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Deuda: Guzman, la nueva oferta y el avance con los bonistas K

Jue, 11/06/2020 - 12:34pm
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Por Urgente24

Con ajustes a la nueva oferta, el Gobierno encara la recta final de la negociación. Para ello se reunieron ayer el ministro de Economía Martín Guzmán y el presidente Alberto Fernández en Olivos, donde ajustaron los detalles de la propuesta que negocian con los bonistas e incluye un cupón atado a las exportaciones agropecuarias. La intención es conseguir primero el aval de los grandes fondos antes de enviar la enmienda.

Guzmán y Fernández ajustaron detalles ayer en Olivos.
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El Gobierno de Alberto Fernández y los grandes fondos de inversión negocian a contrarreloj para intentar alcanzar un acuerdo de canje de US$66.200 millones de deuda externa en una gestión que empezó ya a encaminarse. 

Ayer se reunieron el presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía, Martín Guzmán, en Olivos para ajustar los detalles de la versión definitiva de la oferta que presentarán en los próximos días y que incluirá un endulzante para los acreedores que elevará el valor presente neto (VPN) a través de un cupón atado a las exportaciones entre otras modificaciones.

Según publicó esta mañana el diario económico 'BAE', fuentes oficiales confirmaron que esta opción está arriba de la mesa de negociación. Y la expectativa es que aporte unos US$3 adicionales y ayude a cerrar la brecha entre las pretensiones de los bonistas y el marco de sostenibilidad diseñado por el Gobierno con el Fondo Monetario Internacional. 

La propuesta en debate es incluir un cupón atado a las exportaciones agropecuarias que se gatille en caso de que el crecimiento promedio de las ventas externas de los 5 años previos supere un piso prefijado.

"La brecha entre las posiciones que mantienen las partes podría superarse, según surgió en las últimas horas, con un bono condicionado a una variable de la economía o value recovery instrument (VRI, según las sigas en inglés). Esa variable serían las exportaciones", publicó el diario 'La Nación', que aclara que "todavía es algo que los fondos más duros se niegan a aceptar. Blackrock, Ashmore y Fidelity, entre otros acreedores a quienes esa idea no agrada, buscan un flujo mayor, estable y seguro en el tiempo".

Otros cambios que incluiría la enmienda final serían una rebaja a la mínima expresión de la quita de capital para los bonos emitidos durante el Gobierno de Mauricio Macri –la oferta original ya excluía del recorte de principal a los títulos del canje 2005-, que quedaría en alrededor de un simbólico 1%, y una reducción aún mayor del plazo de gracia para el pago de intereses, que podría ser de tan solo un año en lugar de dos, como planteaba la segunda versión de la propuesta. 

Con estas dos modificaciones, según cálculos de Delphos, sumarían US$2 al ofrecimiento anterior y lo dejarían al borde los US$50 de VPN descontado a una tasa del 10%, que planteó como tope el FMI.

Sin embargo, los principales grupos de acreedores que negocian con el Gobierno reclaman un piso de US$53 para ingresar al canje. 

Por eso, esperan que el cupón atado a las ventas externas agropecuarias con sus US$3 adicionales les permita saltar el límite planteado por el Fondo y el Ejecutivo a través de un ofrecimiento mayor aunque sin salirse del marco de sustentabilidad ya que sólo se activaría en caso de que el rendimiento exportador sea superior al esperado.

Según se definió ayer en la reunión mencionada, la idea es enviar la enmienda a la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC) antes de que venza el plazo actual para el canje, el viernes a las 18. Aunque eso lo harían sólo si en las próximas horas avanza un preacuerdo con el grueso de los grandes fondos. Caso contrario, prorrogarán por cuarta vez el deadline y se tomarán el fin de semana para intentar limar las diferencias y entonces sí presentar la oferta definitiva y publicarla con un decreto en el Boletín Oficial. 

El objetivo es conseguir el aval de los peces gordos de Wall Street y, con ellos adentro, arrastrar a los bonistas no agrupados.

En una entrevista con el diario brasileño 'Valor' de ayer, el ministro aseguró que la oferta que se enviará a la SEC será "la última".

Pero, "esto se define en el último minuto", remarcó un hombre vinculado a la reestructuración de la deuda argentina. 

