Los cerebros de campaña de Cambiemos apuestan casi a pleno a la polarización con Cristina Fernández. No habría que culparlos. El escenario político y económico no trae ninguna buena noticia para Mauricio Macri. El problema es que la idea de polarizar con CFK se está hundiendo según señalan las últimas encuestas de intención de voto. La exmandataria se impone en primera vuelta e incluso también aparece ganando en balotaje. Peor sería para el oficialismo si la actual senadora nacional no se presenta a los comicios.
TODO NEGATIVO
Internas, crisis económica, espías... Campaña electoral imposible para Macri
La gran apuesta electoral de Cambiemos era la polarización con Cristina Fernández, pero esta estrategia se está hundiendo según las últimas encuestas donde la expresidenta aparece incluso ganando en balotaje. Después, no hay mucho para mostrar ni para apelar a más ‘cambio’. El Gobierno está lidiando en una interna interminable con la UCR, en el Interior no tiene un cronograma de elecciones que le traiga buenas noticias, la CC-ARI presiona con denuncias, la causa Cuadernos quedó paralizada por la presunta extorsión del fiscal Stornelli. Con el FMI hubo que pedir un ‘waiver’ y se duda que los dólares que envíe el organismo más los que ingresen por la cosecha gruesa alcancen para controlar al dólar. La inflación parece desatada y se calcula en 4% para marzo. La promesa de bajar la pobreza sucumbió con el aumento que anunció el Indec días atrás. Tampoco hay un candidato a vicepresidente que sume votos. Hay revuelo con los espías de la AFI y la oposición en el Congreso amenaza con sesiones especiales y temas que acorralan al discurso oficial. Por último, en la Corte Suprema de Justicia surgen fallos en contra de los intereses de la Casa Rosada como en el caso de las jubilaciones y las deudas provinciales. A Jaime Durán Barba y Marcos Peña se les acaba el tiempo para idear la campaña electoral de Mauricio Macri.
La alianza PRO-UCR-CC/ARI llegó al Poder con el slogan del cambio y armando un frente que le permitiera ganarle en balotaje al peronismo que acompañaba a Daniel Scioli. Ahora los socios están en crisis. La CC/ARI presiona al Gobierno con denuncias que lo incomodan. Los radicales nunca estuvieron conformes con el lugar que el PRO les otorgó en el organigrama del Estado ni con el rol al cual los relegó macrismo. En decisiones tan trascendentales como buscar un acuerdo con el FMI no fueron consultados, entre una larga lista de reproches y reclamos que alcanza también a la estrategia electoral de varias provincias. El caso paradigmático es Córdoba, donde la alianza Cambiemos se rompió.
Ahora el PRO intenta contentar a los radicales con el debate sobre el candidato a la vicepresidencia. Cambiemos tiene otro problema allí. Ninguna de las figuras que se nombran le suma votos a Macri. Carolina Stanley parece alejada de esa posibilidad tras ser la cara del anuncio del aumento de la pobreza y las dificultades para contener a las organizaciones sociales que este jueves 4/4 marchan por la Capital. Además, estaría molesta por ciertos manejos comunicacionales con respecto a la difusión de la cifra de pobres.
Patricia Bullrich, otra posible ‘vice’, ofrecería un perfil más duro que no atraería nuevo votos donde allí Cambiemos ya tiene su núcleo duro. Eso conduciría a repetir con Gabriela Michetti. Los radicales podrían aportar a algún candidato a gobernador pero ninguno garantizaría el voto-UCR un 100%, especialmente tras los reproches en público que hacen varios de sus dirigentes.
Mientras se desarrollan las internas palaciegas en Cambiemos, que quedan expuestas ante la sociedad y Macri cae en todas las encuestas, el frente económico augura una inflación cercana al 4% en marzo que no mostraría moderación hacia la campaña electoral y ejerce presión negativa en el humor social. A eso se suman despidos, suspensiones en empresas, caída de la actividad, etc.
El Gobierno tuvo que pedir un ‘waiver’ al FMI que será tratado este viernes en la reunión de Directorio Ejecutivo. En la misma cita se liberarán US$ 18.500 millones que Macri usará para controlar al dólar junto con las divisas que lleguen por la cosecha gruesa. Pero ni aún así se garantiza que el dólar no se dispare de aquí a las elecciones de octubre. Después, el FMI descuenta que deberá ayudar al Presidente que venga porque no podrá hacer frente a los vencimientos 2020.
La lucha contra la corrupción que Cambiemos enarboló como bandera en la campaña electoral 2015 también quedó deshilachada. La Causa de los Cuadernos quedó herida de muerte con la denuncia de presunta extorsión contra el fiscal Carlos Stornelli. Esa causa que lleva el juez de Dolores Alejo Ramos Padilla despertó un volcán en la AFI: una presunta red de espionaje ilegal donde están implicados excomisarios que responderían a la N° 2 de la Agencia y amiga del Presidente, Silvia Majdalani, y que salpica al titular del organismo Gustavo Arribas. Ambos deberán dar explicaciones este jueves en el Congreso. Pero el tema se arrastrará durante los próximos meses.
En el parlamento la oposición empezará también este jueves a inaugurar una modalidad que podría acoplarse a la campaña electoral y desgastar a Cambiemos: pedir sesiones especiales con temas contrarios al Gobierno y simpáticos para la opinión pública como la rebaja en los aumentos de las tarifas de los servicios públicos y otros beneficios. Todo pondrá al oficialismo en la incómoda posición de dar la cara y rechazar cualquier alivio económico. Los bloques opositores desde el kirchnerismo hasta el massismo, pasando por la Izquierda, están logrando una alineación de planetas peligrosa para la Casa Rosada que les garantiza el quorum y un escenario ideal.
Por último, la Corte Suprema de Justicia también se convirtió para Cambiemos en otro foco de conflictos. Los fallos sobre jubilados y a favor de los reclamos de las provincias por las deudas de coparticipación golpean las frágiles cuentas de la administración Macri y una mayoría liderada por Ricardo Lorenzetti preocupa en la Casa Rosada.
A Jaime Durán Barba y a Marcos Peña se les acaba el tiempo para idear la campaña electoral de Mauricio Macri, una misión casi imposible.







