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CONFLICTO

La pelea entre la AFA, San Martín (T) y Atlanta provocó la salida del vice del ‘Bohemio’

Mie, 10/06/2020 - 9:01am
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Por Urgente24

El vicepresidente de Atlanta, Alejandro Korz, presentó en las últimas horas su renuncia al cargo, a partir de diferencias de criterio que mantuvo con el resto de la Comisión Directiva del club, en particular, con el titular Gabriel Greco. Luego de haber solicitado una licencia hace algunas semanas y viendo que ese pedido no era correspondido por sus pares de CD, el ahora ex dirigente procedió a tomar una decisión drástica y se aleja de la vida política de la entidad ‘bohemia’, después de 18 años ininterrumpidos. Cabe recordar que el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio ‘Chiqui’ Tapia quedó inmerso en un duro enfrentamiento con el titular de San Martín de Tucumán, Roberto Sagra, tras tomar la decisión de suspender los ascensos y descensos categoría. Ante este situación, ‘Chiqui’ Tapia, en un notable gesto de debilidad, hizo firmar a todos los clubes del Nacional B una solicitada en defensa de su postura. Y le sumó otro capítulo a la disputa más fuerte que hay en la Segunda División desde que la AFA le puso punto final a la temporada 2019/2020, pero en cambio decidió que los torneos del Ascenso se definan en la cancha. Hay un detalle que no es antojadizo: a pesar de que las firmas de cada equipo están en orden alfabético, Atlanta figura en el último renglón, cerrando la lista de clubes que respaldan al jefe de la calle Viamonte. Como para que no pase inadvertido que los bohemios, punteros de la Zona 1 con 38 unidades y un partido pendiente, apoyan la medida. Desde Villa Crespo eligieron tomar distancia de la protesta de los tucumanos, muy a pesar de que la decisión del Comité Ejecutivo de la AFA los perjudica.

Alejandro Korz, ex vicepresidente de Atlanta.
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Alejandro Korz, ex vicepresidente de Atlanta.
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Otro nuevo episodio escribió el conflicto que la AFA mantiene con San Martín de Tucumán y Atlanta por la suspensión de los descensos y ascensos de categoría a causa de la pandemia del coronavirus. Esta pelea entre la casa madre del fútbol argentino, el “Santo” y el “Bohemio” provocó este martes (09/06) la renuncia del vicepresidente de Atlanta, Alejandro Korz, al cargo a partir de diferencias de criterio que mantuvo con el resto de la Comisión Directiva del club, en particular, con el titular Gabriel Greco.

Luego de haber solicitado una licencia hace algunas semanas y viendo que ese pedido no era correspondido por sus pares de CD, el ahora ex dirigente procedió a tomar una decisión drástica y se aleja de la vida política de la entidad ‘bohemia’, después de 18 años ininterrumpidos.

El nudo central de la postura tomada por Korz estriba en la posición de la institución ante la determinación de AFA de “dar por finalizada la temporada” en el torneo de la Primera Nacional, aunque remarcaron que los ascensos a Primera División “se resolverán en cancha”.

A pesar de que la posición de la entidad de Villa Crespo no era tan radical como la exhibida por San Martín de Tucumán, la idea de Alejandro Korz iba en el mismo sentido: jugar las nueve fechas restantes o bien coronar a Atlanta como uno de los ascendidos, por el hecho de ir encabezando la tabla de la zona A, al momento de la interrupción por la pandemia de coronavirus, en marzo pasado.

La ‘gota que rebalsó el vaso’ parece haber sido la decisión tomada por Atlanta, a sugerencia del presidente Greco, de “apoyar la moción” enarbolada por la mesa directiva de la Primera Nacional, de respaldar la medida tomada por AFA de dar por finalizada la temporada, suprimiendo –inclusive- los descensos. 

Cabe recordar que el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio ‘Chiqui’ Tapia quedó inmerso en un duro enfrentamiento con el titular de San Martín de Tucumán, Roberto Sagra, tras tomar la decisión de suspender los ascensos y descensos categoría. Ante este situación, ‘Chiqui’ Tapia, en un notable gesto de debilidad, hizo firmar a todos los clubes del Nacional B una solicitada en defensa de su postura. 

Y le sumó otro capítulo a la disputa más fuerte que hay en la Segunda División desde que la AFA le puso punto final a la temporada 2019/2020, pero en cambio decidió que los torneos del Ascenso se definan en la cancha.

“Liderazgo y conducción”, fueron las dos palabras que utilizó Marcelo Achile, presidente de Defensores de Belgrano y la Primera Nacional, para describir el motivo de la carta. Con un detalle que no es antojadizo: a pesar de que las firmas de cada equipo están en orden alfabético, Atlanta figura en el último renglón, cerrando la lista de clubes que respaldan al jefe de la calle Viamonte. Como para que no pase inadvertido que los bohemios, punteros de la Zona 1 con 38 unidades y un partido pendiente, apoyan la medida. Desde Villa Crespo eligieron tomar distancia de la protesta del club tucumano, muy a pesar de que la decisión del Comité Ejecutivo de la AFA los perjudica, según una nota publicada por el diario Clarín. 

