CLAVES

Griesa vs. Cristina, o la falsa soberanía y la tentación de Galtieri

Cristina Fernández de Kirchner ha comenzado, desde hace un tiempo, un relato de los acontecimientos, y una sucesión de decisiones, que reduce su espacio de maniobra y la convierte en prisionera de los sucesos. Ella termina repitiendo errores que han cometido otros mandatarios argentinos en el pasado. Por ejemplo, el dictador Leopoldo Galtieri en ocasión de la Guerra de Malvinas. Galtieri siempre creyó que podría evitar lo peor... hasta que quedó encerrado en su propia dialéctica. No hay motivo para reincidir en esas experiencias nacionales. La Presidente debería intentar una lógica diferente, sin caprichos y con mucha racionalidad. La inteligencia es lo más importante en los conflictos complejos. La alternativa es muy cara para todos los argentinos, y para ella en términos de un poder que ya ha fue licuado en exceso durante el último año.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). ¿En qué consiste la soberanía nacional? Es evidente que el Frente para la Victoria no ha meditado lo suficiente al respecto. Bueno... una fuerza política que declara "de interés público" la producción de papel para diarios y que está dispuesto a quebrar el Tesoro Nacional para tener una "aerolínea de bandera", muy probablemente no tiene resuelto de qué trata la soberanía nacional. Tampoco lo tenían los militares y fueron a la Guerra de Malvinas para regresar derrotados y vitupereados, inicio de su expulsión del poder. A los ciudadanos argentinos les llegó, entonces, sin buscarlo demasiado, la democracia representativa. Pero ese usufructo no resuelve problemas de fondo como en qué consistía la soberanía nacional, un concepto que con el kirchnerismo cristinista parece trascendente.

¿No pagar una obligación financiera con la que un Estado no se encuentra conforma es parte de la soberanía nacional? Bueno, antes tendría que haber limitado la jurisdicción extranjera donde aceptó litigar tan curioso concepto, situación que vuelve aún más inverosímil todo el asunto. En definitiva, ¿la soberanía nacional dependía de la propiedad del archipiélago austral? ¿Qué es la soberanía nacional?

La Presidente de la Nación deberá resolver en horas más. Y sus colaboradores deberían ayudarla a que pueda realizarlo con lucidez. Con la Junta Militar de 1982 ya fue suficiente locura. Y con Adolfo Rodríguez Saá y los legisladores nacionales de 2001 también. Porque ellos también creyeron que la soberanía nacional se ejercía 'defaulteando', incumpliendo. Por lo tanto, y eso es preocupante, el problema perceptivo no es solam ente de Cristina Fernández de Kirchner sino de los tradicionales partidos populistas argentinos. Ahí todo es más grave.

Pero la Presidente de la Nación aún tiene tiempo para romper esa lógica, y reivindicar la política, e iniciar una recuperación luego de 1 año incesante de desgaste y desgaste. De lo contrario, su futuro estará muy complicado por decisión propia, de nadie más.

Algunas lecturas dominicales sobre el tema del fallo del juez Thomas Griesa y la inminente apelación argentina:
 
 
 
"Argentina no puede apelar el fallo del Juez Griesa con chances de convencer a las instancias superiores (Cámara de Apelaciones y Corte Suprema de Justicia) si sigue diciendo que no hará ningún pago a los tenedores de bonos que no entraron en los canjes aceptados por el 91 % de los bonistas. En mi opinión, el Gobierno debería presentarse diciendo que está dispuesto a pagarles a dichos tenedores los mismos montos (en relación al valor de sus tenencias originales) que hasta aquí le ha pagado a los bonistas que aceptaron las condiciones del canje. Que además está dispuesto a seguir abonando hacia el futuro pagos equivalentes y que está dispuesto a discutir quien se hace cargo de las costas del juicio. Yo creo que incluso el Juez Griesa podría haber aceptado una postura semejante, pero las declaraciones de la Presidenta en el sentido que no se les pagará nada a los reclamantes, lo llevó a una postura extrema: el pago del 100% de los fondos reclamados, siendo que es de sentido común que no es justo darle un tratamiento distinto a acreedores que al momento del default tenían los mismos derechos. Una postura como la que propongo que presente el Gobierno Argentino, en caso de ser aceptada por la Justicia de New York, sería bienvenida por la Reserva Federal de los Estados Unidos y por las autoridades monetarias de la mayor parte del mundo. Todas ellas son conscientes de que las re-estructuraciones de deuda soberana van a ser bastante más frecuente en el futuro que lo que lo fueron en el pasado."
 
