Para hacer más fuerza, los familiares y amigos del karateca marcharán esta tarde por la calles de la capital bonaerense para reclamar su liberación.
La movilización está prevista para las 15 y se iniciará frente a los tribunales ubicados en la calle 7, entre 56 y 57, de La Plata según informó la familia del imputado.
"De la marcha, van a participar además los compañeros de karate de mi hijo, fundamentalmente para explicar en qué consiste la disciplina que él practicaba y que nada tiene que ver con un asesino", explicó Herminia López, madre del sospechoso.
"Mi familia está viviendo un calvario, no podemos ni siquiera sentarnos a comer pensando que él no come o lo hace encerrado injustamente. Por eso vamos a pedir su liberación inmediata", remarcó la mujer.
Martínez es el único detenido como sospechoso del cuádruple asesinato de Bárbara Santos, su madre, Susana de Barttole; su hija, Micaela Galle, de 11 años, y una amiga de las tres víctimas, Marisol Pereyra, cometido el 27 de noviembre pasado.
Para el fiscal, la personalidad posesiva y celosa del detenido pudo ser el móvil del crimen de su pareja, Santos, mientras que el resto de los homicidios pudieron haber sido cometidos para ocultar el primero.
Un investigador explicó que si bien el ADN no corresponde a Martínez, eso no lo desvincula completamente de la causa ni lo saca de la escena, ya que podría haber actuado en connivencia con otro hombre.
Es que al karateca lo compromete además un remisero que llevó esa noche a Pereyra a la casa de las víctimas y que lo identificó como el hombre que le abrió la puerta, además de una serie de mensajes que le envió a su pareja.
También varios testigos dijeron haber visto un auto como el suyo en la puerta de la vivienda de las víctimas la noche de los asesinatos, mientras que otro aseguró que lo vio cuando ingresaba a su casa de Melchor Romero alrededor de la 1.30 de la mañana del 27 de noviembre, noche de la masacre.
En su indagatoria, Martínez declaró que al momento de los crimenes intentó comunicarse con su novia y como no lo atendió se fue a dormir a su casa y que se enteró de los asesinatos cuando fue detenido por la policía.