Leído

ESPÍAS EN BIENES RAÍCES

La AFI sin funciones parece una inmobiliaria sucursal de la AABE

Dom, 25/10/2020 - 8:12pm
Enviado en:
Por Urgente24

2 agencias y ningún resultado. Es difícil conocer quién tiene un desempeño más deficiente: ¿Cristina Caamaño o Martín Cosentino? Camaño es la interventora de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), a la que se le escapó la identificación de una cantidad de personal que debía permanecer encubierto, y todavía ella no sabe qué pasó. Cosentino es el titular de la Agencia de Administración de Bienes del Estado, hombre del PJ Vicente López demasiado interesado en conocer cómo hacía Ramón Lanús, hombre de Cambiemos San Isidro. Cuidado Cosentino porque un fallo de Cámara lo acaba de ubicar en problemas (ampliaremos). En esta ocasión vamos con Caamaño (Justicia Legítima).

Cristina Caamaño
caamano.jpg
Cristina Caamaño.
Contenido

2 agencias y ningún resultado. Ambas se dedican a inmuebles del Estado.

En el caso de la AABE, lo inmobiliario es su especialidad pero en el caso de la AFI no. ¿Y entonces qué sucede? Bueno, por un lado hay mucho desorden histórico en sus activos, que son los del Estado. Por otra parte, ¿qué haría la AFI si no trabajara en eso? Carece de funcionalidad desde hace años. Sus días de gloria fueron con Hugo Anzorreguy en la etapa de Carlos Menem. Luego, todo un desastre, desde Fernando de Santibañes hasta la fecha. Su liquidación sería un alivio. Y, además, coherente con el enfoque del Estado que tiene una porción del Frente de Todos.

Acerca de la inmobiliaria AFI, muy interesante el relato de Alejandro Marinelli en El Cohete a la Luna, para entender los avatares de la mal llamada 'comunidad de inteliencia', un montón de aventureros dispuestos a hacer negocios con el dinero de todos. De todos modos, sorprende que ésta sea la principal contribución hasta la fecha de Cristina Caamaño como titular de la Agencia Federal de Inteligencia (¡...!):

"(...) La historia del vínculo de ese edificio con la SIDE comienza en octubre de 1977 cuando la provincia de Santa Cruz le vende el primero, el segundo y el tercer piso. Con la firma del gobernador de facto de la provincia, comodoro Juan Carlos Favergiotti; el subsecretario de Inteligencia del Estado, comodoro Samuel Echenique, y el entonces director de la SIDE, coronel Pedro Miguel Colabella, se formaliza la operación, que implicó un pago de 450 millones de pesos de la época. Esas tres unidades fueron las únicas que desde entonces siempre pertenecieron a la Secretaría de Inteligencia.

En la venta de las otras plantas del edificio de once pisos aparece una empresa de cobertura llamada Osgra SRL, integrada por agentes de inteligencia. Se anotó en el Boletín Oficial el 23 de abril de 1974 y su nombre corresponde a los apellidos del jefe de la Dirección de Finanzas de la SIDE, contador Luis Osores, y a otro de sus miembros, Maximino Graña. El domicilio de la sociedad era el Palacio Barolo, donde figuraba también la Agencia de Noticias Saporiti, que luego fue controlada por la SIDE. La compañía era una gran pantalla que simulaba una actividad económica y financiera ante instituciones públicas. Aparecía como consultora, prestamista, agencia de turismo y también como inmobiliaria. Al punto que los agentes que la habían conformado le cobraban a la SIDE por el alquiler de varios inmuebles.

Desde fines de 1975, durante el gobierno de Isabelita, el jefe de la SIDE, general Otto Paladino, puso a Gordon a cargo de la base operativa secreta en Floresta que luego cobraría notoriedad y espanto como Automotores Orletti. En ese centro de detención, de vínculos con la Policía Federal y servicios de inteligencia de Chile, Brasil, Uruguay y Paraguay, el grupo que lo comandaba reunía botines arrancados a presos políticos de la región. Ahí se organizaron decenas de robos de bienes que luego irían a parar a la SIDE. Varias de estas operaciones se realizaron por medio de Osgra SRL.

