Diqui James y Gaby Kerpel, creadores de Fuerza Bruta y ganadores del Bicentenario

La performance de la compañía artística Fuerza Bruta fue la nota destacada en los festejos del Bicentenario. Así, Diqui James y Gaby Kerpel mutaron de personajes conocidos sólo por quienes frecuentan el espectáculo a productos casi de masas. Aqui una pequeña contribución al respecto:

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) La performance de la compañía artística Fuerza Bruta fue la nota que sobrelió en los  impresionates festejos del Bicentenario. ¿Pero quién está detrás de tan magnifico  arte?
Nada menos que el argentino Diqui James, fundador y director de la compañía
De La Guarda junto con Pichón Baldinu, y ahora lleva adelante, desde hace más de 7 años, su compañía Fuerza Bruta.
Nacido y criado en estas tierras, este argentino es actor, director y creador de tres compañías con éxito en las capitales más importantes del mundo. Busca incansablemente el retorno del teatro a su más primitivo origen: que sea universal y para todos. Enfrentó las críticas más duras de los dinosaurios del teatro y de la prensa más escéptica. Hoy, los diarios de las principales capitales del mundo hablan de él: El País, The Guardian o Time Out lo tienen entre sus páginas con excelentes críticas.
Lo particular de sus shows es que para la puesta en escena de sus espectáculos, se  ponen en acción en las alturas, utilizan grandes dispositivos escénicos y los más  diversos recursos mecánicos.
James y Baldinu fundaron en los 90 De La Guarda. Estuvieron seis años en cartel en  Nueva York, reclutaron intérpretes de los más diversos orígenes, triunfaron en Europa  y Asia.
Pero la historia se remonta aún más atrás. A mediados de lo 80, surgió un grupo  llamado La Organización Negra (antecesor de De La Guarda), el cual en 1984 impactó con su espectáculo en el Festival Internacional de Teatro de Córdoba. La ausencia de  ciertas convenciones tradicionales del teatro occidental, comenzando por la frontera  espacial entre la escena teatral y el espectador, y la sorpresa como factor clave fueron algunas de las premisas a las que La Negra adhirió en performances y  espectáculos. En los 90 Diqui James y Pichón Baldinu fundaron De La Guarda; y desde  hace más de 7 años, Diqui se consagró al nuevo proyecto, Fuerza Bruta.
"No existe en la obra el concepto de significado o representación. Una puerta es una  puerta. No significa ni más ni menos que eso. La luz roja es una luz roja y no el  infierno. El lenguaje es abstracto, si, cada uno piensa lo que quiere. Absolutamente  abstracto. Nadie conoce el significado de la obra, porque no lo tiene", dijo en una  entrevista.
"No parto de conceptos, de palabras ni de imágenes. Yo parto del deseo de que algo  exista. Se trata de ir acercándose a la idea. Me siento con el equipo y vemos cómo  puede probarse", aseveró.
En Buenos Aires, se presentan hasta el 4 de julio en el Centro Cultural Recoleta con  el show "FUERZA BRUTA METRO NIGHTS". Respecto de esta obra, James dijo: "Fuerza Bruta  no quiere decir nada. Es".
En una entrevista en Clarin detalló sobre la última performance que presentan en la sala Villa Villa:
La puesta de Fuerzabruta llevó tres años de trabajo. Lo difícil es sostener  anímicamente una idea. Hay gente laburando, creyendo en el proyecto, otros que  aportan la guita, y a vos, en medio de la noche, te surgen dudas sobre la propuesta,  se te disuelve la idea. Hay que tener el aguante de enfocar en aquel momento en que  la idea te resultó tan buena que te convocó la decisión de ponerte a trabajar.
Las convenciones matan cualquier hecho artístico. El teatro callejero va a  posibilitar que el teatro siempre esté vivo.
Fuerzabruta se presentó aquí, en el 2005, y se ajustó hasta el estreno en Londres,  que fue en el 2006. Después, ya no se toca: me ato las manos y digo basta, no cambio  nada más. Lo que hago es llegar antes del estreno y modifico algo que se lavó un  poco. Sólo eso. Soy el menos indicado para el ajuste diario: se hace difícil porque  me planteo otra vez toda la obra.
Estamos trabajando en un show nuevo. El lugar donde estoy más feliz es en la sala de  ensayo, cuando se están produciendo y probando ideas. Ese es el momento.
Primero yo quería ser actor y después me di cuenta que tenía que actuar en cosas que  me gustaran. Y, para eso, tenía que armar mis propias obras. Luego vi que había que  producir, porque no nos daban un mango para hacer lo que queríamos. De la  Organización Negra hablo. Y aprendimos a lidiar con los ejecutivos de un teatro y  entender el manejo de la prensa. Estoy de acuerdo con lo que dice el Indio Solari:  todo eso te lleva a ser más rico como artista.
Cuando decidí estudiar teatro nunca había ido al teatro. No estuvo mal: al estar con  la hoja tan en blanco me fui dando cuenta de las cosas a medida que las iba  encontrando.
Hice primer año de la secundaria en el '76 y terminé en el '82. Después hice la  colimba. No tenía la más puta idea de nada. Iba a un colegio de curas, vivía en San  Isidro. Entendía que algo no funcionaba, que no pertenecía a ese mundo. En la  adolescencia, por Led Zeppelin o los Rolling Stones, entendía que había un mundo muy  distinto, en otro lugar. Lo único que quería era irme a Europa.
Cuando llegué a España, en 1983, me derretí: todo lo que yo sospechaba era verdad. Me  fui de chofer de unos artesanos que giraban con las fiestas de cada pueblo: me  descubría borracho, en San Fermín, rodeado de ancianos. Me explotó el cerebro. Y  después pegué un par de carnavales brasileños. Esas cosas marcaron mi rumbo  artístico, esto de la fiesta y la escena en lo que pongo la vida ahora.
En el Conservatorio Nacional me di cuenta que no me interesaba decir un texto de  memoria. No era lo mío. Afuera, estaban los ochenta. En el '86 vi la Organización  Negra y enloquecí: les repartía unos diarios que ellos editaban en los shows. Hay un  detalle muy boludo. Iba a comprar la harina para el show y lo que sentía sabiendo que  no era para pan esa harina, sino para tirarle a la gente en la cabeza como parte del  espectáculo me provocaba alegría.
En lo artístico, cuando me siento perdido sé que voy por el buen camino.
Un referente en mi vida es el grupo de teatro callejero francés Royal de Luxe. Cuando  estrené Fuerzabruta en Portugal llamé al director, Jean Luc Courcoult. Voy, me dijo,  sin problemas. Es un loco que no me dejaba pagar un vino caro cuando lo invité a  cenar para que me hiciera la devolución del espectáculo. Hablamos tres horas y a  partir no dormí por dos días y cambié parte del show.
Fui un pibe muy confundido. Me anoté para ir a pelear a Malvinas. Me comía la del Che  Guevara anotándome para ir a una guerra absurda de una dictadura.
Cuando vuelvo a Buenos Aires me da ternura. Iba a censurarme pero no: me pasa eso.  Acá me ablando. No se trata de conquistar como me pasa afuera sino de abrazar y  conmover. Me da alegría.
Veo a mi hijo que su mamá es bailarina, el tío es músico y yo soy esto, y me pregunto  qué hubiera pasado conmigo de haber nacido en una familia de artistas.
Siento que con la compañía estamos a mitad de camino, que no llegamos todavía. Es un  lenguaje verde, que no está completo. En el show nuevo voy a tratar de sacarme de  encima los prejuicios que todavía tengo. Ando con ganas de irme más al carajo todavía.
Aquí, una entrevista en video.

