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HACIA 2021

La gente en la calle y el deshielo de la puja política confirman que la postpandemia comenzó

Jue, 28/05/2020 - 5:07pm
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En el Gran Buenos Aires suceden acontecimientos simultáneos a los de la pandemia provocada por el covid-19, y que parece refugiado en los barrios más precarios. A propósito: ¿quién es responsable de la permanencia y crecimiento de estos asentamientos? ¿Cuál fue el rol de los intendentes municipales en los años recientes, además de solicitar recursos a la Provincia y a la Nación? Sin duda que la gestión fue / es precaria, como mínimo. La urbanización nunca fue un objetivo. El déficit merece veladas, y no tanto, menciones por Axel Kicillof -a quienes algunos alcaldes critican la supuesta escasez de asistencia- y por Máximo Kirchner -responsable del proyecto de La Cámpora-. También es el tema que aborda el siguiente texto:

Kicillof reunido con Máximo Kirchner e intendentes del conurbano
Kicillof reunido con Máximo Kirchner e intendentes del conurbano.
Axel Kicillof, Máximo Kirchner e intendentes del GBA.
Contenido

“La gente de las villas no quiere el caos, pero el hambre lleva a la desesperación y su persistencia puede terminar en situaciones que no queremos; por eso, esta campaña busca ante todo que nadie pase hambre y que frenemos ante al abismo”, dice el padre Rodrigo Zarazaga, quien encabezó una movida solidaria para recopilar alimentos a distribuir en los barrios más humildes -dicho sea de paso, a precios más bajos de los que compra el Estado. 

La aseveración de quién estudia desde hace tiempo la problemática del Gran Buenos Aires fue hecha a principios de abril cuando recién amanecía la cuarentena y el apoyo al aislamiento social rondaba el 90%.

¿Cuál es la realidad hoy, ante el avance de un Estado que argumenta la necesidad de contener a los sectores vulnerables? La postergación de los sectores medios en el auxilio quizá se explique en la composición del voto del oficialismo que le ha dado la ventaja necesaria para ganar las últimas elecciones

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La gente ya salió a la calle. Final de la cuarentena. El GBA a cara o cruz.

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En los municipios del conurbano los presupuestos actuales están apoyado en tres vértices: 

 **  asistencia alimentaria, 
 **  salud y 
 **  seguridad. 

Cada uno de ellos tiene su particularidad. 

 #  En el primer caso, la provisión de comida llega por varias líneas. Al refuerzo en las entregas hay que sumarle la nueva modalidad en la que se lleva adelante el Servicio Alimentario Escolar que ya no es presencial. Se reparten, cada 15 días, bolsones con productos para reemplazar la comida que los chicos ingerían en las escuelas. 

De todas maneras, el método ya recoge varias críticas. “Sería mejor que se cocine y luego se distribuya, tal como hace el Ejército en varios distritos”, sostiene a este medio un experimentado presidente de un Consejo Escolar. Su explicación se resume en qué la logística es casi la misma pero, entre otras cosas, los alimentos fritos no tienen los nutrientes que podrían darse con el preparado. 

Además, muchos productos que van en las bolsas, terminan siendo vendidos o intercambiados en la modalidad cibernética del “trueque”. A veces, hasta por pocos gramos de marihuana o 'pasta base'. No es un detalle mencionar que las empresas proveedoras -muchas veces muy vinculadas a funcionarios municipales- se convirtieron en meros pasamanos. El resto lo hace el personal municipal. Es decir: sobreprecios denunciados + reducción de costos de distribución de los proveedores privados = mayor tasa de rentabilidad.

 #  La salud es el principal foco de atención. Igualmente, mientras se espera el varias veces anunciado 'pico de contagios', los hospitales municipales y centros de aislamiento aún tienen baja ocupación de camas. Mucho menos las de terapia intensiva. 