 
Marcelo Bonelli, desde el diario Clarín (integrante de un multimedios que también se asesora en Nueva York, por el estudio Cleary Gottlieb):
 
"(...) El estudio Clery Gottlieb Steen & Hamilton sugirió a los funcionarios del Ministerio de Economía llevar adelante una defensa más judicial y profesional en la causa contra los fondos buitre, para no abrir frentes que habiliten a los especuladores que evitaron entrar al canje a actuar contra la Argentina.
 
Por eso los abogados también sugirieron minimizar la utilización política del conflicto y evitar la confrontación publica con el magistrado de los Estados Unidos.
 
Pero las sugerencias fueron desoídas – en su mayoría– por la Casa Rosada y eso facilito la estrategia de los fondos buitre contra la Argentina.
 
La confrontación pública contra Griesa y el anuncio público de que no se iba a cumplir con su fallo fue aprovechado por los demandantes para atacar a la Argentina. Era eso justamente lo que los abogados que patrocinan a la Argentina habían sugerido evitar.
 
Por primera en una década –desde que se declaró el default – Griesa cambió su persistente actitud a favor de la Argentina y falló como querían los fondo buitre.
 
Las primeras sugerencias de los abogados de Clery Gottlieb Steen & Hamilton llegaron a los funcionarios argentinos en febrero, cuando Griesa emitió su primer fallo a favor de los litigantes, que desemboco en la actual escalada judicial de estos últimos 20 días contra Argentina También hace dos semanas, y después de las últimas audiencias publicas con Thomas Griesa, los abogados volvieron a advertir al ministro Hernán Lorenzino. El ministro desoyó las sugerencias y trasmitió en el seno del Gobierno que el conflicto no iba a complicar la economía.
 
El abogado Carmine Boccuzzi – el responsable de litigar por Argentina – adelantó que la posición del magistrado era extremadamente dura y que podría desencadenar en un fallo adverso, como el que finalmente escribió Griesa.
 
Griesa repitió en el fallo, lo que había dicho textualmente a las partes en las audiencias del 9 de noviembre y del 16 de noviembre. En ambas el magistrado cuestionó las manifestaciones de Cristina Kirchner y del ministro Lorenzino en el sentido que no iban a pagar una sentencia dispuesta por el magistrado.
 
Griesa lo interpretó como una suerte de “desacato”. Incluso después que Argentina presentó un “paper” firmado por Francisco Eggert, titular de la Oficina de Crédito Público, que suavizaba las declaraciones publicas y hablaba de aceptar lo que decida el juez.
 
Pero la decisión política de la Casa Rosada de atacar a Griesa, al final llevó al estudio a acompañar las posturas de la Casa Rosada. Los responsables máximos de Clery Gottlieb Steen & Hamilton resolvieron preservar al cliente y seguir cobrando los suculentos honorarios que le facturan al Ministerio de Economía.
 
El estudio cobra entre 1.300 a 1.500 dólares por hora de atención del “caso argentino” y la facturación asciende a un promedio de 20 millones de dólares por año. (...)".
 
