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NUEVA SEDE

Bolsonaro ya tiene su Copa América con 4 sedes confirmadas y no habrá público

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, confirmó en la tarde de este martes (01/06) la realización de la Copa América 2021 en su país, mientras que su jefe de gabinete, Luiz Ramos, confirmó como sedes a Brasilia, Río de Janeiro, Goiás y Mato Grosso y advirtió que se jugará “sin público”. Cabe recordar que en una reunión de urgencia celebrada este último lunes 31/05 para definir el futuro de este certamen continental, el consejo directivo de la Conmebol resolvió jugar el torneo en Brasil, después de descartar como sedes a Chile y a los Estados Unidos. La competencia debía comenzar el 13 de junio y había quedado sin país anfitrión a raíz de los conflictos sociales en Colombia y la situación sanitaria en la Argentina. Sorprendió la decisión final porque Brasil no estaba entre las opciones principales y tiene un manejo polémico de la pandemia.

Tras varias y vueltas, en medio de la segunda ola de la pandemia del coronavirus, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, confirmó en la tarde de este martes (01/06) la realización de la Copa América 2021 en su país, mientras que su jefe de gabinete, Luiz Ramos, confirmó como sedes a Brasilia, Río de Janeiro, Goiás y Mato Grosso y advirtió que se jugará “sin público”.

Aunque en principio la idea de Bolsonaro recibió el apoyo del gobernador de San Pablo, Joao Doria, uno de sus rivales políticos y siempre crítico del manejo que hizo el presidente de la pandemia de covid-19, entrada la noche de este mismo martes (01/06) rechazó la posibilidad de que la ciudad se postulara también como sede del certamen.

Las sedes elegidas terminaron siendo también una definición política: a Bolsonaro le respondió la región rural sojera (centro-oeste), aliada principal de su gestión, y no el país “futbolero” tradicional. Sin ir más lejos, Brasilia y Cuiabá (Mato Grosso) tienen estadios ociosos desde la organización del Mundial 2014.

“En lo que depende de mí, de todos los ministros, incluso el de Salud, ya está acordado, habrá Copa América en Brasil. El protocolo es el mismo de la Copa Sudamericana, la Libertadores y la Eliminatoria que empieza esta semana”, declaró temprano Jair Bolsonaro, en medio de una polémica nacional sobre la conveniencia de organizar el torneo paralelamente a la tercera ola de covid-19. 

El mandatario dio así su aprobación a la realización del certamen que debían organizar en conjunto Colombia y Argentina. Por motivos socio-políticos, el primero; y por razones sanitarias, el segundo; ambos desistieron de ser anfitriones.

El anuncio del presidente brasileño fue ratificado en la noche de este mismo martes (01/06) por su jefe de ministros, Luiz Ramos: “Confirmada la Copa América en Brasil. ¡Venció la coherencia! El mismo Brasil que recibe juegos de la Libertadores y la Sudamericana, sin hablar de los campeonatos estaduales y nacionales, no podría darle la espalda a un campeonato tan tradicional como este”, informó en twitter.

“Los partidos serán en Mato Grosso, Río de Janeiro, Brasilia y Goiás. Sin público”, especificó, a contramano de lo que, según la prensa local, serían las exigencias de Conmebol: que por lo menos algunos partidos, como la final, tuvieran algo de gente en las tribunas, sobre todo para cumplir con los patrocinadores.

Bolsonaro dijo que se enteró de la oferta para ser la sede de la copa por la Confederación Brasileña de Fútbol y que luego de consultar a los ministros dio el visto bueno, a pesar del alerta de colapso hospitalario que se registra en San Pablo, Pernambuco, Paraná, Brasilia, Rio Grande do Sul, Santa Catarina y otros.

Bolsonaro recibió en principio el respaldo de uno de sus mayores contrincantes, el gobernador paulista Joao Doria, del centroderechista Partido de la Social Democracia Brasileña. Sin embargo más tarde se desdijo y rechazó la posibilidad de ser sede del certamen por consejo de sus asesores sanitarios. 

En el Congreso, la oposición repudió la organización del certamen, que se metió en la comisión parlamentaria del Senado que investiga al gobierno y su rol en la pandemia.

“Es un escarnio, es el campeonato de la muerte”, sostuvo el relator de la comisión, Renán Calheiros, del Movimiento de la Democracia Brasileña (MDB), quien pidió al jugador Neymar, estrella del seleccionado, negarse a jugar la Copa América para permitir que Brasil tenga foco en la vacunación y evitar el colapso hospitalario.

