrategia de recuperación económica", evaluó FIDE.