 
 
"(...) Una detrás de la otra llegaron las malas noticias al bunker presidencial y el Gobierno quedó sumido en un estado de nervios y desconcierto, que se hizo evidente a medida que los funcionarios hablaban, haciendo una ensalada de flagrantes traspiés. Apenas, se consiguió usar el hueco que quedaba para que la Presidenta lograra fugar hacia adelante y para mostrarle sangre fría a la tropa interna, a partir del nuevo impulso explícito que le dio a la re-reelección un histórico, quien parecía opacado por los nuevos vientos cristinistas, Julio De Vido
 
Fruto de la confusión, lo hizo en dos tiempos, ya que el jueves señaló que la Presidenta era "la única garante" del modelo y el viernes reiteró sus conceptos sobre el derecho que tiene el kirchnerismo de buscar una reforma constitucional y señaló que Cristina es "una alternativa". 
 
Como fuere, la idea fue trocar la debilidad en fortaleza, para evitar que el resto del peronismo piense que ya se ha llegado a la puerta del cementerio, faltando aún tres años para el fin del mandato. Ya se verá en unos días cuánto aire político se logró al respecto. Lo concreto es que, por ahora, con su estilo de nunca confrontar, Scioli empezó a saltar el vallado, mientras que los gobernadores José Manuel de la Sota y Daniel Peralta ya lo hicieron de modo más abrupto y están sintiendo económicamente el látigo. 
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El impacto más duro para el Gobierno seguramente fue el del fallo del juez Griesa, quien cumplió con el mandato del Tribunal de Apelaciones de su distrito de fijar un mecanismo de pago para que la sentencia contraria a la Argentina se torne de "cumplimiento efectivo". 
 
Lo primero que hizo el magistrado fue dejar sin efecto la medida de "no innovar" que, vigente, protegía al país hasta llegar a un fallo de fondo. Luego, ordenó pagarle a los holdouts (quienes no entraron a los canjes) antes del 15 de diciembre, el 100% de la deuda vencida (capital original más intereses) por un total de U$S 1.330 millones.  (...)".
 
 
 
"(...) El aspecto mas grave para la Argentina del fallo de Griesa son las sanciones que previó ante un eventual incumplimiento argentino. En pocas palabras, lo que dice la sentencia es que si Argentina no le paga al fondo buitre, ningún otro bonista podrá cobrar sus acreencias. El mes próximo Argentina debe realizar pagos superiores a los 3.200 millones de dólares a los tenedores de los bonos Global 2017 y el cupón atado al PBI. Si hasta entonces no acordó una forma de pago con el fondo buitre beneficiado por Griesa, Argentina quedará al borde de lo que se conoce como “default técnico”, ya que la Justicia norteamericana incautará los fondos destinados a esos acreedores y se los entregará al fondo buitre, y los acreedores se quedarán sin cobrar. Esta situación fue la que provocó el derrumbe de todos los títulos y acciones del pasado jueves.
 
El Gobierno reaccionó indignado al fallo de Griesa y anunció que mañana mismo (en Estados Unidos es un día hábil), se presentará ante la cámara de apelaciones de Nueva York para cuestionar la sentencia y pedir su revisión.
 
Sin embargo, el juez con aspecto de abuelito logró algo que sin duda buscó con su escrito: una mayor moderación del Gobierno nacional. En la conferencia de prensa, el ministro Hernán Lorenzino omitió, por primera vez, decir que la Argentina no le iba a pagar a los fondos buitres. Antes esa postura era inflexible, al punto que ya se había rechazado pagar una fianza de 20 millones de dólares a la justicia de Ghana para recuperar la fragata Libertad. No es mucha la información personal que se conoce de Griesa. Nació en la ciudad de Kansas en 1930; se graduó en Harvard en 1952 y en la escuela de Leyes de Stanford, en 1958. Esa formación en dos universidades de enorme prestigio le permitió acceder, en 1972, al cargo de juez. Fue designado por el entonces presidente Richard Nixon y confirmado por el senado norteamericano 13 días más tarde. En Estados Unidos, como en Argentina, los jueces duran en su cargo mientras dure su buena conducta, factor que le permitió seguir siendo magistrado por los últimos 40 años. En ese período se ganó el rótulo de hombre “duro” y poco flexible. De hecho, las decisiones anteriores del juez, que dilataron mucho tiempo la resolución de diferentes pedidos de los fondos buitre, eran recibidos con curiosidad, dada su benevolencia para con la Argentina. Pero al parecer, la soberbia de los funcionarios argentinos desgastó esa “bondad”. Ahora parece-, no quedan muchas más opciones que pagar."
 
