Gustavo Córdoba de la consultora Córdoba & Asociados, presentó su última encuesta a niveal nacional terminada el 26 de julio pasado con algunos cambios favorables para Mauricio Macri. Pero también planteó una interesante reflexión durante la entrevista que brindó a FM Millenium este martes (30/7): los sondeos telefónicos y los domiciliarios están mostrando diferencias importantes en los resultados que estarían llevando a un error de pronóstico sobre la elección presidencial.
GUSTAVO CÓRDOBA
"En los sondeos IVR hay paridad, pero en los presenciales Alberto tiene 10% de ventaja”
La última encuesta de la consultora Córdoba & Asociados, de Gustavo Córdoba, le otorga a Alberto Fernández una intención de voto del 38,2% seguido por Mauricio Macri con el 34,1%. En tanto, se notó un cambio en las opiniones sobre la economía que ahora casi están empatadas entre quienes se manifiestan a favor y en contra. Por otro lado, Roberto Lavagna y José Luis Espert suman juntos un 17% de los votos, un porcentaje decisivo para el Gobierno que intenta captar a ese electorado. Más allá de los números, Córdoba lanzó una advertencia acerca de las encuestas: hay notables diferencias entre las que se realizan de manera telefónica y las presenciales, lo que podría estar induciendo a un error de pronóstico.
Para empezar, en su encuesta Córdoba detectó que la gestión presidencial no tuvo cambios significativos desde sondeos anteriores y el 56% la desaprueba contra un 41% que aprueba.
Pero sí hubo un progreso en las respuestas sobre la marcha de la economía donde el 44% tuvo expresiones negativas contra el 42% que tuvo manifestaciones positivas.
En cuanto a la elección presidencial, la fórmula Fernández-Fernández lidera con el 38,2% y Macri-Pichetto se ubica segunda con el 34,1%.
“Este sondeo refleja que las campañas electorales tienen impacto en este tipo de escenarios donde la diferencia entre el primero y el segundo es muy escasa y allí es donde empiezan a producir efecto los errores y aciertos de las campañas”, explicó Córdoba.
En el oficialismo, el consultor destacó un “grado de acierto más alto que en el Frente de Todos, porque el gobierno pareciera que tercerizó su campaña en los grandes medios de comunicación, donde no importa lo que diga en Frente de Todos, siempre sus expresiones serán tomadas en su contra”.
“El Gobierno sabe que tiene un imperativo porque sabe que está perdiendo la elección entonces es como que han logrado mucha más coherencia y unidad de acción y no tienen voceros inorgánicos que dicen lo que se les ocurre, entonces son como mucho más ordenados y comparado con la campaña de Alberto Fernández hay muchas diferencias. Hay errores de estrategia, se están dando cuenta tarde de que la economía es un factor importantísimo, y no tienen una narrativa que uno pueda decir que le están dando elementos de sobra al votante de centro de la Argentina para que los voten, porque ese es el votante que define. Así como el Gobierno se está recostando en la derecha para recuperar votos que ha perdido con Gómez Centurión y con Espert, como esta idea de darle dinero a las víctimas de Montoneros o esta idea de Bullrich del Servicio Cívico Militar”, abundó Córdoba sobre las campañas.
Consultado sobre si el Gobierno pierde voto independiente con sus gestos de ‘derecha’, Córdoba explicó: “Lavagna tiene un 11% de intención de voto y Espert el 6%, representan juntos el 17% y es un votante que no se define por su antiperonismo, pero tampoco se define por Macri en la 1ra vuelta. La mala praxis económica del gobierno es un tema clave para estos votantes que son votantes de dos economistas. Por eso, la oportunidad que tiene el Frente de Todos es moderar el discurso e instalar la idea de que Alberto Fernández está en condiciones de gestionar el país y darle señales de confianza a esos votantes”.
En otro orden, sobre las encuestas que se están haciendo en las últimas semanas antes de las PASO, el consultor advirtió: “Hay una discusión desde la consultoría: cuando vamos y hacemos encuestas IVR nacionales por cuestiones de costo y de escala ¿estamos representando a todos los sectores que votan en las elecciones? cuando hacemos las encuestas domiciliarias ¿dan distinto que las telefónicas?. Y ahí notamos una notable diferencia, porque las presenciales están dando de una manera y las IVR están dando de otra. En donde hay mucha coincidencia entre los que hacemos IVR es que la elección está muy pareja. Pero cuando vamos a las presenciales hablamos de números de hasta 9 o 10 puntos de diferencia entre Alberto y Macri. Hay que tener prudencia con los pronósticos vía encuesta donde seguimos utilizando el padrón telefónico fijo, que ha decrecido, y donde los niveles de rechazos han aumentado. Todo esto tiene una implicancia estadística muy fuerte”.
“No hay que usar las encuestas para el pronóstico sino como un insumo para el análisis”, concluyó.