http://www.youtube.com/watch?v=ggOdDwzv4BE

Gaby Kerpel
http://www.youtube.com/watch?v=qZKbHtx0Dpw

No sería apropiado hablar de Fuerza Bruta sin mencionar a Gaby Kerpel.

En 1985, conoció a los integrantes de  La Organización Negra, un grupo de teatro que estaba trabajando en una obra muy particular para la cual le pidieron que componga la música. Con la idea de crear un sonido acorde a la singularidad de los otros elementos de la obra, Kerpel comenzó a ver la música desde diferentes lugares, aprendiendo a utilizar la tecnología como una herramienta creativa y personal. Compuso música y la interpretó en vivo para  La Organización Negra por 7 años, durante los cuales también colaboró en otros proyectos de danza ( El descueve, por ejemplo), film (diseño de sonido de  Picado fino de Esteban Sapir) y  Video.

En 1993, cuando La Organización Negra se separó, dos de de sus integrantes formaron un nuevo grupo llamado De La Guarda y pidieron a Kerpel que continúe trabajando con ellos. Ese anõ su hermano Anibal y su socio Gustavo Santaolalla, visitaron Buenos Aires y comenzaron a trabajar con  De La Guarda en un CD, el cual fue editado por Island Records en 1995. Santaolalla, quien es pionero de la música folclórica alternativa en Argentina desde  1960, produjo también  Carnabailito y se transformó en un valioso mentor para Kerpel.

Durante varios años, Kerpel viajó por el mundo con De La Guarda y su ya famoso show (Buenos Aires, New York Londres Las Vegas, México DF Montreal Belgrado Zúrich Tokio BerlínÁmsterdam Seúl Sydney Milán Moscú São Paulo Tel Aviv Lisboa Valencia, Madrid Estambul Monterrey y  Bogotá).

Mientras tanto, componía el material de su propio disco Carnabailito que fue editado en forma independiente en Argentina en noviembre de 2001. Luego  Nonesuch Records lo edita mundialmente en agosto de 2003.

Durante el año 2001 produjo el segundo álbum de De La Guarda con el compositor y DJ Británico Howie B.

En marzo del 2002 se muda a  Los Ángeles y luego a  New York City, donde con la intención de desarrollar su carrera y experimentar con su idea de interpretar en vivo su Album Carnabailito. Por otro lado entre 2003 y  2005 Kerpel compuso la música para  FuerzaBruta, un nuevo show de uno de los creadores de  De La Guarda Diqui James. El espectáculo se estrenó en Buenos Aires en mayo de 2005. Fue realizado en Lisboa y luego con gran éxito en London durante el verano de 2006.

Actualmente Gaby se encuentra componiendo material para un futuro CD, realizando esporádicas presentaciones en vivo con su showCarnabailito Live y comenzando con un nuevo proyecto de DJ set bajo el seudónimo King Coya junto a Julián Gomez (aka El Trip Selector) basado en cumbias remixadas y géneros adyacentes.

Video sobre Kerpel.