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A LA CAZA DE INVERSIONES ENERGÉTICAS 

Importante: Redolarizar recursos naturales, la clave de lo que viene

Vie, 01/11/2019 - 12:26pm
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Desde lo financiero en estado de quebranto, el enfoque federal prometido por el gobierno entrante no esperó al 10 de diciembre: los gobernadores salientes y electos de Mendoza y Catamarca ya comparten misión a lejanos destinos como China y Australia con el propósito de apurar proyectos mineros. Del mismo modo que San Juan se abrió a un relanzamiento de la Barrick asociada a los chinos y Jujuy lanzó un “Cambio de Matriz Productiva” que proyecta exportaciones mineras por aproximadamente US$ 1.300 millones para 2025. En USA, la Agencia de Inversiones y Comercio Internacional (AICI) prevé que el desarrollo de Vaca Muerta y el tendido de 2.300 kilómetros de nuevas redes de electricidad demandarán unos u$s 2.700 millones hacia el 2do semestre, mientras detrás del hoy trabado negocio de las energías renovables aguardan reordenamiento de los proyectos parados y adjudicados sin empezar unos u$s 15.000 millones. También se habla de un fondo constituido por China para asegurar el abastecimiento desde Vaca Muerta por 30 años. La papa caliente la heredan los que vienen y tendrán que ponerse las pilas para revertir lo mucho que se habló y lo poco que se hizo y llenar los requisitos de contexto que exige cualquier prospecto de inversión extranjera de riesgo a largo plazo.

Los recursos naturales son commodities y, por lo tanto, siempre deben estar dolarizados. Ahora, la paridad cambiaria depende de las políticas económicas. Si el dólar se dispara es porque la economía es un desastre pero eso no puede provocar una estúpida pesificación de recursos naturales.
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La Administración Macri se despide de 4 años de batir el parche con etiquetas marketineras tales como lluvias de inversiones, inserción en el mundo y reformas económicas con un modesto logro de su política energética: la balanza entre importaciones y exportaciones dejó de ser negativa luego de 11 años consecutivos y exhibe un +0,03% en azul.

Significa que ingresó un puñado de dólares más que los aproximadamente US$ 4.900 millones que salieron, fundamentalmente gracias al incremento en las exportaciones de gas no convencional desde finales de 2018, porque en todo el mandato la aguja importadora osciló entre US$ 4.900 y US$6.500  millones.

El año 2018 había cerrado con el 11mo. déficit ininterrumpido, que alcanzó los US$ -2.300 millones, cuando desde 1989 hasta el 2010 el balance energético había venido siendo superavitario. 

A partir de 2006, el balance comenzó a descender y terminó pasando de un saldo comercial energético positivo de US$ 6.100 millones a un rojo neto de US$ 6.900 millones en 2013

El faltante de gas natural determinó el drenaje de divisas.

El modelo energético aplicado por Mauricio Macri para atraer inversiones hacia las reservas de gas no convencional de Vaca Muerta, las 2das mayores del planeta, con precios dolarizados y tarifas a los usuarios llevadas de golpe desde el congelamiento anterior a niveles de otro planeta, tuvo un punto de inflexión cuando la cotización del crudo saltó y se acomodó en torno de US$55/65 el barril, cuando en Argentina cuesta US$35/40 producirlo

Las petroleras percibían un valor sostén criollo muy por encima de la referencia exterior para que extrajeran lo que necesita la refinación doméstica. Y hasta ahí, mientras por el gas el precio promocional en boca de pozo llegó a triplicar el nivel del spot, que venía en franco descenso. 

Aún así, el costo en Vaca Muerta es casi un 30% mayor que el del yacimiento Permian USA sin contar la diferencia en contra de la logística.

El viraje que imprimió el actual gobierno sobre la marcha para invertir la ecuación energética empeoró la situación.

Empezó por no reconocer, unilateralmente, el generoso subsidio que había otorgado por las extracciones incrementales de gas en los contratos, lo cual desató un conflicto judicial con el grupo Techint.

Y coronó con el congelamiento en el precio de los combustibles, en un contexto de devaluaciones internas e inestabilidad exterior por el tensamiento de mitad de año en las relaciones entre USA y China.   

Ahora resulta más rentable sacar petróleo y más fácil vender afuera lo que exceda del consumo interno, debido a que desde 1998 hay infraestructura disponible de transporte, almacenamiento y procesamiento para llegar en 2024 a facturar US$10.000 millones contantes y sonantes.

Si bien las inversiones productivas no se acomodan automáticamente a costos de oportunidad, como sí puede hacerlo la especulación financiera cotidiana, hay parámetros que condicionan para sentarse a hablar con los que manejan capitales de riesgo.

Exportar dependerá de las inversiones 

Marcelo Elizondo, titular del Capítulo Argentino de la Internacional Society for Performance Improvement (ISPI), investigador y profesor del ITBA, miembro del consejo directivo de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios, director general de la Consultora “DNI” y miembro consultor del Consejo Argentino para las Relaciones internacionales (CARI), recordó en las “Condiciones para un Salto Exportador” que Argentina cayó al puesto 62 (entre 100) en el ranking elaborado por The World Economic Forum (WEF), o Foro Económico Mundial. 

Las peores calificaciones son en:

** tecnología e innovación (plataforma tecnológica la primera, dinámica innovadora la segunda), 

** calidad institucional (respeto de los derechos de propiedad e individuales, eficiencia y efectividad de la administración pública). 

Pero, además, en el punteo de los 10 principales tópicos que miran los inversores de capitales de riesgo tampoco clasifica, con lo cual la proclamada reinserción en el mundo nunca salió del marketing de campaña:

** estabilidad macroeconómica: inflación en el mundo 2,46% contra más de 60% en Argentina;

** diversos ítems de la competitividad sistémica,  68vo. lugar entre 140 países en el ránking de infraestructura;

** financiamiento: el crédito interno al sector privado en el mundo equivale al 129% del PIB global y en Argentina llegó a sólo 16%;

** sistema impositivo: entre los 25 peores del planeta, con impuestos totales y tasa de contribución de 106% de utilidades para empresas;

** calidad del orden jurídico, en el índice mundial de seguridad jurídica (Rule of Law Index) del World Justice Project, Argentina comparte la zona del ranking con Botsuana, Ghana, Jordania, Dominica, Jamaica, Senegal, Mongolia Bosnia, Malawi y Sri Lanka -entre otros- aunque también figuran Brasil y Perú;

** tasa de inversión, en el mundo: la tasa de formación de capital fijo descendió a 24%, pero en Argentina por la crisis y la recesión llegó a 12% de un promedio 15%/16% en los últimos años;

** vinculación con mercados externos; el país con menor ratio exportaciones / PBI de Latinoamérica (14,5%) y un bajísimo stock de acuerdos comerciales vigentes con terceros (11);

** baja relación con cadenas intencionales de valor: en los países desarrollados se les vincula el 60% del comercio internacional, 65% en la Unión Europea, 58% en las economías emergentes y en Argentina apenas 38%;

** escasez de empresas internacionalizadas, el stock de inversión extranjera se encuentra estancado en Argentina contra 385% que creció en toda Latinoamérica, quedando debajo de Brasil, México, Chile, Colombia y hasta Perú, el ingreso de tecnología marcó la diferencia;

** desacople competitivo: entre las 50 principales marcas comerciales de América Latina sólo hay 2 argentinas, en el último registro anual, en Argentina se han pedido solo 50 de las casi 3000 patentes requeridas en el ámbito del PCT.