¿Habrá una presentación de la nueva oferta con un acto similar al que se realizó en la Quinta de Olivos, con gobernadores y la vicepresidenta, Cristina Kirchner? Ante la consulta de 'La Nación', en Casa Rosada dijeron: "No creo que haya que hacer un acto para presentar una oferta a los bonistas. Supongo que será un acto administrativo del Ministerio de Economía. Lo de abril no fue un acto de presentación de oferta. Fue una reunión que queríamos hacer con Alberto y Cristina y todos los gobernadores desde hacía rato, y de paso el buscar el apoyo de todas las provincias a la negociación, más allá de cuál fuere la oferta", precisaron al matutino. 

En efecto, el Presidente tiene previsto viajar a Catamarca el último día de la semana.


Se acelera la negociación con 'bonistas K' con la quita de la 'cláusula antibuitre'

Según detalló esta mañana el diario 'Ambito Financiero', los bonistas con deuda emitida bajo los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner mantendrán sus derechos adquiridos de recurrir a la Justicia del Segundo Distrito Sur de Nueva York si Argentina no paga en el futuro sus compromisos, y sin que se le aplique ninguna cláusula 'antibuitre'. Con ello, se destrabó y aceleró ayer, al menos en parte, la negociación con los acreedores con títulos públicos emitidos bajo legislación internacional durante 2005 y 2010.

La novedad ya fue transmitida por Martín Guzmán a los acreedores interesados, la mayoría reunidos dentro del Grupo de Bonistas del Canje, y ahora está a la espera de un guiño final para, al menos, cerrar el deal con estos tenedores. 

Serían unos US$8.000 millones, reunidos entre los tenedores de títulos Par y Discount lanzados durante los años del kirchnerismo para saldar la salida del default declarado en 2001 en los dos canjes de 2005 y 2010.

Para llegar a un acuerdo válido, el Gobierno necesita que un 75% de estos tenedores acepten el programa de reestructuración para que desde la Security and Exchange Commission (SEC) se firme el aval final y se cierre la posibilidad de eventuales juicios en Nueva York en el tribunal que maneja Loretta Preska. 

Para que esto ocurra, Dennis Hranisky, exabogado de Paul Singer y hoy principal negociador de los bonistas K les dejó claro, a los argentinos que se le deberán respetar los derechos adquiridos a los bonistas que representa. Más allá de mejorar sustancialmente la oferta fallida del 8 de mayo. 

Se aceptaron los cambios y ya se les anunció a estos tenedores de deuda K que la "cláusula antibuitre", que puede dificultar y trabar la posibilidad de avanzar en un juicio contra el país, aún en default, no regirá para ellos y que será eliminada de la redacción de la oferta final. 

Los bonistas K rechazan abiertamente la aplicación de la cláusula, basándose en la sólida jurisprudencia de los Estados Unidos que resguarda los derechos adquiridos. En este caso, el derecho a avanzar en un simple juicio, colectivo o individual, en los tribunales de Nueva York. 

Hranitzky dejó claro que esta salvaguarda es innegociable, además de otro beneficio con el que ya cuentan: el cupón PBI. Los bonistas K creen que se merecen ambas distinciones, más el reconocimiento de casi el 100% del capital adeudado, dado que sus pasivos ya fueron reestructurados y fruto de la salida de otro default.

Según publica 'Ambito', Guzmán aceptará ambas 'sugerencias': de esta manera, los bonistas K no tendrán quita de capital y tendrán el beneficio de un cupón de pago extra por encima de los intereses pactados. 
La idea de mutar el cupón PBI por el de exportaciones es original de los propios bonistas del Grupo de Bonistas del Canje, y busca salir de la desconfianza con el país en cuanto a sus mediciones anteriores del PBI (lo que ya tiene abierto un juicio, también ante Loretta Preska). 

Guzmán la incluyó como una alternativa válida para la negociación, y así, será un porcentaje del crecimiento de las ventas al exterior lo que financiaría el beneficio, y no las reservas del Banco Central.

La situación es más compleja con los 'bonistas M'

La situación con los tenedores de deuda emitida durante el macrismo es más compleja. Aquí, el Gobierno se enfrenta a la disyuntiva de acelerar la negociación con los bonistas de más corto plazo (con vencimiento de deuda antes del 2040) y los de más largo alcance, incluyendo el famoso bono Centenario o Global 2117. 

También según 'Ambito Financiero', los primeros están más cerca de aceptar lo que propone Guzmán, mientras que los segundos están en una posición más radicalizada y sosteniendo el límite del 55% de Valor Presente Neto (VPN). 

Pero la oferta final no superará el 49,9%, y el beneficio de los adicionales por exportaciones, por ahora no está considerado para los bonistas M.