La Superliga tiene los días contados. Ya se sabe, a partir de la temporada 20/21 el campeonato de primera división volverá a la AFA con la creación de la Liga Profesional.
NUNCA AUDITARON CÓMO GASTARON LOS CLUBES
En horas de crisis fiscal quieren regresar el Fútbol para Todos: ¿...?
Los dirigentes del fútbol argentino le soltaron definitivamente la mano a la Superliga. Sí, a aquella asociación civil que los mismos clubes habían aceptado para hacerse cargo de la organización y desenvolvimiento del torneo de primera división, cuando el entonces presidente Mauricio Macri la impulsó y fue clave para su fundación en 2017. Las nuevas medidas responden a los intereses del gobierno nacional, quien no solo solicitó el fin del tan controvertido "doble comando" sino también la vuelta del Fútbol Para Todos. Los dirigentes de las instituciones deportivas ven con buenos ojos el regreso del programa por el cual el fútbol pasó a la televisión abierta y por el cual recibían un dineral más que importante. Unos ingresos que en aquella oportunidad no fueron utilizados por los dirigentes siquiera para mejorar las cosas, sino todo lo contrario.
En la mañana de hoy Claudio Tapia se reunió con Marcelo Tinelli y Mario Pergolini en un encuentro que desencadenó en un sinfín de rumores y versiones que se terminarán por convertir en realidad seguramente el próximo miércoles, cuando el presidente de la entidad madre del fútbol argentino se reúna con el Comité Ejecutivo para terminar de discutir sobre el nuevo orden que imperará sobre la pelota: la continuidad definitiva de 24 equipos, dos descensos directos con una promoción y la disolución del "pack fútbol" para que el fútbol vuelva a transmitirse a través de la televisión abierta.
Con respecto al segundo punto, finalmente tras consumarse la fase de grupos de la Copa de la Superliga se irán los dos perores equipos de la tabla de promedios, en lugar de los tres estipulados de antemano. Se supone que el tercer equipo que esté abajo en esa tabla dispute su lugar en primera con un equipo de la B Nacional.
Lejos de andar por el camino de la "refundación" que Tapia dijo tomar a pocos días de asumir, esto embarra una vez mas la cancha. Se deja sin efecto un contrato y aparte si se llegara a consumar el regreso del Futbol para Todos se vería opacado el discurso del presidente Alberto Fernández que pide "esfuerzos de austeridad".
Hay que tener en cuenta que en los años que ese programa estuvo vigente entre 2009 y 2015 no representó más que una verdadera estafa de los clubes que recibían dinerales descomunales por parte del Estado sin mejorar nada. El gobierno tendría un gasto más en un contexto de crisis económica que llevó a negociar el reperfilamiento de la deuda externa.
En principio, el restablecimiento del Fútbol para Todos no implicaría romper ningún contrato: aquí entrarían en juego los reconocidos hombres de los medios, Marcelo Tinelli y Mario Pergolini. Ambos se encargarían de negociar con las cadenas de televisión propietarias de los derechos.
En la actualidad, los canales que transmiten el torneo de primera, Turner y Fox Sports, dejan dos partidos para que puedan verse sin la necesidad de abonarle un servicio extra al cableoperador, siempre protagonizado por equipos chicos y de menor atractivo para el público.
La idea de Tapia ahora es dejar dos para la TV pública pero no se descarta que se sume un tercero. En este caso paridos se tendrían en cuenta partidos de equipos grandes.
De consumarse la vuelta del Fútbol para todos, viejos fantasmas vuelven a entrar en la escena. Cuando este programa se llevó a cabo, los clubes de AFA recibieron un dineral del Fútbol para Todos y no hicieron las reformas imprescindibles. Asimismo, éstos nunca hicieron un balance público del dinero recibido de los contribuyentes. Jamás hubo una auditoría.
Ahora también se dan el lujo de cambiar lo establecido con su propio consentimiento cuando se fundó la Superliga, hay un contrato firmado pero por conveniencias y búsqueda de atajos que conduzcan a mayores ganancias (una renegociación de los derechos de TV oxigenará las devaluadas arcas de los clubes) , dan un giro de 180 grados y lo dejarán sin efecto. En fin, fútbol argentino.