“Los clubes que integramos la categoría Primera Nacional (…) queremos expresar nuestro acompañamiento a la gestión del presidente de nuestra institución, Claudio Chiqui Tapia (…) Entendemos que priorizando el aspecto sanitario, y garantizando los principios de integridad, continuidad y estabilidad de las competiciones, siempre que medien las disposiciones del Gobierno Nacional correspondientes, es necesario que se abra una ventana de tiempo disponible, en donde se pueda establecer un mecanismo deportivo en el cual prime el espíritu de competencia para determinar la resolución de la temporada 2019/2020”, es el resumen del PDF que circuló entre los dirigentes y los medios. Además, destaca el trabajo de Tapia desde que asumió la conducción en 2017, reprodujo el diario Clarín.

Achile –la carta también está rubricada por Pablo Bianchini, presidente de Platense y secretario general de la mesa directiva- será uno de los seis vicepresidentes de la AFA a partir de la Asamblea del 19 de mayo. El mandamás del Dragón, asimismo, es uno de los hombres más fieles a Claudio “Chiqui” Tapia. Su equipo marcha segundo en la Zona 2, a tres puntos de los tucumanos, que reclaman el Ascenso, según lo publicado por Clarín.

Roberto Sagra, titular del Ciruja, fue contundente: “No puedo apoyar jamás a una persona que mancha la pelota salvando a su equipo en un escritorio y en el mismo escritorio nos castiga a nosotros, que tenemos el mérito deportivo”. La referencia tenía que ver con Barracas Central, que está en el fondo de la tabla con 21 puntos, 4 más que el penúltimo (Mitre de Santiago del Estero) y 5 por encima del colista (Nueva Chicago). Con la anulación de los descensos hasta 2022, ninguno corre riesgo.

El domingo 10/05, la institución tucumana ratificó su postura en un comunicado que difundió a través de sus canales oficiales. “Su escritorio es más poderoso que la pelota y la esencia de nuestro deporte”, consignó el Ciruja.

San Martín había avanzado fuerte en el ámbito político con una carta de apoyo de los diputados provinciales tucumanos, encabezado por José Cano. Entre los firmantes estuvo incluso Mario Leito, presidente de Atlético​, rival histórico del club de la Ciudadela.

A partir de estos hechos, se agiganta la figura de Sagra (zar del juego) que prepara una convocatoria de 20 mil tucumanos reclamando el ascenso de San Martín de Tucumán en plena pandemia.

Por otro lado, los socios e hinchas de Atlanta pidieron a su diputado arquero Waldo Wolff que hiciera una defensa pública como hicieron los diputados tucumanos. Pero no encontraron eco porque este debió excusarse para no provocar a Sergio Massa. Sucede que el hijo del Presidente de la Cámara de Diputados de la Nación heredó la vocación por el arco y debutó en la primera de Tigre.

“Se ve que hay un compromiso muy grande con un club que no está arriba para hacerlo jugar una instancia que no debería jugar, hoy se está beneficiando a Tigre”, cargó Roberto Sagra, quien rompió el bloque homogéneo del Ascenso. La sospecha que desliza es que Tapia tuvo una presión de Massa, hombre del Matador, para tomar la decisión de continuar el torneo a contramano de la Superliga, que suspendió su campeonato.

Los dirigentes del resto de los clubes están molestos con la actitud de Sagra. “Venía de perder dos partidos y le tocaba jugar con Defensores de Belgrano y Tigre. No la tenía tan fácil”, deslizó un directivo que siempre está atento a la rosca de la AFA.

Los tucumanos tienen el presupuesto más alto de la categoría (12 millones de pesos) y casi todos sus titulares terminarán el contrato el 30 de junio. La parte económica también pesa.

Tapia anunció que se dejaban sin efecto los descensos y se recurría a una tabla general para definir los clasificados para las competencias internacionales del próximo año, pero aclaró que lo único que quedaba pendiente eran los ascensos a la máxima categoría.

La entidad tucumana, que se sintieron perjudicados con la medida; presentaron una nota ante la AFA donde reclaman sus derechos deportivos y apuntaron a “presiones políticas” por la decisión de no definir los ascensos.

En Urgente24 dimos a conocer que el artículo 85 del Estatuto de la Asociación de Fútbol Argentino dispone que el Comité Ejecutivo tendrá la potestad de decidir sobre casos de fuerza mayor. Ninguna duda cabe que la declaración del estado de emergencia y la imposición de medidas de aislamiento obligatorio encuadran en la figura legal citada.

Ahora bien, ese mismo precepto legal dispone límites a las facultades discrecionales de ese organismo rector: “Las decisiones deberán tomarse de manera justa y legal”. Añadiéndose que deberá “tomarse en consideración la regulación pertinente de la FIFA y la CONMEBOL”.

