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NUEVO EQUIPO DE GOBIERNO

Alberto y Cristina: Afinidades, influencias y diferencias

Lun, 09/12/2019 - 8:22am
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Muchos quieren imaginar un Alberto Fernández que no existe. Que alguna vez él haya sido candidato en listas de Acción por la República, no lo vincula al 'establishment' liberal, tal como tampoco sucede con Gustavo Béliz, que en aquella ocasión también participó de esa alianza de 1999. Luego, que haya sido crítico de Cristina Fernández de Kirchner entre 2009 y 2019, tiene más que ver con la impotencia por el diálogo interrumpido y el silencio de ella que con diferencias profundas. Algo más: habiéndose sido jefe del Gabinete de Ministros de Néstor Kirchner y casi 1 año de CFK, y jefe de campaña de NK y de ella, resulta difícil afirmar dónde se ubica la frontera entre los nombres qe pertenecen a CFK y los de Alberto F. Mucho más transparente es identificar quiénes son las representantes del Centro de Estudios Legales y Sociales / Horacio Verbitsky.... Realizadas estas apreciaciones, aquí un análisis de las novedades:

En el pasado CFK y Alberto F.: ¿Por qué creer que hay tanta distancia entre ellos?
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El histórico Felipe González recomienda “no jugar con las cosas del comer”. Bien podrían tomar nota los políticos españoles, enfrascados en una laberíntica negociación para formar gobierno, que se parece más a un tren que se toma en ningún lugar y que te deja en ninguna parte. Pero esa es harina de otro costal. Ese viejo refrán, deja en claro que con las cuestiones importantes no hay que jugar y lo importante en la Argentina de hoy es la economía

Es tan importante que el gobierno que termina, a pesar de apelar a todos los trucos de la mercadotecnia (big data, manejo de redes, estímulos personalizados para el metro cuadrado de cada ciudadano), no pudo evitar comerse una derrota por ocho puntos y en primera vuelta.

Esto para un Presidente de primer mandato es un dato inédito en nuestra democracia moderna. Y no podía ser de otra manera, después de la performance catastrófica de la economía argentina en los últimos cuatro años.

No hay ninguno de los datos duros de la macro para rescatar. La inflación se duplicó, la desocupación lo mismo. Según el Observatorio de la Deuda Social de la UCA, la pobreza alcanzó la friolera del 40,8% y la indigencia el 8,9%; y así siguen las firmas.

Si todos estos números comienzan lenta, pero sostenidamente a revertirse, todas las contradicciones, por ponerle un nombre, de las que nos ocuparemos en adelante, pasarán sin pena ni gloria. De lo contrario, a la ya descripta crisis económica, se le sumará la crisis política.

Cuando volví de Cuba

Qué duda cabe, que desde que Cristina volvió de Cuba, el tablero político argentino ha girado en torno suyo. El ordenamiento de ambas cámaras, tiene el inconfundible sello de su impronta. La foto de familia de esta semana en el Senado es elocuente. Hasta Carlos Menem participó del retrato, e inclusive el inefable Adolfo Rodríguez Saá, diez minutos antes simpatizante macrista, no se perdió el convite. 

La repartija de cargos en el Senado a los aliados provinciales tuvo repercusiones inmediatas en Diputados, donde Máximo Kirchner pasó de comandar un bloque de 110 a tener bajo su órbita 129. La Cámara Baja no se privó de los típicos transfuguismos de comienzo de época, donde nada tira más que el calor del poder. Tres diputados cambiemistas pegaron el salto y aumentaron el bloque que presidirá Máximo. 
   
El Poder Legislativo estará en un puño, el de Cristina. Si todo va bien, mejor para Alberto Fernández. Tener mayoría en las cámaras facilita la gobernanza.
  
También se ve la mano de Cristina en el Ejecutivo, 

** 'Wado' De Pedro, que irá a Interior y que es reconocido por todos los sectores del PJ como un componedor.  
** Roberto Salvarezza irá a Ciencia y Tecnología, 
** Agustin Rossi a Defensa. 

Hay apellidos que remiten a Fernández de Kirchner o que giran en su órbita. 

** Juan Cabandié estará en Medio Ambiente, y 
** Tristán Bauer en Cultura. 

Los casos de Elizabeth Gómez Alcorta, que va a Equidad, y Sabina Frederic, a Seguridad, son significativos, ya que responden a la influencia directa de Horacio Verbitsky, titular del CELS y, por lo tanto a la cercanía indudable de Cristina. 

Lo de Fernández de Kirchner no solamente fueron los nombres que colocó, sino los que impidió. 

Por caso, puede dar cuenta la 'troika' tucumana que quería colocar al diputado Pablo Yedlin como ministro de Salud, en representación de empresarios de laboratorios nacionales, especialmente el de Hugo Sigman. 

Otro que no escapó a sus vetos es Martín Redrado, testigo en la causa 'dólar futuro', que la tiene implicada. 

Más confuso es el caso de Guillermo Nielsen, que queda, pero al frente de YPF.
  
Por tanto, tenemos a una ex Presidenta dispuesta a jugar y mover fichas. Y tiene lógica: es la dueña de la mayoría de los votos del Frente de Todos, que es eso, un frente, con aliados, amigos y enemigos, que tuvo un enemigo superior que era Mauricio Macri, al que derrotaron. 
  
Pero no nos engañemos, Cristina es un animal político en el sentido aristotélico del término. Nunca convalidaría definiciones o nombramientos que estén en contra de su mirada político-económica, que en esencia es la misma de la de Alberto Fernández.

Jamás estuvo en la cabeza de Alberto poner en su gabinete figuras del 'establishment' liberal. 
   
Finalmente se develó el misterio y tal como anticipamos en la columna anterior, el Ministerio de Economía será ocupado por Martín Guzmán, el joven keynesiano discípulo de Joseph Stiglitz. 

Todas las designaciones que tienen relación directa con la línea económica, guardan coherencia y llevan un sello productivista en los nombres propios. 

Matías Kulfas en Producción, Gabriel Katopodis en Obras Publicas y Cecilia Todesca como segunda de Jefatura de Gabinete, guardan estrecha simetría con ideas ligadas a privilegiar el mercado interno.

Y aquí está 'la madre del borrego'. Si las ideas de Guzmán funcionan -esto es, una mora negociada de la deuda sin intereses por dos años, más un estímulo al consumo, vía aumento de salarios y jubilaciones, con un compacto acuerdo de precios por 180 días-, entonces todo lo que se diga y escriba, acerca de las diferencias, influencias, designaciones o vetos y demás yerbas de Cristina, quedarán en la nada.
   
Sólo se hablará de la "genial transición de Cristina hacia Alberto".