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PANDEMIA 2020

Posible ampliación del aislamiento: Un tema del Día 3

Dom, 22/03/2020 - 9:15pm
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Por Urgente24

Es muy diferente que la crisis que provoca el nuevo coronavirus, COVID-19, permanezca como "una enfermedad de chetos" (por quienes se contagiaron en un viaje de turismo al extranjero) a que se traslade a los sectores socioeconómicos menos protegidos y con menor acceso a la infraestructura sanitaria necesaria. Por eso se sigue día a día la evolución, mientras se evalúan diferentes posibilidades.

Aislamiento, una necesidad que hay que cumplir.
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Algunas conclusiones en el Día 3 de la cuarentena:

  1  Fue un acierto concretar el aislamiento total, medida audaz pero imprescindible, tal como lo había exigido Urgente24 el domingo 15/03, antes de la reunión en Olivos.

  2  Es necesario que el cumplimiento del aislamiento sea amplio y puntilloso. Probablemente fue un error conceder tantas excepciones el sábado 21/03.

  3  La infraestructura sanitaria argentina es muy heterogénea, y gran parte de ella no se encuentra preparada para una demanda súper intensiva simultánea.

  4  El impacto económico del 'frenazo' en una Argentina que acumula muchos años de recesión es el talón de Aquiles de todo lo que se planifica por estas horas. Casi la mitad de los trabajadores en la informalidad y un desastre económico-financiero entre las pymes, previo a todo esto, marca una contradicción entre lo necesario y lo posible.

  5  No hay conclusiones posibles mientras no se encuentre un poco más avanzada la cuarentena, en especial para evaluar la curva de contagio. Sin embargo, ya se prepara a los líderes de opinión ante la eventualidad de que esto no concluya el 31/03.

Aquí algunos recortes dominicales:

Raúl Kollman en Página/12:

"(...) Por eso digo que Alberto Fernández empezó con medidas fuertes antes de que suceda lo más grave. Porque los números van a ser tremendos, incluso en una semana. No hay ninguna razón para que el virus no explote en la Argentina. Entonces necesitamos ganar tiempo para que el sistema de salud no colapse. El aislamiento, lavarse las manos, todo lo que ya conocemos para evitar todo lo posible el nivel de contagio. Si de 100 pasamos a 200, después a 400 y así siguiendo en forma exponencial, la crisis será insostenible. Pero si el contagio es uno a uno, sería que 100 infectan a 100, y que luego 100 infecten a 95 y los 95 a 90 en un mes tendremos sólo 20 infectados nuevos. En tres meses tendríamos menos de un infectado por día.

--¿El ejemplo es China donde se frenó?

--Ellos hicieron un operativo de supresión, nosotros sólo de mitigación. Por ejemplo, en cada vivienda china se designó una única persona que sólo podía salir cada tres días a comprar comida o medicinas. Me pregunto si nosotros estamos en condiciones de hacer eso.

--¿Qué es lo que más le preocupa viendo los números?

--Un elemento de máximo peligro es cuando esto llegue a los barrios más humildes, que tienen mucha menor capacidad de aislamiento, porque viven varias personas en una sola habitación y en esas condiciones va a ser muy difícil aislar. Además, la circulación también se hará imposible de controlar dentro de esos barrios, de manera que habrá que establecer organizaciones por cuadra o algo así. Piensen esto como una maratón: estamos en el kilómetro uno, faltan 41 kilómetros. Eso me preocupa.

--En Corea se hicieron miles de tests por día y eso permitió detectar los casos con síntomas leves, con lo que se evitó su evolución. Tienen pocos fallecidos, lo mismo que Alemania.

--Es otro camino que se está sondeando. En Corea una vez que tenían un caso confirmado, lo aislaban y después le hacían tests a todos los que tuvieron algún contacto, incluso el más leve. Rastreaban a centenares y centenares de personas. Por supuesto que se meten fuertemente en la intimidad de todos y hay que tener la capacidad de hacer semejante cantidad de tests y atender a un número enorme de personas. Ahí una clave es no hacer colapsar el servicio médico. (...)".

Santiago Dapelo en La Nación:

"El aislamiento obligatorio no se terminará el 31 de marzo. El presidente Alberto Fernández analiza prorrogar la cuarentena hasta la primera semana de abril, como mínimo. Además, determinará en los próximos días si se mantiene la actual modalidad de reclusión, que permite una circulación mínima, o si se establecen medidas más restrictivas. De máxima, en la mesa de discusión del Gobierno se encuentra la declaración del estado de sitio.

