Al hueso Manchester City > Pep Guardiola >

RIVALIDADES

Manchester City vs. SPL: Geopolítica Hot

Cuando Pep Guardiola, DT de Manchester City, advirtió sobre la Saudi Pro League, emergió una trama difícil.

Algunos creen que el fútbol profesional es un deporte. Otros insisten que el fútbol profesional es un negocio del rubro Entretenimiento Familiar. Caso Manchester City.

Pero también hay quienes afirman que, en el caldero de las pasiones de las masas, se cuecen otras pócimas. Por ejemplo, política y hasta geopolítica.

Es cierto que Manchester City acababa de confrontar con un acontecimiento inesperado: pese a haber ganado cuanta Copa se le cruzó durante la temporada 2022/2023, se le marchó a la Saudi Pro League un jugador apreciado por el coach, Riyad Mahrez, aún cuando en el 1er. semestre él tuvo menos protagonismo deportivo que en el pasado.

El éxodo de Mahrez se sumó al de una cantidad de deportistas de la Premier League, cuya temporada más reciente ganó el City.

Hasta ahí, un enfoque estrictamente deportivo, aún cuando el proyecto saudita también es de negocios porque ambiciona clubes que se autofinancien y para eso debe lograr, por ejemplo, generar más interés por la televisación de la Saudi Pro League.

Nivel 3 y Nivel 4

Sin embargo existe el 3er. nivel en este asunto: la política. Arabia Saudita vive una transición social y religiosa, y el fútbol, desde la contratación tan ruidosa de Cristiano Ronaldo dos Santos Aveiro.

Es una actividad popular que le concede más fuerza al cambio que pretende la Casa Real porque advierte que, de lo contrario, perderá el tren de la historia.

Desde que el emirato de Dubai, que integra Emiratos Árabes Unidos, logró construir una megalópolis en el desierto, en una orilla del golfo Pérsico, el Reino saudita comprendió que su autoridad regional estaba en peligro, y quizás hasta su supervivencia futura.

Para los sauditas, el fútbol es una herramienta de cambio cultural doméstico, donde un Islam muy conservador, ha marcado las pautas de lo cotidiano y también lo estratégico.

Pero también hay un 4to. nivel de análisis de los sucesos. Emiratos inició su cambio sociocultural, económico productivo y geopolítico, con la globalización que promueve el fútbol.

Nunca fue ubicado en su justo valor la importancia de la contratación de Diego Maradona, ya retirado como deportista profesional, por los Emiratos.

Fue un equivalente a lo que CR7 resulta hoy para los sauditas -quienes, además, por ese motivo quisieron incorporar a Lionel Messi, pero no pudieron.

Que Messi terminara en la Major League Soccer y no en la Saudi Pro League no fue un acontecimiento menor en la estructura de las grandes decisiones, y en Yankilandia se lo reconocen-.

Emirates y Manchester City

El paso siguiente del modelo de Emiratos fue la compra de clubes deportivos, comenzando por el Manchester City, que era propiedad del empresario y ex 1er. ministro de Tailandia, Thaksin Shinawatra.

Un integrante de la Casa Real de Emiratos Árabes Unidos (jeque Mansour bin Zayed Al-Nahyan) fue el encargado de esa operación que le concedió gran visibilidad

  • a Emiratos, a algunas de sus empresas tal como la aerolíneas Emirates,
  • a las iniciativas de desarrollo urbano en Dubai -hoy un centro financiero de Oriente- y Abu Dhabi, y
  • apuntaló la visibilidad de Emiratos en el mundo.

Quienes no entienden este rol del fútbol no podrán comprender la importancia verdadera de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) ni de las asociaciones regionales tal como la Conmebol o la UEFA o la Concacaf, etc.

Pero aquí ingresamos al 4to. nivel del análisis: la geopolítica.

De Riad a Dubai (y Abu Dhabi)

Emiratos resultaba un país bajo la influencia de Arabia Saudita, el mayor exportador de petróleo del mundo, a través de su empresa Saudi Aramco.

De pronto, en la nueva etapa, Emiratos no sólo logró autonomía -igual que Qatar– sino que realizó importantes negociaciones individuales, tal como la normalización diplomática, comercial y turística con Israel, en días de Donald Trump.

La Casa Real saudita ha iniciado una contraofensiva muy importante a escala global, y el fútbol es parte de su estrategia.

