El militante de izquierda Sebastián Romero, conocido como el 'Gordo Mortero' por su participación en los violentos incidentes en las afueras del Congreso en diciembre de 2017, se postula a senador suplente por la provincia de Santa Fe. Romero se encuentra cumpliendo prisión domiciliaria tras haber sido extraditado desde Uruguay, donde había pasado 2 años y medio prófugo de la Justicia. "Soy el único candidato preso político que hay en Argentina", afirmó.
POR EL FIT
Detenido, el 'Gordo Mortero' es precandidato
El militante de izquierda conocido como el 'Gordo Mortero' se anotó como precandidato a senador suplente en una lista del FIT. Cumple detención domiciliaria.
Romero integra la lista del Partido Socialista de los Trabajadores Unificado (PSTU), dentro de la interna del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT). De todos modos, ocupa el último lugar de la lista de suplentes.
En el marco de su postulación, Romero encabezó una reunión virtual con militantes del PSTU, en la que remarcó: "Hoy soy el único candidato preso político que hay en Argentina, pero no soy el único preso político, teniendo en cuenta que tenemos a Milagro Sala y Luis D Elía". En ese sentido, comparó a la gestión de Mauricio Macri al frente de la Casa Rosada con la de Alberto Fernández.
"Todos fuimos perseguidos por el gobierno anterior, que nos persiguió, nos empobreció y nos dejó sin trabajo, pero este Gobierno no está siendo distinto y hasta sigue teniendo presos a compañeros mismos de sus organizaciones", se quejó.
El caso
Romero está acusado de disparar un mortero durante la marcha contra la reforma previsional el 18/12 de 2017. Tras permanecer prófugo, fue extraditado desde Uruguay en junio del año pasado.
Romero, quien se desempeñaba como delegado gremial de la automotriz General Motors, fue fotografiado y filmado en primer plano disparando un mortero contra los efectivos policiales que reprimían la protesta frente al Congreso.
"Fue una situación muy tensa, se corrían a mi izquierda, algo estaba pasando. Luego tiraron gases donde estaban nuestras columnas pero no podíamos retroceder por la cantidad de gente que había. La primera línea arrojaba piedras, pero empezó a crecer el número de personas y se generó una batalla campal. Le devolvíamos los gases, y en ese momento tenía un mortero atado a una rama que usamos para tirar al aire, y me sacaron una foto y un video para mostrar que yo era el que estaba agrediendo", contó Romero en una entrevista con Página 12.
Y explicó cómo era ese "mortero" que disparaba contra la Policía: "Es de venta libre, viene el tres tiros con un cilindro de goma y ahí ponés el cohete para prenderlo. No era nada de fabricación casera, era la rama que agarré en la movilización y la até con cinta, lo improvisé en el momento. En las movilizaciones es muy común usar pirotecnia, yo me estaba defendiendo con un cohete de venta libre, la policía estaba armada con balas de goma, los gases lacrimógenos, las motos, los camiones hidrantes, la relación de fuerzas era muy diferente".
14 toneladas
El saldo de los enfrentamientos fue de 162 heridos, 88 de ellos policías (dos de gravedad, igual que un militante atropellado por una moto de la Federal), y al menos 52 detenidos por las pedradas, botellazos, cañas de las banderas políticas utilizadas como lanzas y armas tumberas.
En total tiraron unas 14 toneladas de piedras contra los policías que custodiaban el Congreso mientras se debatía la reforma previsional de Macri.
Romero estuvo prófugo más de dos años y fue detenido en Uruguay, donde el 25/06 del año pasado fue detenido en el Chuy, cerca de la frontera con Brasil, y luego fue extraditado.
Al llegar al país fue trasladado a la Superintendencia de Investigaciones Federales, en la calle Madariaga, en el barrio porteño de Villa Lugano, donde permaneció hasta el 07/08 de 2020, cuando el juez Sebastián Casanello le otorgó la prisión domiciliaria después de que la fiscal Alejandra Mangano se pronunciara a favor del pedido de la defensa.
En declaraciones este miércoles a LT8 de Rosario, aclaró que “todavía no estoy condenado, no hay fecha de juicio, y estoy con prisión domiciliaria en Buenos Aires hace mas de un año”. Según el, “quedó demostrado que no tenia un arma en la mano y están lejos de poder demostrar las acusaciones”.