 
 
 
"(...)  la posición oficial sostiene que Griesa violenta la inmunidad soberana del Estado argentino consagrada por la Ley de Inmunidad Soberana de Estados Unidos (FISA, por sus siglas en inglés). Los abogados volverán a señalarle a la Cámara que los fondos que se utilizarán para pagarles los vencimientos a los acreedores son inmunes bajo la FISA, una posición que, en otros casos de embargos contra activos de Argentina, recibió el respaldo del Departamento del Tesoro. Pero además, el argumento oficial advierte que los activos que se buscan limitar no son propiedad de Argentina sino de los propios acreedores y que el Banco de Nueva York, el agente de pago, actúa por cuenta y orden de ellos y no representa al Gobierno argentino. 
 
Otro argumento de peso que será reintroducido mañana advierte que las decisiones de Griesa no sólo afectan la soberanía argentina, sino que “desafían y agreden a todo el sistema financiero, las leyes de los Estados Unidos y a las decisiones de las instancias superiores”. Ese argumento también fue advertido por la presentación que el fondo Gramercy, que participó del canje, realizó ante Griesa.
 
En ese sentido, la postura argentina sostiene que la decisión de Griesa excede los alcances de su juzgado y advierte que sienta “un precedente muy negativo para futuros procesos de reestructuración de deudas soberanas”.
 
El planteo judicial argentino advierte que esa situación:
 
1. Alienta a los fondos “especulativos”, ya que no habría más incentivos para participar de las reestructuraciones, con esperar un poco de tiempo sería posible cobrar la totalidad de las acreencias. Qué país podría hacer una oferta con quita, reducción de los intereses y extensión de los plazos para sanear su situación financiera y recuperar un proceso de crecimiento económico y creación de empleo, si la Justicia determina que a los buitres les corresponde cobrar todo lo que reclaman en efectivo y en un pago. Si se abre esa posibilidad, todos los buitres van a intentar reclamar por ese camino e incluso, siguiendo la lógica de la demanda del fondo Elliot, es posible que sus pares carroñeros intenten apropiarse de parte de esos recursos. Incluso podría abrir la posibilidad de reclamo a los buitres que tienen títulos en default de otros países.
 
2. No respeta los principios de “carga compartida” entre los acreedores y deudor, donde cada uno pone en proporción un esfuerzo costoso para, luego, compartir proporcionalmente el beneficio del arreglo.
 
3. Cuestiona la inmunidad de sistemas y agentes de pagos. Entre las instituciones contempladas en el último punto figuran el Banco de Nueva York Mellon, la Compañía Depositaria Fiduciaria (DTC) y las casas de clearing Clearstream Banking, Euroclear Bank y el Sistema Euroclear. Según enfatizan los abogados, se trata de instituciones que se encuentran en Alemania, Bélgica, Reino Unido y Luxemburgo. Por eso advierten que esas instituciones “no sólo no son parte del litigio sino que no tienen relación con Argentina”, además, están fuera de la jurisdicción de Griesa y, en algunos casos, están protegidos por el sistema de inmunidad de los países donde están constituidos. (...)".
 
