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SERGIO BERNI BAJO LA LUPA

Muy grave: "La pandemia consolida al narco en PBA"

Lun, 01/06/2020 - 8:51am
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Urgente24 mantiene un enfoque de responsabilidad total de los alcaldes del Gran Buenos Aires acerca de lo que sucede. Desde el Fondo del Conurbano Bonaerense que Carlos Menem le obsequió a Eduardo Duhalde, jamás asignaron los recursos a urbanizar villas y barrios precarios. Las cloacas no interesaban porque "no se veían", y justificaron la corrupción policial porque "hay que ponerle nafta a los patrulleros". Por lo tanto, cada uno tiene lo que sembró. A algunos les va mejor que a otros. La Administración Scioli fue un desastre pero conseguían dinero de Julio De Vido, y todo estaba bien. Luego María Eugenia Vidal, y cambió muy poco. Ahora les toca Axel Kicillof que al menos tiene una virtud: no les suelta dinero (un poco porque no tiene lo suficiente y otro tanto porque desconfía acerca de cómo lo gastan). Todos conocen que la seguridad es un problema terrible en el territorio bonaerense, donde no es fácil gestionar la más numerosa fuerza de seguridad, en muchos casos cómplice del crecimiento del PBI narco delictivo a nivel nacional "aunque ahora goza del alivio de compartir dicho lugar, con la Provincia de Santa Fe", señala la socióloga Laura Etcharren. ¿Y el ministro Sergio Berni puede aportar algo? Todo indica que debería aportar más de lo que presume. De eso trata esta nota:

Sergio Berni.
Contenido

CIUDAD DE BUENOS AIRES (soclauraetcharren). La distorsión del ministro

Escenografías, puestas en escena, disfraces, cámaras y micrófonos. Todos elementos que responden a un mediático más que a un ministro de seguridad. Se le suman, a todos esos condimentos, los valores agregados de una retórica disparatada. La que envuelve, sin desperdicio, a Sergio Berni.

Es, Berni, un personaje dentro del mundo de la política. Uno de los brazos duros de la Vicepresidente (ta, ta, ta) Cristina Kirchner. 

Algunos lo compran como un erudito, otros como un simulacro o bien, como un intento de todo sin llegar a nada. Desde la explosión nuclear, pasando por Hiroshima y el Titanic, Berni se consolida en la trágica comedia de una realidad fulminada.

Desde éste espacio, el Ministro Berni, es divisado como un acaparador que distorsiona sus funciones. O porque no le gustan, o porque lo exceden. Y cuanto más se expone, más se nota. En cambio, su par nacional, Sabina Frederic, es más astuta al momento de revelarse en los medios.

El ministro se presenta como un sujeto que necesita, constantemente, estimular su narcisismo aunque para eso tenga que salir de su rol de Ministro de Seguridad, y así desdibujar al Ministro de Salud, Daniel Gollán. Ministro más preocupado por lo que ocurre en las provincias libres de virus o con pocos casos, que en la que tiene que gestionar. 

Ocurre que a Berni no le cuesta desdibujar a sus compañeros. De hecho, supo confinar a su superior Cecilia Rodríguez en aquel Ministerio de Seguridad que terminó de consolidar el caos nacional en materia de narcotráfico. 

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Los canales de televisión parecen ser su lugar de confort. Cuando no está en un programa, se las ingenia para que las cámaras vayan a él. Trabaja 24 por 24, aunque mal, por su imagen, no por la seguridad. De hecho, parece estar más ubicado como potencial ministro de salud, que como el que se supone que es.

Una de sus máximas, cuando ocupaba la secretaría de seguridad de la nación, fue irrumpir en Rosario, cuan Rambo, para desmantelar los realmente búnkers y poner a disposición de la justicia a todos los narcotraficantes. Pero la operación estaba vendida. Y al llegar, apenas si quedaban algunas migajas de una red atroz que exponía a niños.