En Brasilia, también la Corte Suprema fue activada por los opositores Partido de los Trabajadores (PT) y Partido Socialista Brasileño (PSB).

Es por eso que este martes el juez del Supremo Tribunal Federal Ricardo Lewandowski, encargado en la corte de todos los asuntos judicializados de la pandemia, pidió oficialmente al gobierno informaciones sobre las negociaciones con la Conmebol.

Para Bolsonaro, la polémica sobre la organización del certamen luego de haber sido sede en 2019 tiene que ver con la relación con los medios desarrollada por su gobierno, al que se le opone en términos políticos pero no económicos la cadena Globo, la más importante del país.

Conmebol cerró el contrato de exclusividad con el canal SBT, el cuarto en audiencia, del magnate Silvio Santos, una suerte de Alejandro Romay brasileño, cuyo yerno es el ministro de Comunicaciones de Bolsonaro, Fabio Faria.

El canal bolsonarista logró desplazar a Globo para transmitir los partidos de Brasil.

“Hubo una hecatombe en los medios con la Copa América, me acusaron de importar nuevas cepas de covid. Creo que es porque la transmisión no es más de la Globo y sí de la SBT”, declaró.

Y en ese sentido volvió a defender el fin de las cuarentenas: “Desde el inicio digo que lamento las muertes, pero igual hay que seguir viviendo. Si todo el mundo se queda en su casa, que no salga a trabajar el hombre de campo... quiero ver qué ciudad sobrevive sin el trabajo del hombre de campo. Por eso para mí es un tema cerrado este”, enfatizó el ultraderechista. 

Este último lunes 31/05, el consejo directivo de la Conmebol resolvió que la Copa América se juegue en Brasil, país que no estaba entre los candidatos a organizar el torneo.

Los dirigentes de la Confederación Sudamericana de Fútbol tomaron su decisión tras una reunión virtual donde se planteó el estudio de sedes alternativas como Chile, Paraguay o los Estados Unidos o la suspensión de la competencia que debía comenzar el domingo 13 de junio. Finalmente se decidieron por Brasil, en un desenlace sorpresivo.

Cabe recordar que el fin de semana, la entidad anunció oficialmente la suspensión de la organización del torneo en Argentina, argumentando “las circunstancias presentes”, en relación a la pandemia del coronavirus en nuestro país.

Antes del anuncio de la Conmebol, el ministro del Interior, Eduardo “Wado” De Pedro había reconocido en una entrevista con el canal C5N que en el Gobierno veían “difícil” la organización de la Copa América luego de analizar junto al presidente Alberto Fernández las estadísticas epidemiológicas en las ciudades que iban a ser sedes de la competencia.

En Urgente24 advertimos hace 1 semana que la Copa América no se podía jugar en la Argentina.

La semana pasada, el presidente de la Nación, Alberto Fernández, recibió en la Quinta de Olivos junto a parte de su Gabinete de Ministros al titular de la Conmebol, Alejandro Domínguez, se intercambiaron protocolos y, si bien fuentes de Conmebol habían advertido que los requisitos eran “mayores a los de la Eurocopa”, confiaron en resolverlo.

Pero a primera hora del domingo 31/05, las declaraciones de la ministra de Salud, Carla Vizzotti, habían adelantado un panorama poco alentador para el certamen que reunirá a las diez selecciones de Sudamérica.

A ella se sumaron las palabras ya citadas de “Wado” de Pedro y luego la Conmebol confirmó la decisión.

El último lunes 31/05 el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, explicó que si bien “la Argentina tenía un compromiso de organizar esta Copa América”, la realidad sanitaria “lo impidió”.

Cafiero subrayó que, “con tantos casos” de coronavirus, no se podía llevar adelante “un campeonato de estas características”.

“Se trabajó con las autoridades de la Conmebol con diferentes escenarios, pero los escenarios estaban siempre sujetos a algo que excede a la organización del torneo y que tiene que ver fundamentalmente con el aumento de casos y cómo sigue golpeando la segunda ola en nuestro país”, agregó en declaraciones a la prensa en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, donde recibió una partida de vacuna AstraZeneca.

Por otro lado, en un acto en el Palacio del Planalto, Bolsonaro expreso que por Brasil “pasaron equipos de Venezuela, Colombia, Ecuador, Paraguay, Uruguay, Chile y Argentina en la Libertadores y Sudamericana. Todos siguieron protocolos sin problemas. Como se hará en la Copa América”, sostuvo.

El sitio de noticias UOL, finalmente, informó que el conglomerado estadounidense Disney compró este mismo martes (01/06) los derechos para pasar los partidos en la televisión por cable.