 
 
"(...) Griesa pasó de ser un juez simpático para el kirchnerismo, cuando alargaba plazos y comprendía dificultades, a ser un mercenario de los buitres. La paciencia de Griesa se agotó. Esa es la cuestión. Escuchó a la Presidenta dar cátedras en los atriles del mundo sobre cómo creció la economía de su país. ¿Y, entonces, por qué no paga sus deudas?, se preguntó el norteamericano. Cristina no pagará, según repitió una y otra vez. Griesa anotó esa provocación en su propio fallo. La Presidenta tendrá que pagar ahora toda la deuda, sin las quitas de 2005 y de 2010. No se discute con un juez extranjero desde las tribunas de Florencio Varela. (...)
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El agente de pago de la deuda argentina es el Bank of New York, un banco norteamericano que jamás desconocerá la decisión de un juez norteamericano. Antes de su espectacular fallo del miércoles pasado, Griesa le pidió al país que propusiera una forma de pago. La Argentina no lo hizo y sus funcionarios, empezando por su presidenta, adelantaron que nunca les pagarían nada a esos fondos buitre. ¿Aunque lo ordenara un juez a quien el gobierno argentino le reconoció jurisdicción? Aun en ese caso. Estalló Griesa.
 
Cristina Kirchner está segura de que no pagar deudas es una buena política nacional y popular. No les pagó deudas a las empresas que ganaron juicios en los tribunales internacionales del Ciadi. Hasta Barack Obama se lo reprochó en una corta reunión bilateral. No pagó la deuda en default con el Club de París, sobre la que vienen reclamando países de la envergadura de Alemania y Japón. No quiere ni negociar con los bonistas que no aceptaron ningún canje. Tampoco quería pagarle nada a Repsol por la violenta confiscación de YPF. Hasta que fue notificada de que YPF no recibirá un solo crédito importante si no arregla ese agravio. Ahora aspira a crear un clima de negociación con Repsol después de que sus directivos fueron echados del edificio de la empresa por tropas de la Gendarmería. El problema presidencial es que las deudas tienen memoria.
 
Griesa desconfía de las tretas argentinas. Les avisó a los funcionarios locales que no permitirá que eludan al agente de pago, el banco neoyorquino. El Gobierno analiza ahora abonarles a los fondos buitre con bonos del canje 2010. Existe una "ley cerrojo", creada malamente por Amado Boudou. Dispone que no se abrirá el canje para nadie más. Significa en los hechos repudiar el 8 por ciento de la deuda soberana. Los funcionarios estiman que podrían argumentar que no es una apertura voluntaria del Gobierno, sino una imposición de la Justicia. Falta saber si Griesa y el resto de la justicia norteamericana aceptarán esa solución. Los bonistas no la aceptarán, desde ya. (...)
 
La Argentina ya está demasiado sola en el mundo. El gobierno norteamericano no hizo nada para modificar las intenciones de Griesa. Dejó las cosas en manos de la autónoma Reserva Federal. Algunas gestiones por la Argentina había hecho hasta George W. Bush. No hay entusiasmo en el gobierno de Obama por hacerles favores a los cristinistas. Por el contrario, hay muchos diplomáticos en Washington que prefieren escapar del imprevisible riesgo político argentino.
 
(...) Es probable, sin embargo, que la Presidenta elija el camino de una mayor radicalización después de Griesa. De hecho, su gobierno se está radicalizando. Rápido y eficaz, el kirchnerismo volvió a dejar pasmada a la oposición en la Cámara de Diputados. La oposición le habilitó una sesión para que se tratara una ley sobre el mercado de capitales. Ya con el quórum necesario, el oficialismo modificó la ley y le introdujo un agregado que le otorga a la Comisión Nacional de Valores, bajo control kirchnerista, la facultad de nombrar veedores con derecho a veto en las empresas que cotizan en Bolsa.
 
El proyecto no los llama "interventores" porque sería, sin discusión, una ley inconstitucional. La Constitución estipula que sólo la Justicia puede intervenir a empresas privadas. Pero están regulando intervenciones de hecho. El Gobierno podría darle luego las mismas competencias a la Inspección General de Justicia, que lleva el control sobre las empresas que no cotizan en Bolsa. Los empresarios serán más cautivos que antes después de que se sancione esa ley. (...)".