Sus decisiones siempre tienen que ver con el show. Tanto es así, que la pandemia desatada por el COVID-19 fue fundamental para que pudiese volver a desplegar su turismo aventura mediático, y de tanto en tanto, por el territorio. Así es que el despliegue montado en Villa Azul forma parte de esa tendencia sostenida que maquilla, para pesar de muchos, su absoluta falta de conocimiento en los abordajes territoriales. Es que los anillos de acero se constituyen para la prevención, no para la contención.

Ahora, todas aquellas villas del Enclave Bonaerense que presenten las mismas características virales, correrán la suerte de Villa Azul. Al menos, así lo trafican desde la Gobernación Kicillof. Como si acorralarlas fuese la medida correcta para el abordaje del maldito coronavirus.

Errores de principiantes:

 **  Armaron un anillo de acero después de la explosión.
 **  El Ministro de Seguridad habla como Ministro de Salud.
 **  Manejar la Seguridad desde los canales de televisión.
 **  Darle tratamiento de escuela de señoritas a Asuntos Internos.
 **  Reincorporar a los policías apartados.
 **  Volver a las policías locales.
 **  Darle a los intendentes poder de policía.

Con todos estos errores, claramente, la delincuencia en general y el narcocrimen en particular, manifiesta en sus acciones un profundo agradecimiento por el Ministro que dejan perforar. Aunque con su perforación, sigan perforando a la provincia. 

También, los desviados de la Bonaerense miran con cariño a la actual gestión de Asuntos Internos conducida por Darío Díaz. Quien dejó excelentes bases en su paso por la Provincia de Río Negro al conformar la Secretaría de Narcocriminalidad. Sin embargo, Díaz, aún parece no comprender la génesis mafiosa. 

Si acaso Sergio Massa pudiese orientar al Ministro distorsionado y a sus obsecuentes, la deriva cambiaría. O al menos, se modificaría.

Massa, más allá de algunas diferencias, entiende sobre seguridad y podría aportarle al Ministro cierta sensatez para evitar, sin más, el compulsivo papelón. Pero las diferencias con Berni son prácticamente irreconciliables desde aquel extraño y traumático episodio en la casa familiar del diputado. 

Mientras tanto, las redes del narcomenudeo continúan transitando por los corredores abiertos. Desplazando el delito, mutando. Permaneciendo no por más de 20 días, en algunos partidos, en el mismo lugar. Contribuyendo a la generación de las nuevas cajas con la emoción y la adrenalina que eso les genera. 

Desde el inicio de la pandemia, el Conurbano Bonaerense es uno de los territorios en donde la matriz narcótica tuvo más influencia. 

Los partidos más aceitados al respecto son: La Matanza, Escobar, Lomas de Zamora, José C Paz y Avellaneda. Atrás vienen San Nicolás y ya en el interior, Mar del Plata. Ambos partidos con una extrema problemática en los puertos que no encuentra aún trabajo operativo en la jurisdicción que les pertenece para limitar lo que no se limita federalmente.

Fuego amigo

Berni, con sus aspiraciones a ser el próximo Gobernador Provincial se perfora como Ministro de Seguridad mientras el fuego amigo deja que lo haga para que si es posible, luego de la pandemia, el Intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk, cumpla el sueño del pibe. 

Seguramente y como suele suceder, lo van a negar, pero el intendente de Escobar aspira a ese ministerio. A pesar de que espante su idea de la "escobarización" de la Provincia de Buenos Aires. Esto es, trasladar el "Modelo Escobar" al extenso territorio provincial. Por eso, durante la gestión pasada, supo empapelar al municipio con acciones contra el delito. También se valió de los carteles en la ruta. Parece, que el intendente, no quería reconocer públicamente la ayuda que la Gobernación de María Eugenia Vidal le suministraba en la materia.

