A continuación una nota publicada por el diario mexicano Crónica, sobre la inauguración del gran Festival Erótico.
La fantasía de miles de hombres mexicanos se puede convertir en realidad: tener un acercamiento con una de las actrices porno más afamadas y cotizadas en el ámbito mundial. Esto es posible después de pagar 150 pesos la entrada al Festival Erótico de México, que se presenta en la sala de Armas de la Magdalena Mixhuca.
Mujeres de cuerpos perfectos idolatradas por aquellos que las han visto en películas eróticas y porno, están en la ciudad dispuestas a "juguetear", por lo menos con las fantasías, de los mexicanos.
Escenarios con tabledance, lencería, películas para adultos, espectáculo de fetichismo y sadomasoquismo, infinidad de dulces y juguetes con las figuras de genitales y todo tipo de regalos, pueden encontrar los adultos —mayores de edad— sin importar su preferencia sexual.
Y aunque anteriormente se llevó a cabo un festival similar, ahora llega éste con el aval del prestigiado y popular Festival Erótica de Barcelon, que trae consigo a los actores más aclamados y mejor pagados de la industria del cine para adultos como la japonesa Katsuri, el actor Nacho Vidal y la rubia checa Claudia Claire.
Los eventos se dividen en horarios para que los asistentes tengan oportunidad de disfrutar de todos los espectáculos y no perderse ninguno; después de ver las habilidades en el tubo, pueden pasar y disfrutar de un striptease o la lucha en lodo o mejor aún, ver una cinta para adultos donde actúan los actores y actrices presentes en el festival.
Las actrices porno rompieron con la idea de "diosas intocables", pues se pasean y toman fotografías con los asistentes, pero no exhiben su cuerpo —como todos lo quisieran— por lo que en ocasiones pasan desapercibidas para la muchedumbre que quería verlas en acción.
Claudia Claire, de República Checa, contó a Crónica sobre los tabúes y la vida de una actriz porno.
Sencilla, vestida con una blusa negra y jeans se sentó en un sillón de piel negro, tratando de calmar sus nervios, mientras se limpiaba las manos en su pantalón, ya que acababa de tener una aparición en publico y se desnudó ante más de 200 hombres que entre gritos le gritaban todo tipo de "flores".
Para Claudia su profesión no implica ninguna dificultad, y es tan respetable como cualquier otro oficio: "Ser actriz porno no es difícil, simplemente debes amar el sexo y atreverte a hacer cosas nuevas, lo más difícil o vergonzoso es grabar en las locaciones o trabajar con algún director o actor que no te gusta".
La preparación no va más allá que la de una actriz de cine comercial: "No tengo nada que preparar, no se necesita mucho, lo único que hago es aprenderme el guión, si es que existe, pero para un acto sexual no se ensaya".
Y aunque es difícil tener una relación seria en el mundo del porno, Claudia mantiene una relación con un actor y productor de películas XXX, "para que una relación como la nuestra pueda darse, se necesita muchísima libertad y respeto, porque es lógico que por nuestra profesión, él se acueste con otras y yo con otros, pero es sólo sexo, el amor se hace en casa".
Y aunque pareciera que los que se dedican a la industria de la pornografía no tienen límites, Claudia asegura que hay cosas que jamás realizaría: "Yo tengo mis prohibiciones personales, la principal es que estoy totalmente en contra de la pornografía infantil y la zoofilia, no entiendo eso, y aunque sé que hay gente que se excita, a mí no me gusta y jamás lo practicaría, además soy defensora de los animales".
Claudia tampoco haría orgías, "no me gustan y menos hacer sexo oral. Si hay algo que no me gusta lo digo, nunca me voy a decepcionar a mí misma".
Orgullosa de su profesión y la manera en que ha llevado su carrera, Claudia comentó a Crónica que se inició en la industria del cine para adultos después de que le ofrecieran trabajo unos productores que la vieron en un show de teatro erótico. "Me ofrecieron un papel, lo probé y me gustó, no me arrepiento".
De origen checo, Claudia debió salir joven de su país por los problemas políticos y la falta de oportunidades, y se dirigió a España donde empezó a trabajar. En perfecto español con toques castizos, la rubia aceptó que le gusta hacer lo que hace.
Al igual que otras mujeres, Claudia desea ser madre de familia y cuando ese momento llegue se retirará del cine para adultos: "Seguramente tendré familia, pero quiero esperar a estar lista para eso, aún quiero viajar y conocer gente, aún creo que estoy bastante joven como para ya quedarme en la casa, tengo que prepararme, tener dinero para el niño que venga, mínimo esperare dos años o tres para tener familia, y puedo asegurar que cuando esté embarazada me retiraré del cine, pero continuaré de alguna manera con las cosas que hago hasta ahora, como hacer comerciales o ser actriz de comedia".
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Mexicanos podrán cumplir sus fantasías en un Mega Festival Erótico
La fantasía de miles de hombres mexicanos se puede convertir en realidad: tener un acercamiento con una de las actrices porno más afamadas y cotizadas en el ámbito mundial. Esto es posible asistiendo al Festival Erótico de México donde, entre otras atracciones, se presentan escenarios con tabledance, lencería, películas para adultos, espectáculo de fetichismo y sadomasoquismo.
La actriz Claudia Claire, de República Checa, de visita en el festival le confío al diario mexicano Crónica que "los que se dedican a la industria de la pornografía tienen límites" y que el suyo es negarse a la pornografía infantil y la zoofilia, porque no se gusta y además es "defensora de los animales". Greenpeace, agradecido.