Si bien en la Casa Rosada destacaron que la gran mayoría de la gente acató la disposición del decreto de necesidad y urgencia (DNU) que firmó el Presidente el último jueves, las imágenes de centenares de autos en las calles, avenidas e incluso autopistas, las personas en las calles y haciendo largas filas para comprar alimentos generaron un estado de "incredulidad" y "preocupación".

La desobediencia social hizo que el Gobierno refuerce el mensaje de que "las restricciones van a ser peores". Cerca del Presidente creen que solo hay una forma de terminar con "la viveza criolla" que muestran algunos: generar miedo. "Vamos a usar todas las herramientas disponibles. Si no es por las buenas, será por las malas", advirtieron fuentes oficiales.

(...) Igualmente, las detenciones se van a multiplicar, anticiparon fuentes cercanas a la ministra de Seguridad, Sabina Frederic, quien ayer adelantó que la declaración del "estado de sitio no está descartada". La funcionaria, que ayer recorrió retenes con Horacio Rodríguez Larreta y Axel Kicillof, aclaró que si bien se analizó esa posibilidad "por ahora el Gobierno eligió esperar".

El objetivo es aplanar la curva de contagios, fundamental para no saturar al servicio de salud. Después de 15 días de aislamiento se verá claramente si funcionó la medida o si hace falta endurecer la cuarentena. Las cifras de contagiados por el coronavirus se multiplicarán en los próximos días, según reconocen cerca del Presidente, pero todas esas confirmaciones serán previas a la reclusión obligatoria.

El ministro de Salud, Ginés González García, realizó una estimación de los posibles contagios ante los gobernadores el jueves antes del mensaje de Alberto Fernández en la quinta presidencial de Olivos: si las medidas adoptadas son efectivas, se espera que haya 250.000 infectados por el virus en las primeras semanas de junio. Un número, según aclaró el ministro, que el sistema de salud podría soportar."No es tanto la gravedad de la enfermedad sino la forma en que puede hacer colapsar al sistema de salud, porque además ahí las consecuencias se agudizan. El resultado lo vamos a ver en dos semanas", explicó en las últimas horas González García.

El Gobierno decidió acelerar todo en los últimos días. "Es una carrera contra el tiempo", explicaron cerca del Presidente. Y agregaron: "Nos estamos preparando, organizándonos. El objetivo es que cuando llegue la tormenta todos tengamos puesto el cinturón de seguridad y el piloto descansado". (...)".


Santiago Fioriti en Clarín:

"El Gobierno maneja bajo reserva cuatro curvas del crecimiento del coronavirus en la Argentina con datos que proyectan contagios y muertes: 

> una muy positiva, 
> otra muy negativa y, entre los extremos, 
> una intermedia positiva y 
> otra intermedia negativa. 

¿Qué curva terminará de imponerse? ¿Cuál será el peor día de las próximas semanas? En esos términos se habla en las más altas charlas políticas. Solo a partir de entonces, cuando lo peor haya llegado, se podrá pensar en una etapa descendente de la pandemia.

"(...) “Lo peor está por venir y nos estamos preparando”, dicen en la cima de la Casa Rosada. Esa consigna es la que une y genera sintonía entre el jefe de Estado y Horacio Rodríguez Larreta. Los mandatarios llegaron a reunirse tres veces en menos de veinticuatro horas. Sucedió después de que el jefe de Gobierno recibiera su propia curva de proyección del coronavirus en la Ciudad. Las cifras sacudieron su temple.

El alcalde no solo se inquietó por la situación de los porteños. En su equipo le avisaron que el primer cordón del Conurbano (Avellaneda, Lanús, Lomas de Zamora y una parte de La Matanza, entre otras localidades) también estará muy afectado y que podría requerir atención en alguno de los 33 hospitales de la Capital. Por eso, el jueves pidió una reunión con el Presidente.

(...) Cuando la decisión de la cuarentena estaba implementada, Kicillof habló por teléfono con Cristina Kirchner, que lo llamó desde Cuba el viernes por la mañana. El mandatario interrumpió la reunión de Gabinete cuando vio quién llamaba y se fue a hablar afuera de su despacho. Al volver, solo dijo: “Era Cristina”.

La preocupación de Kicillof comprende también a la Nación. El ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, coincide con el gobernador en que hay que atender al amplio mundo de las changas y del cuentapropismo en el Conurbano. Es un mundo dividido en tres. Están las personas que tienen planes sociales y además hacen changas (plomeros, gasistas, etc); los que hacen changas de modo más integrado (carpinteros o remiseros que viven con sus ingresos) y el sector más pobre, que solo realiza esas tareas cada tanto, en áreas de la construcción o a domicilio. Para que esos tres sectores tengan dinamismo es fundamental -dice Arroyo- “que derrame la economía formal. Cuando se traba estamos en problemas y en un contexto crítico como este todo es peor”. (...)".