CLAVES

El 'Chong Chon Gang' jaquea a Cristina

Como presidente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas -cargo que mañana (01/08) asume la Argentina- Cristina Fernández deberá tomar una decisión muy difícil, que pondría en juego su buena relación con Cuba (y con Venezuela, país aliado). Es que dicho organismo de la ONU es el que determinará si Cuba respetó o no las resoluciones al enviar armas a Corea del Norte, y, en consencuencia, establecer las sanciones que correspondan si considera que hubo infracción. Y será bajo su mandato.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) La Argentina asumirá mañana (01/08) la presidencia del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (ONU) en un mes que, anticipan, estará marcado por fuertes reclamos de América Latina, el conflicto en Siria y el reinicio de negociaciones israelo-palestinas. Pero además, hay un tema que presentará todo un dilema para Cristina Fernández y le exigirá tomar una posición respecto a la infracción que habría cometido Cuba al enviar armas a Corea del Norte.

La Presidente argentina deberá decidir si se somete a votación una sanción al país con el que mantiene una muy buena relación, país aliado a la Venezuela del entonces mandatario Hugo Chávez, ahora de Nicolás Maduro.
 
La decisión que tome Cristina al respecto podría deteriorar su vínculo con Cuba, especialmente, pero también con Venezuela. Sin dudas será una difícil decisión para la mandataria.
 
Está previsto que Cristina arribe a Nueva York el próximo lunes, para el inicio de la gestión de su nación como titular del Consejo de Seguridad.
 
Recordemos que el gobierno de Panamá, donde se encuentra el buque “Chong Chon Gang" con material bélico, acordó con Naciones Unidas fijar para el 12 de agosto la llegada de los investigadores, dijo el fiscal de lucha contra las drogas, Javier Caraballo. 
 
El gobierno de Cuba informó, tras descubrirse el cargamento, que los equipos militares son suyos y eran llevados a Corea del Norte para ser reparados, tras lo cual volverían a la isla.
 
En la revisión de la segunda bodega del buque se encontraron 12 motores de aviones caza Mig-21 y cinco grandes vehículos militares que al parecer son estaciones móviles de comando para el control de misiles. Hace un par de semanas, los investigadores panameños hallaron también dos aviones Mig-21 Bis desmontados y lo que parecen sistemas de lanzamisiles.
 
Caraballo señaló que se está trabajando en una tercera bodega, pero que no se ha podido confirmar hasta ahora si en ella, que al igual que las otras está llena de sacos de azúcar apilados, hay más contenedores con equipos bélicos.
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Las autoridades cubanas asumieron la propiedad y dijeron en su día que en el barco hay "dos complejos coheteriles antiaéreos Volga y Pechora, nueve cohetes en partes y piezas, dos aviones Mig-21 Bis y 15 motores de ese tipo" de aeronave, todos de fabricación rusa y que datan de los años 50.
 
Corea del Norte, país al que resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU prohíbe importar y exportar armamento, afirma que la carga obedece a un contrato legítimo con Cuba.
 
Aún así, la única carga del buque declarada ante las autoridades panameñas son unas 10 mil toneladas de azúcar bajo las cuales se esconden los equipos bélicos y que son extraídas por personal de los servicios de seguridad y por cuadrillas de peones contratados para ello.
 
El Consejo de Seguridad tiene un grupo de expertos en la materia y además creó un comité de seguimiento a las sanciones impuestas a los países miembros, entre estos, Corea del Norte. Es el Consejo de Seguridad el que determinará si Cuba respetó o no las resoluciones. Y, en consencuencia, establecer las sanciones que correspondan si considera que hubo infracción. 
 
“Lógicamente, Cuba puede estimar que no incumplió tales resoluciones y podría surgir una controversia entre Cuba y las Naciones Unidas si el Consejo de Seguridad estima lo contrario”, indicó Marcelo Kohen, miembro asociado del Instituto de Derecho Internacional y profesor de derecho internacional en el Instituto Universitario de Altos Estudios Internacionales y Desarrollo con sede en Ginebra, Suiza.
 
En el caso de que se plantee una controversia, precisó que “no hay mecanismos judiciales abiertos para resolver la cuestión”, por lo que Cuba estará obligada a acatar el dictamen del Consejo de Seguridad.
 
Por su parte, el titular de Exteriores de Panamá, Fernando Núñez Fábrega, presentó un informe que argumenta por qué su país se vio obligado  a revisar la carga del buque norcoreano.
 
El informe cita las cuatro resoluciones aprobadas por el Consejo de Seguridad sobre Corea del Norte y su programa nuclear. La primera, de 2006, incluye la obligación de los Estados miembros de la ONU de “impedir el suministro, la venta o la transferencia directa e indirecta a Corea del Norte a través de sus territorios de un listado de armas convencionales y materiales”.
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La de 2009, en cambio, exhorta a los integrantes de la ONU a “que inspeccionen”, en sus puertos marítimos, terrestres y aéreos, “toda la carga que esté destinada” a Corea del Norte o que “proceda de ese país”, en caso de que el Estado tenga “información que ofrezca motivos para creer que la carga contiene artículos cuyo suministro, venta, transferencia o exportación se prohíbe” en las resoluciones del foro mundial.
 
El canciller Núñez Fábrega dijo en la conferencia de prensa que el problema de los cubanos fue que no vieron el riesgo que estaban traspasando a otra nación. “Estuvimos en diálogo con autoridades cubanas. Ellos simplemente quizá no vieron el peligro que estaban ocasionando a naciones amigas”.
 
 
# Consejo de Seguridad de la ONU
 
 
 
El Consejo está conformado por 15 naciones, 5 permanentes y 10 temporales. En el Consejo de Seguridad son miembros permanentes China, Francia, Rusia, el Reino Unido y los Estados Unidos. En tanto, hay diez miembros no permanentes. Actualmente están la Argentina, Australia, Azerbaiján, Guatemala, Luxemburgo, Marruecos, Paquistán, República de Corea, Rwanda y Togo.
 
Los 10 miembros no permanentes son electos de 5 en 5 cada año y por un período de 2 años como representantes regionales, conforme a una distribución geográfica equitativa (cinco Estados de África y Asia, uno de Europa Oriental, dos de América Latina y dos de Europa Occidental y otros Estados). La presidencia del Consejo se rota mensualmente de manera alfabética.
 
Cada miembro del Consejo tiene un voto. Las decisiones en general requieren del voto afirmativo de, al menos, nueve miembros. Sin embargo, los cinco miembros permanentes cuentan con derecho a veto.
 
La Argentina fue elegida en octubre como miembro no permanente del Consejo por dos años, en reemplazo de Colombia, en forma unánime por el Grulac (Grupo de países de América Latina y el Caribe). 
 
Y Cristina amplificará esa posición con un viaje a Nueva York, para hablar ante el Consejo. Será el 5 y 6 de agosto próximos. No se sabe de qué hablará, aunque se especula que podría amplificar la denuncia por la “militarización” del Atlántico Sur de la que el Gobierno acusa a los británicos.