Con el aumento de los negocios se fueron sumando distintos socios. Entonces aparecería un joven administrativo rápido para los números que Osores había apadrinado: José Salinardi. Mientras en la SIDE escalaba hasta llegar al Departamento de Contrataciones, su destino en la empresa también se consolidaba. En 1982, luego de declarada la guerra de Malvinas, fue nombrado socio y apoderado de Osgra.

Osgra llegó a tener el 80% de las propiedades de la SIDE y gracias a eso Salinardi también amplió su patrimonio. El enriquecimiento siguió con el regreso de la democracia. A pesar de que le dijeron que entregara sus acciones, Salinardi se resistía. Tenía una lujosa casa, un Alfa Romeo y dos camionetas cuatro por cuatro. Hasta que en 2000 apareció la ex esposa de Salinardi en medio de una causa por divorcio reclamando la mitad de los bienes de su ex marido, que eran los bienes de la SIDE. El entonces jefe de la central Fernando De Santibañes intentó echar a Salinardi pero éste se resistió. Tenía que conseguir que se fuera y que además entregara sus acciones. Para eso tuvo que aumentar sensiblemente la cifra de su indemnización. El caso terminaría en escándalo con el matrimonio acusado por extorsión en una causa que instruía María Servini de Cubría, en cuyo juzgado trabajaba entonces una de las hijas de Stiuso.

En su último balance de diciembre de 1999, Osgra contaba con 30 inmuebles en 25 edificios de Capital Federal y otros 20 en Córdoba, Rosario, Mendoza, Tucumán, Salta, Neuquén, Mar del Plata, Bahía Blanca, Corrientes, La Plata, Misiones, Río Gallegos y Trelew. Su patrimonio superaba los 30 millones de dólares.

El escándalo desatado por el divorcio de Salinardi le dio demasiada visibilidad a Osgra, que tuvo que cambiar de nombre. Así se creó otra empresa fantasma denominada Tiumayu S.A. en marzo de 2000. Como titulares figuraban Juan José Gallea y Gabriel Presa. A algunos les sonará Gallea porque fue el contador que manejó negocios de Sergio Szpolski y regresó a la AFI con Mauricio Macri. La empresa aún existe y tiene domicilio en la calle Reconquista 672, donde está el estudio jurídico Archimbal, Bissoni, Carcavallo, Vila & Asociados. Curiosamente Archimbal y Bissoni eran hombres de confianza de De Santibañes. Desde esa dirección se administrarían durante varios años los bienes de la agencia.

Entre todos los bienes de Tiumayu estaban el subsuelo, la planta baja y los pisos del edificio de 25 de Mayo. Salvo los tres primeros cedidos en el ‘77 y el séptimo, que en 1963 fue comprado por la Cámara de Comercio, el resto pertenecía a la empresa.

Dos años después, en octubre de 2002, sin que se entendieran los motivos, Tiumayu decidió ceder al Estado Nacional los pisos del inmueble. Como representante de la sociedad en el trámite presentado ante la Escribanía General de la Nación aparece Stiuso, que se presentó como director y declaró como domicilio el mismo que había tenido Osgra en las oficinas del Palacio Barolo. Un tiempo después la operación se repitió calcada con la presencia del jefe de los espías, y Tiumayu entregó el subsuelo y la planta baja.

Con la firma de esta semana, el pago de 26.100.000 pesos y la curiosa toma de posesión dentro de su propio inmueble, ahora la AFI tendrá el edificio completo a su disposición. Ese dinero se sacó de la incorporación a su presupuesto de la venta de inmuebles de la AFI. Eran edificios y terrenos vendidos por la gestión anterior pero que habían quedado en la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) sin que nadie los hubiera registrado."