A la baja de recaudación por tasas municipales, los alcaldes le agregan que esas camas, por ahora ociosas, generan un gasto que no se recupera. En criollo: ellos no pueden cobrar la capita que significaría tenerla ocupada al menos por otra patología. 

Un caso concreto para comprender el todo: En una comuna de 350.000 habitantes, del 2do. cordón del AMBA, hay disponibles 50 camas de terapia intensiva de las cuales están ocupadas 6, es decir el 12%. 

Así, los intendentes creen en varios distritos podría darse un fenómeno más que peligroso: si en las próximas semanas llegan los enfermos graves de coronavirus, estos se puedan sumar a quienes, por diversos factores, no fueron atendidos antes por otras patologías, y sus cuadros se agravarían. 

El gobernador Axel Kicillof reitera, en cada oportunidad que se le presenta, que se han duplicado las camas de terapia. Sin embargo, en varias secretarias municipales de Salud desmienten esa afirmación. Hay que recordar que el 70% de  la administración sanitaria en la provincia está en manos de los municipios

 #  La seguridad es el 3er. factor clave. La baja inicial de algunos delitos ya es historia pasada. 

En los barrios y centros comerciales ,los motochorros siguen actuando como antes; y hasta se descubren modalidades de robos “pirañas”. 

La preocupación por supuestos “estallidos” populares por insatisfacción no aparece en el horizonte inmediato de las autoridades. En este punto todos coinciden que el Estado, aún con dificultades, está llegando a contener los sectores populares. El problema ocurre en la clase media, que ya empezó a mostrar su descontento sin saber hasta dónde podrá escalar el mismo.

El deshielo de la puja política ya comenzó. Y, tal como suele suceder en estos casos, la omnipresencia de los Estados -nacional, provincial y local o municipal- amerita seguir más de cerca las tensiones internas de quienes gobiernan que las de quienes buscarán reemplazarlos. 

Los datos sobre el peso de la distribución de los recursos públicos sobre la población son alarmantes. 

 **  Apenas 1 año atrás, el 44% de la población del país dependía su ingreso del Estado.
 **  En la estimación se incluye a los beneficiarios del AUH (20,12%), Pensiones no Contributivas (7,3%), Jubilaciones y Pensiones (34,5), Planes (17,9) y Empleo Estatal (20,3);
 **  luego de año y con la pandemia encima, esa dependencia casi se duplicó. Los números son tan tentadores que ya provocan iniciativas, quizá exageradas, de mantenerlos en el tiempo.

Es verdad que en la Argentina quien maneja el Estado no tiene garantizado el éxito electoral, pero la ventaja es demasiado grande y no se registran en la historia reciente niveles tan altos dependencia para subsistir. 

De la totalidad de erogaciones descriptas más arriba, la mayor parte se realiza desde la ANSeS, hoy en manos de La Cámpora. En los últimos días se terminaron de confirmar los titulares de las Delegaciones locales, donde el monopolio de esta agrupación es completo. 

El liderazgo de Máximo Kirchner se hace sentir hasta en los detalles mínimos. No quiere dejar ningún cabo suelto que ponga dudas su capacidad de conducción y su proyecto de poder. De allí algunas especulaciones acerca de cierta tensión permanente con el ala moderada del Frente de Todos. 

Los intendentes lo saben y se filtran peleas hasta por la silla de determinada comisión en un Concejo Deliberante o legislaturas. Quienes ambicionaban crear el “Albertismo” apelan a la máxima del Presidente en campaña: “Con Cristina sola no alcanza, sin ella no se puede”. 

La carrera para el 2021 parece lanzada. Tal como dijo un intendente en los comienzos de la pandemia: “El futuro del gobierno se define en el Conurbano, si el coronavirus explota, podemos tener serios problemas a futuro”.

Él sabe de lo que habla: en 2019 el Gran Buenos Aires le aportó el millón y medios de voto de diferencia para que Alberto Fernández le ganara a Mauricio Macri. Sostener ese volumen de electores es cuestión, hoy más que nunca, de Estado.