La diferencia entre el modelo de Emiratos y el modelo de Arabia Saudita es muy importante:

  • Emiratos ya controla más de 12 clubes de fútbol profesional en países tan diversos como Inglaterra, Brasil, USA y Australia. Emiratos ha desarrollado una multinacional del fútbol profesional.
  • En cambio Arabia Saudita, que inicialmente ingresó a la Premier League inglesa con la compra del Newcastle, ahora eligió un proyecto mucho más ambicioso: crear una liga doméstica de impacto global.
  • Es una apuesta que pone en riesgo el proyecto de Emiratos, y esto se encuentra implícito en el comentario desde Seúl (Corea del Sur), de Pep Guardiola, entrenador de un equipo propiedad de Emiratos, acerca del fútbol saudita.

Le Monde

Casualidad o causalidad, vaya uno a saberlo, el jueves 31/07 el diario Le Monde, de París, publicó una crónica de su corresponsal en Beirut (Líbano), Hélène Sallon, quien brinda detalles sobre el choque geopolítico, que ya era visible desde lo futbolístico.

Golazo24 publica apenas un extracto del contenido pero es importante llegar hasta el final para entender lo que está en juego. Y esto es lo que explica la decisión saudita de no escatimar dinero porque para ellos es una inversión y no un gasto.

Hélène Sallon:

Desde la distensión con Irán hasta la guerra en Sudán, pasando por la crisis de Ucrania, Mohammed Ben Salman dejó su huella por todas partes. Desde que el presidente estadounidense Joe Biden vino a cortejarlo en Riad en julio de 2022, seguido en diciembre por su homólogo chino, Xi Jinping, el príncipe heredero saudí ha tenido un ascenso meteórico en los asuntos mundiales.

A sus 37 años, saliendo de más de 4 años de aislamiento tras el asesinato del periodista Jamal Khashoggi en las instalaciones del consulado de Arabia Saudí en Estambul en octubre de 2018, el joven príncipe continúa su transformación con el trono saudí en la mira.

Pero su afirmación como el hombre más poderoso de Medio Oriente agudiza la rivalidad, ahora en plena exhibición, con su exmentor de 62 años, Mohammed Bin Zayed Al Nahyan, presidente de Emiratos Árabes Unidos (EAU).

Mohammed Bin Zayed Al Nahyan (der.) y Mohammed Ben Salman.

La estrecha alianza que los 2 hombres, apodados ‘MBS’ y ‘MBZ’, habían atado cuando el joven príncipe llegó al poder, junto a su anciano padre, el rey Salman, en 2015, se ha desmoronado.

Liga Árabe

Después de haber dado forma, de la mano, a la política regional durante casi una década, cada uno ha estado de mal humor durante varios meses sobre las iniciativas del otro.

  • ‘MBZ’ estuvo ausente en la cumbre árabe organizada en torno a Xi Jinping en Riad. Tampoco asistió a la cumbre de la Liga Árabe en Jeddah, que se reincorporó a Siria en mayo.
  • ‘MBS’ no se presentó en la reunión de líderes árabes organizada en Abu Dhabi en enero.

El alejamiento no es completo. Los dos hombres hablaron el 27/08, cuando ‘MBS’ llamó a ‘MBZ’ para enviar sus condolencias tras la muerte de su medio hermano Said.

Pero hay más en ellos que enfurruñarse, a juzgar por las confidencias compartidas con los periodistas saudíes y reveladas por The Wall Street Journal el 18/07.

Los Emiratos Árabes Unidos “nos apuñalaron por la espalda. (…) Verán de lo que soy capaz”, habría confiado en diciembre el príncipe heredero.

Sin una respuesta de Emiratos a una lista de demandas que les habría dirigido, ‘MBS’ dijo que estaba listo para tomar medidas punitivas como el bloqueo que las 2 potencias habían impuesto a Qatar desde 2017 hasta 2021.

Mala publicidad

Tras sus desencuentros por el conflicto de Yemen, el petróleo agrió su relación. ‘MBS’ no aguantó la ‘mala publicidad’ que le dieron los emiratíes en Washington DC, criticando en privado los recortes que impuso en octubre de 2022 con Moscú en el marco de la OPEP+, el foro de los principales exportadores de petróleo.