Escobar es un partido muy interesante para investigar. Si se quiere, para observar. Desde la jurisdicción federal del puerto en donde se observa la pachorra de Prefectura, hasta la jurisdicción provincial en donde los puntos de venta de estupefacientes se montan y desmontan por la dinámica misma del negocio, el rol poco claro de los preventores y la de una secretaría de seguridad, lícitamente sobrevaluada.

El entramado es complejo y subterráneo. Berni lo sabe. Como también sabe que el principal asesor en materia de seguridad del Gobernador no es él, sino la protuberancia de lo que quedó del Sciolismo como un cuadro inamovible en el Partido de Ezeiza. Con una mirada sobre la construcción de la seguridad parecida a una pintura: "El Grito" de Munch. 

Un mirada terrorífica que estimula la destrucción, en apenas cinco meses, de las acciones positivas que se llevaron adelante durante cuatro años en lo relacionado a la lucha contra el narco en PBA. A pesar de haber sido, la transición Ritondo/Berni, prolija y razonable. 

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Por otra parte, la transición Vidal/Kicillof, fue más tirante. De hecho, cada vez que puede, el Gobernador critica los cuatro años de la Gobernadora con la efervescencia que aún le falta para gobernar. Es cierto que no le tocó fácil pero si deja de lado la ira, su gestión podría evitar la nueva recomposición de la inseguridad. 

Tal vez, Kicillof, necesite asesores con trabajo de campo, más que militantes o asesores de gestiones pasadas. Escuchar más a los componentes humanos de las organizaciones sociales que conocen el barro profundo como para así poder entender la importancia de luchar contra el narcomenudeo y la destrucción de las estructuras de venta de droga que ponen en jaque, fundamentalmente, a niños y adolescentes. Asesores que no entren en el infantilismo de los hashtag. 

Buscar miradas superadoras, más allá de la que puede aportarle su vicegobernadora Verónica Magario en su experiencia como intendente (ta, ta, ta) de La Matanza, el partido enclave dentro del enclave. Magario, la intendente que desplegó su máxima osadía en seguridad, al plotear los móviles policiales del municipio con su nombre. Casi, como una marquesina de teatro de revistas.

La pandemia consolida al Narco

Los habitantes de algunas villas del Conurbano Bonaerense transitan la pandemia entre la indignación y el agradecimiento. Es que sin plan de seguridad, los narcos tomaron más espacios y en algunos casos son los que proveen a los habitantes, sistemáticamente despojados, de la ayuda que no llega del estado. 

Los narcos aprovechan la oportunidad que el estado les deja servida.

"Si vos no llegas con lo que prometes, llegamos nosotros". Es la premisa de algunos narcomenudistas para ganar confianza en el territorio.

Quienes dicen que el narcotráfico está debilitado, mienten o ignoran que es uno de los negocios que saldrá más favorecido y fortalecido de la pandemia a nivel mundial. No falta droga.

Los narcotraficantes hicieron el planeamiento estratégico necesario para sobrevivir en el trazado de todos los escenarios posibles. Y la "frontera amiga y solidaria" de Argentina, despejada de federales, les fue y es funcional.

Los habitantes de las villas están hartos del manoseo. Tanto de CABA como de PBA. Así lo manifiestan por mensaje diversas fuentes de la investigación de las villas 31, 1-11-14, Itatí, Puerta de Hierro, el Tonghi. 

 **  "Tenemos carencias atroces, vivimos en la inmundicia".

 **  "Somos un experimento para éstos".

 **  "Cuando nosotros lo vemos a Berni como un astronauta y no tenemos agua potable, la sensación es nauseabunda".

 **  "Se piensan que no pensamos. Yo soy villera pero estudié. Estoy acá por temas que no vienen al caso. Nos van a encerrar porque no saben qué hacer más que experimentar".

 **  "Nos encierran como gallinas".

Al momento del cierre de ésta nota, las villas están detonadas. Por improvisación, el narcotráfico volvió a mostrar que el poder sigue de su lado, y que en tanto los ministerios de Seguridad sean un sorteo de papelitos de colores acumulará, sin pudor, más poder tentacular.