En las citadas condiciones, cabe preguntarse si la conclusión anticipada de los torneos y el modo de proclamación dispuesto por el Comité Ejecutivo condice con la norma ut supra citada.

En principio, corresponde hacer notar que la distinción entre lo justo y lo legal, no debe interpretarse como una forma redundante de redactar la manda legal aplicable. Una razonable y discreta interpretación del estatuto permite colegir que lo justo se identifica con los principios y valores que deben inspirar las competencias deportivas; en tanto, lo estrictamente legal atiende a lo expresamente reglado por los estatutos y los reglamentos.

En ese orden de ideas, la idea rectora que debe iluminar el proceder de todos los estamentos del fútbol es la observancia rigurosa del fairplay, en otras palabras, la preservación del principio de igualdad de armas como tiene que ser estrictamente respetada en una contienda entre buenos caballeros.

Desde ya, cabe advertirlo, el cambio retroactivo de las reglas de juego no condice con una práctica leal. Nadie aceptaría participar de una contienda donde las reglas del juego se imponen a posteriori o se bosquejan en función del peso político de los contendientes.

Así las cosas, es inaceptable que el Comité Ejecutivo de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) deje abierta la posibilidad de decretar ascensos conforme a reglas que modifican el régimen acordado al inicio de la competición.

Por eso, es inaceptable que la contienda resulte dirimida finalmente con planteles que guarden otra conformación. Esa modificación lleva a la frustración del fin de la competencia. No en vano en torneos se prescribe un periodo de contrataciones y que después es clausurado durante el transcurso de la competición.

Por supuesto, es cierto, y no puede ponerse en duda que los torneos no podrán concluir en tiempo oportuno. Por esa razón, en el marco de sus facultades legales, el Comité Ejecutivo dispuso dar por finalizado el torneo. Ninguna objeción legal puede plantearse en relación a esa decisión soberana.

Sin embargo, lo inaceptable del caso es que el Comité Ejecutivo hizo caso omiso a sus Estatutos y a las normas internacionales que la vinculan.

En efecto, era potestad/deber del Comité Ejecutivo proclamar el resultado definitivo de los Campeonatos conforme con los “Reglamentos” y “ratificar o desaprobar los ascensos”.

En la misma inteligencia, el art. 56 del Estatuto de la Conmebol que resulta aplicable al caso examinado dispone que el derecho a participar se derivará “en primer lugar” de los resultados deportivos. Y enfatiza: “La clasificación por méritos deportivos para un determinado campeonato nacional se alcanzará regularmente por la permanencia, el ascenso o el descenso al final de una temporada deportiva”.

En consecuencia, resulta elocuente que no puede diferirse sin más la ratificación o desaprobación de los ascensos en función del mérito deportivo. El art. 9 del Estatuto de la FIFA dispone: “El ascenso o el descenso (se alcanzará) al final de la temporada deportiva”.

Es cierto que la temporada no llegó a su fin, pero la suspensión de una competencia antes de su finalización no es una cuestión imprevista. Sucede con frecuencia, por ejemplo, en el automovilismo.

Sabido es que cuando una cuestión no puede resolverse por aplicación de las propias leyes debe recurrirse a las leyes análogas o bien a los principios generales del derecho. En este caso, es elocuente que ya el campeonato Nacional B había transitado más del 70% de su competición.

En ese estado de cosas, lo justo y razonable de conformidad con los principios del deporte aplicable es consagrar a los clubes que más mérito deportivo hicieron hasta ese estadio.

Así lo entendió, por ejemplo, ese mismo Comité Ejecutivo para disponer la clasificación a las copas sudamericanas. Se atendió al puntaje alcanzado hasta el cese de la temporada en curso.

En ese sentido, va de suyo que ese órgano no puede ir contra sus propios actos, porque hacerlo iría contra la más elemental aplicación de los principios de buena fe y legítima confianza. Además el principio de igualdad de trato es una derivación necesaria del principio de igualdad ante la ley.

En definitiva, como dispone el Estatuto de la Conmebol no puede usarse ninguna fórmula que resulte en detrimento de la integridad deportiva.

Por todo ello, entiendo que el Comité Ejecutivo debe revocar por contrario imperio su resolución y proclamar sin más el ascenso de Atlanta y San Martín de Tucumán que fueron los equipos que más puntos sumaron en sus respectivas zonas.

Por otra parte, los hinchas se movilizaron para respaldar las gestiones de los dirigentes y juntar dinero para colaborar económicamente con el club, que se quedó sin ingresos para conservar el plantel que se armó para pelear el ascenso y que podría desarmarse después del 30 de junio, cuando vencen los contratos de al menos 14 futbolistas, en su mayoría titulares del equipo que lideró la zona B de la Primera Nacional durante todo su desarrollo.