“Emiratos se presenta como uno de los aliados más leales [de Estados Unidos] y ‘MBS’ como el niño mimado que está haciendo un lío”, comenta Bernard Haykel, especialista en Península Arábiga de la Universidad de Princeton.

Diego Maradona estuvo en el inicio de una historia que fue mucho más que fútbol.

(…) En una región donde las instituciones ceden el paso a los hombres, la competencia, como era de esperar, ha tomado un giro personal.

‘MBZ’, a menudo descrito como el mentor del primero, “tiene dificultades para aceptar que el joven príncipe saudita le invada los dedos de los pies a él, que lidera un país en la avanzada de la modernidad en el Golfo”, afirma Bertrand Besancenot, exembajador de Francia en Riad, encargado de la comunicación del Reino en Francia desde la consultora ESL & Network. Manchester City

Ingratitud

‘MBZ’ critica a su antiguo protegido por su “ingratitud”. “Cuanto más se acercaba ‘MBS’ al trono, más inconcebible se volvía para él aceptar un papel menor frente al líder de un país más pequeño”, señala Cinzia Bianco, investigadora del Consejo Europeo de Relaciones Internacionales (ECFR).

El vínculo tejido entre ‘MBS’ y ‘MBZ’ desde su reunión en 2015 había consolidado la ya antigua alianza entre Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos.

Desde la guerra en Yemen, que lanzaron en febrero de 2015 contra los rebeldes hutíes alineados con Irán, hasta el boicot a Qatar, los dos hombres fuertes del Golfo han llevado a cabo, a la par, una diplomacia ofensiva en un contexto de desconexión estadounidense en el medio Oriente.

Ambiciosos, querían imponer un nuevo orden regional, inspirado en su hostilidad común hacia Irán y el Islam político encarnado por los Hermanos Musulmanes. Pero sus prioridades ya estaban divergiendo: Irán para ‘MBS’, Islam político para ‘MBZ’.

Mohammed Bin Salman, Gianni Infantino y Vladimir Putin: El fútbol no es sólo el fútbol.

“Los dos acordaron encontrarse a mitad de camino porque lo fundamental que tenían en común es que querían allanar el camino al trono de Mohammed Bin Salman en Arabia Saudita”, dijo Cinzia Bianco.

Seducido por el voluntarismo del joven príncipe, ‘MBZ’ se puso a su servicio para imponerlo en lugar de su primo Mohammed Ben Nayef.

Los funcionarios emiratíes presionaron en su nombre en Washington para que el presidente Donald Trump fuera a Riad en 2017. Un mes después, ‘MBS’ estaba liderando una revolución palaciega para convertirse en príncipe heredero. Manchester City

El Príncipe

“Para ‘MBZ’, la idea de tener como líder del país más importante de la región no solo a un aliado, sino a un aliado junior, era una oportunidad impagable. Sabía que ‘MBS’ lo reverenciaba y quería seguir sus pasos para hacer que Arabia se pareciera más a los Emiratos”, continúa el experto ECFR.

Asombrado por la modernidad a la que se han visto impulsadas Abu Dhabi y Dubái en diez años, ‘MBS’ ha retomado las mismas recetas para modernizar su reino como parte del proyecto ‘Visión 2030’. (…)

“La competencia económica también se ha afianzado entre las 2 petromonarquías, Riad tiene la intención de competir con Dubai como centro regional”, enfatiza Bertrand Besancenot. Manchester City

El Reino saudí también está invirtiendo miles de millones de dólares en deporte, turismo y cultura para competir con el vecino emiratí en términos de ‘Poder Blando’.

Pero las dos potencias están sobre todo enfrentadas por el petróleo. El acuerdo entre Arabia Saudí y Rusia dentro de la OPEP+ va en contra de los intereses de Emiratos Árabes Unidos, que ha aumentado su capacidad de producción para vender todo lo posible antes de que se produzca la transición energética e influir en la cotización del oro negro, tal como Arabia, líder mundial. (…)”. Manchester City

Así es como el fútbol no es sólo el fútbol sino un proyecto de poder, en principio regional, pero también de alcance global. La Saudi Pro League tiene un rol estratégico para la Casa Real. Por lo tanto, no es un proyecto de corto plazo y resulta casi inevitable que crezca y se consolide.


Más información

Saudi Pro League

Abu Dhabi United Group for Development and Investment

Mohammed bin Salman