Murió el repúblicano que ayudó a los talibanes y cuya historia fue llevada al cine

El congresista estadounidense Charlie Wilson, cuya acción para financiar la resistencia a la URSS en Afganistán fue llevada a la pantalla grande en el film 'Juego de poder, murió a los 76 años víctima de un paro cardíaco.


CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). En 2007, el director Mike Nichols llevó al cine una historia real en la que Tom Hanks interpretaba a un congresista estadounidense que durante la década del 80 dedicó sus esfuerzos a financiar el suministro masivo de armas a los talibanes para que así los radicales puedieran resistir a la Unión Soviética.
El film se conoció en la Argentina como 'Juego de poder', pero su título original era 'La guerra de Charlie Wilson'. Charlie Wilson era el nombre del congresista repúblicano que murió este miércoles (13/2) a los 76 años víctima de un paro cardíaco.
Wilson llevaba poco más de dos años viviendo con un corazón que le fue trasplantado en el Hospital Metodista de Houston.
Wilson representó al segundo distrito del este de Texas en la Cámara de Representantes del país entre 1973 y 1996.
Wilson nació el 1/6 de 1933 en el pueblo de Trinity, en el este de Texas. 
El propio Wilson contó esta historia muchas veces: su querido perro solía entrar en el patio de un vecino, quien era concejal de la ciudad y en represalia envenenó al perro. Entonces Wilson compitió con ese individuo y ganó por la gran cantidad de votantes que atrajo a las urnas, principalmente personas pobres o de raza negra.
Wilson se graduó de la Academia Naval de USA y sirvió en la Marina de Guerra y posteriormente estuvo en la Legislatura de Texas durante seis períodos.
Wilson estaba casado cuando ingresó en el Congreso a principios de la década de 1970, pero su matrimonio no duró mucho en Washington, donde le rodeaban las tentaciones. Solía contratar a mujeres bonitas para que trabajaran en su oficina, las cuales eran conocidas como "los ángeles de Charlie".
"Sí, era un tipo agradable y mujeriego", dijo el abogado de Houston Terry O’Rourke, quien trabajó para Wilson en el Senado de Texas y luego en el Congreso. "Pero contrataba a mujeres muy inteligentes y eso fue parte de su éxito".
Wilson tomaba muy en serio a sus electores, pero luego les prestó menos atención cuando se involucró en el asunto de Afganistán. Estaba convencido de que el comunismo se iba a propagar en ese país y tal vez más allá, a menos que se le detuviera. En la década de 1980, Wilson ayudó a canalizar miles de millones de dólares en ayuda estadounidense para la guerra afgana contra los soviéticos.
Su socia en este esfuerzo fue Joanne King Herring, una socialité de Houston, además de anticomunista y activista. Durante su breve relación amorosa, se sumergieron profundamente en el conflicto de Afganistán, donde los soviéticos se vieron superados en armamentos y actividades de inteligencia.
Los detractores afirman que las armas que ellos ayudaron a proporcionar a los muyahidines afganos terminaron en las manos del gobierno talibán, que daba refugio a Osama bin Laden cuando ocurrieron los ataques del 11/9.
La relación entre Wilson y Herring terminó, pero volvieron a ponerse en contacto cuando George Crile escribió una historia verídica, aunque tal vez un poco difícil de creer, de la aventura de ambos, titulada 'La guerra de Charlie Wilson'.
En la versión fílmica de dicho libro, Tom Hanks interpretó a Wilson y Julia Roberts a Herring. La publicidad del momento hizo que Wilson y Herring acaparan nuevamente la atención de los medios.
A Wilson le encantó el libro, así como la película y las relaciones con estrellas de Hollywood. Sin embargo, para ese entonces se recuperaba de un trasplante de corazón y tuvo que limitar sus actividades. Asistió al estreno del filme en Los Ángeles acompañado por su esposa Bárbara y también por su cardiólogo y equipos médicos.
Con un estado de ánimo excelente, Herring dijo esa noche: "Me habría disgustado si Charlie se hubiese perdido esto, ya que éste es su momento".
No obstante, la película habría omitido detalles importantes de la historia. Escribió Pablo Pardo desde Washington, para el diario El Mundo de España: "tal y como explicaba  el ex congresista demócrata Martin Frost "Hanks mostró una versión que no captaba toda la personalidad de Wilson".
Hanks tampoco mostraba otras cosas en la película. Cosas que ahora los medios de comunicación también están ocultando. Por ejemplo: en el film, Wilson, representado por Hanks, ve en un programa de televisión a las fuerzas del islamista moderado Ahmad Shan Masud combatiendo a los soviéticos y decide ayudarles.
Es una mentira como una casa. Wilson nunca apoyó a Masud. Ni a otros islamistas moderados, como Ismail Jan. Ni a los tradicionalistas, como las familias Gailani y Mohammedi. Él, en colaboración con Pakistán, hizo todo lo posible para que el dinero de EEUU fuera a las facciones más radicales y brutales de la resistencia, como los Partidos Islámicos de Yunus Jalis y Gulbuddin Heckmatyar y a la red de Jalaluddin Haqqani, apoyados por Pakistán y por Arabia Saudí.
Hoy, veinte años después, USA, la OTAN y muchos afganos combaten a Heckmatyar, a Haqqani—que en 1999 se convirtió en ministro de Defensa de los talibán—y a un saudí al que el grupo de Jalis acogió en los ochenta: Osama bin Laden.
Hay, de hecho, fotos de Wislon con Haqqani. En octubre de 2003, cuando le pregunté en una conferencia qué pensaba de su asociación con Haqqani, me respondió tranquilamente: "Pasé muy buenos momentos con Haqqani, andando por las montañas y escondiéndonos en cuevas", respondió, antes de concluir que el líder talibán "es todo un caballero".
Wilson era, sin duda, un tipo peculiar. Alcohólico, mujeriego y tal vez adicto a la cocaína, tenía la capacidad de caerle bien a todo el mundo "y era increíble contando chistes". Él era un 'demócrata jacksoniano', en referencia al senador Henry 'Scoop' Jackson, es decir, un partidario de políticas de izquierdas en el terreno económico—su distrito de Texas, centrado en el pueblo de Lufkin, presenta una elevada pobreza—, y un 'duro' en política exterior, donde defendía una política sin concesiones frente a la Unión Soviética.
Su forma de financiar la 'yihad' afgana revela los peculiares métodos del Congreso de EEUU. Wilson era miembro del Comité de Financiación de las Fuerzas Armadas, lo que le daba un tremendo poder a la hora de decidir cuánto dinero iba a Defensa. Así, a cambio de su voto a favor, exigía siempre más y más dinero para los muyahidín. O, mejor dicho, para 'sus' muyahidín. Al fin y al cabo, era 'su' guerra".

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