La nueva jugada de Cristina Kirchner en la causa Vialidad con la presentación ante el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas (ONU) activó la pregunta jurídica más allá de lo político: ¿puede este organismo anular la condena que le dictó la Justicia argentina?
LO QUE MUESTRAN LAS REDES
De la ONU a las redes sociales: Cristina Kirchner está... pero está perdida
Por cada mención en redes sociales a Cristina Kirchner, Milei generó más de 5, porque la "condenada" no desapareció, pero no logra ni centralidad, ni control, ni redefinir el significado de su figura. Y recurrir a la ONU no era el camino...
Dado que el Comité de Derechos Humanos (CCPR) no es un tribunal sino uno de los diez órganos de tratados de la ONU, integrado por dieciocho expertos independientes, encargado de vigilar el cumplimiento del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, sus pronunciamientos se llaman "dictámenes" u "observaciones", no sentencias, y carecen de fuerza ejecutiva.
Por tanto, no pueden dejar sin efecto un fallo de la Corte Suprema de la Argentina, no pueden ordenar liberar a nadie ni restituir derechos políticos, y ningún tribunal argentino está obligado a acatarlos.
Esa es una diferencia central con la Corte Interamericana de Derechos Humanos, cuyas sentencias sí son vinculantes para el Estado argentino.
Por supuesto, puede cuestionar el proceso que la produjo ya que existe un compromiso político: Argentina, al ratificar el Protocolo Facultativo del Pacto, aceptó cooperar de buena fe con el Comité.
Si el organismo concluye que hubo una violación de derechos, fija un plazo de 180 días para que el Estado informe qué medidas adoptó en línea con esa recomendación. Pero "informar medidas" no es "revertir la condena":
Argentina puede responder con explicaciones, con gestos simbólicos o directamente con el silencio, sin que eso genere una sanción jurídica automática.
Por ello, la intención de la mandataria, representada por su abogado Alberto Beraldi y sus dos incorporaciones de peso como son el brasileño Rafael Valim, parte de la defensa de Lula da Silva en Lava Jato, y el español Javier Borrego, exjuez del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, se entiende que no va mucho más allá de una intención política.
Pero, ¿cuál es el dilema que encuentra este intento de la expresidenta por recuperar la centralidad política?
Según el último informe de 'Monitor Digital', es que vuelve a chocar con una agenda que se encuentra lejos de sus penurias penales y su realidad política.
Así, su nueva "jugada" parece quedar lejos también de anteriores, calificadas como "maestras" por la tropa kirchnerista, como lo fue haber elegido a Julio Cobos como su vice, haber lanzado su libre 'Sinceramente' ante las elecciones y haber designado a Alberto Fernández como su candidato presidencial.
Pues, parece que su capacidad inventiva se torna cada vez menos interesante y menos trascendente.
Es que expone ciertas debilidades que quedan en evidencia en la conversación pública, donde la expresidenta luce cada vez más condicionada por sus avatares judiciales, y cada vez más opacada por una agenda política cambiante, ávida de una renovación de nombres en el corazón de los círculos de poder, en cuyo interior discípulos suyos como Axel Kicillof intentan ocupar espacios que la ahora condena exmandatario supo hegemonizar.
Importante, pero...
El mencionado informe destaca que Cristina Kirchner sigue siendo una de las figuras con mayor capacidad para activar la conversación política argentina. Esto lo afirman en base a datos de julio, mes en que reunió "485.800 menciones, un volumen significativo para una dirigente que no ocupa cargos públicos y cumple prisión domiciliaria por la condena en la causa Vialidad".
Pero ello no equivale a conducir esa conversación. De hecho, Cristina Kirchnre concentró apenas 8,8% de las menciones sobre los principales dirigentes políticos, y quedó muy lejos del 47,8% de Javier Milei e incluso levemente por debajo del 9% del "retirado" Manuel Adorni.
Además, las conversaciones reúnen básicamente términos judiciales que apuntan a su situación penal: como "condena", "condenada", "juicio", "presa", "corrupción", "fiscal", "Corte" y "Justicia".
Otra vez, lejos de lo que serían nuevas propuestas o hasta su legado de gobierno.
No logra por caso, trasladar el debate de la corrupción y la condena hacia los derechos políticos, el debido proceso y la persecución judicial.
Sigue liderando su espacio
Eso sí, dentro del universo peronista relevado en la conversación de las redes sociales, según 'Monitor Digital', Cristina Kirchner si sigue superando ampliamente a sus posibles competidores:
Cristina más que duplica así el peso digital de Kicillof y multiplica por más de cuatro el de Massa.
Una liderazgo que en su situación tampoco puede ser festejado por el peronismo, aunque ella se alegre de no haber sido desplazada aún.
Javier Milei sobre Cristina
Otro dato que destaca el informe es que la palabra "Milei" es la más importante dentro de las conversaciones sobre la exmandataria, que claramente, no logra construir un espacio discursivo autónomo.
Así Cristina termina siendo una referencia importante para la polarización, pero ya no logra imponer con la misma claridad los temas sobre los que se la discute.
Y, en cuanto a la economía le va aún peor: la misma ocupa apenas 7,1% de la conversación. Esto demuestra que Cristina Kirchner tampoco logra (y tal vez ni siquiera intenta) que se discuta qué modelo económico propone.
La negatividad sobre Cristina Kirchner, pero sin derrumbe
Por último vale destacar que la conversación digital de julio sobre Cristina Kirchner analizada por 'Monitor Digital' registra un 65% de negatividad.
Y el indicador de posicionamiento muestra un 65,3% de expresiones en contra y un 34,7% a favor.
Una combinación que confirma un rechazo consistente.
De todas maneras, la evolución histórica muestra un detalle nada despreciable: Cristina Kirchner superaba el 80% de opiniones negativas durante 2024 y ahora bajó hacia valores cercanos al 65%.
Esto significa que julio no mostró un derrumbe reputacional, sino una negatividad estructural estabilizada, acompañada por un núcleo de apoyo que se mantiene alrededor de un tercio de la conversación.
La expresidenta conserva capacidad de resistencia, pero encuentra dificultades para atravesar ese techo.
Tampoco desapareció de las redes...
Casi medio millón de menciones, un apoyo cercano al 35% y una clara superioridad sobre las restantes figuras peronistas descartan cualquier escenario de irrelevancia, pese a que no domina la conversación política nacional.
Javier Milei concentra la atención, el Gobierno organiza la agenda y la Justicia determina las palabras con las que se habla de ella.
Así, mientras con la presentación ante Naciones Unidas buscó transformarse de condenada a víctima de una vulneración de derechos, lo cierto es que por ahora, los datos muestran que todavía no lo consigue, y no por falta de protagonismo, sino porque perdió el control sobre el significado que le dan a su figura.
Otras noticias de Urgente24
Milei movió al exintendente de Bariloche a la CNEA: es el nuevo vicepresidente (¿libertario?)
Energía llamó a concurso para encontrar presidente del Enrege (que resista la interna)
Malvinas en cada camiseta: El proyecto que llegó al Congreso tras la polémica con Inglaterra















