La menor cordobesa Agostina Vega era alumna del Colegio Rafael Escuti, una institución reconocida de la provincia, donde había tenía buenas calificaciones: según relataron sus docentes: “era una excelente alumna".
HABÍA FALTADO 2 SEMANAS A CLASES
El modelo de control escolar de Uruguay que pudo salvar a Agostina Vega
En el “paisito" hubieran saltado con otro volumen las alarmas institucionales si una alumna hubiera desertado. Difícilmente habría ocurrido un hecho similar.
"En la prueba de física se había sacado 10. No es fácil sacarse en física un 10” narraron algunas de maestras tras conocerse el crimen ocurrido el 23 de Mayo y por el que está preso Claudio Barrellier, el presunto victimario.
Sin embargo, Agostina llevaba al menos 2 semanas sin concurrir al colegio. Había faltado al establecimiento desde el día 8 de ese mes.
Ante su ausencia prolongada, el establecimiento educacional se contactó con su madre, Melisa Heredia.
En Uruguay, todo funciona de modo menos “artesanal”
El llamado “Plan Ceibal”, en colaboración con el Behavioural Insights Team (consultora global de investigación e innovación educativa), implementó una intervención basada en la ciencia para frenar la deserción de los alumnos.
Consistió en el envío de cartas personalizadas a aproximadamente 50.000 familias informando sobre las faltas de sus hijos/as.
La misma redujo las inasistencias en 6% con mucho mayor impacto en estudiantes vulnerables.
¿Cuáles eran las razones por las que faltaban los chicos uruguayos?
1-Falta de conocimiento por parte de padres y madres quienes no tenían noción de cuántas ausencias tenían sus hijos/as. Fue necesario, ante faltas reiteradas, que el sistema hacía sonar una alarma para la situación no se prolongara. Los progenitores o tutores fueron contactados.
2-Sesgo de optimismo: muchos responsables de los niños y jóvenes piensan que sus hijos/as no faltan a clases más que otros estudiantes y subestiman las faltas acumuladas.
Un costo de intervención relativamente bajo
Cada contacto y seguimiento le significó al estado uruguayo US$ 2,5 por día (US$ 50 al mes). El relevamiento sobre estudiantes y liceos de todo el país se actualiza de forma anual.
En educación media en Uruguay, es de poco más de 400.000 alumnos y todos reciben un seguimiento puntual que se comunica a los grupos familiares.
La desvinculación interanual del plan para adolescentes en séptimo, octavo y noveno año es de 3,6 %.
Tablets en Uruguay para que chicos aprendan y grandes controlen
Mientras en Argentina cada vez más distritos escolares prohíben la tecnología dentro de las aulas, los funcionarios charrúas van en camino inverso.
Esta revolución tecnológica ha permitido que los estudiantes tengan acceso a una amplia variedad de recursos educativos digitales, lo que les brinda la oportunidad de aprender de manera más interactiva y dinámica.
Además, las tabletas han facilitado la comunicación entre docentes y alumnos, así como el seguimiento personalizado del progreso de cada estudiante y, sobre todo, sirven para comprobar si los alumnos faltan a la escuela o dejan de trabajar en clase.
Uruguay sigue a la vanguardia en América Latina en cuanto a la integración de tecnología en el ámbito educativo.

















