En Nueva York, no emergió un consenso en una reunión de los 15 miembros del Consejo de Seguridad de la ONU.
EL DICTADOR QUIERE PONERLE CERCO A BENGASI
España reclamó a la ONU ayuda para los rebeldes en Libia, mientras Gadafi avanza
Las tropas de Muamar Gadafi bombardeaban a los rebeldes libios el lunes 13/03 dentro de una contraofensiva que ha desplazado a los insurgentes 100 kilómetros en una semana, dejando rezagados los esfuerzos diplomáticos para establecer una zona de exclusión aérea en Libia. Pero existe una posibilidad real de que cuando las potencias mundiales se pongan de acuerdo en una respuesta al conflicto, las fuerzas de Muamar el Gadafi podrían haber ganado.
"Hay que responder cuestiones fundamentales, no sólo qué tenemos que hacer, sino cómo tiene que hacerse", dijo el embajador ruso Vitaly Churkin.
"Si hay una zona de exclusión aérea, quién va a aplicarla (...) sin esos detalles o respuestas a esas preguntas, es muy difícil tomar una decisión responsable", agregó.
Mientras, la artillería y los tanques del Gobierno libio retomaron la pequeña población de Zuwarah, a 120 kilómetros al oeste de Trípoli, tras un intenso bombardeo, dijo el residente Tarek Abdallah por teléfono.
Quizá de forma más significativa, las fuerzas del Gobierno reducían la zona del este de Libia aún en control de las fuerzas revolucionarias
El domingo 13/03 recuperó la ciudad de Brega, donde hay una importante terminal petrolera, y el lunes 11/03 volaron más allá de las líneas rebeldes para bombardear Ajdabiyah, la única población de un tamaño considerable entre Brega y el bastión rebelde: Bengasi.
A su vez, la ministra española de Asuntos Exteriores y Cooperación, Trinidad Jiménez, ha urgido al Consejo de Seguridad de la ONU a que apruebe ya una resolución que autorice la imposición de una zona de exclusión de vuelos sobre Libia, tal como le pidió el sábado 12/03 la Liga Árabe: "El Consejo de Seguridad tiene que ser sensible a una petición que viene del mundo árabe. Es muy importante en este momento no dejar a Libia sola, necesita una solución cuanto antes".
Es la primera vez que Jiménez hace una declaración tan clara a favor de la intervención directa de la comunidad internacional en Libia. La ministra de Exteriores ya concretó que España siempre va a apoyar "la resolución que se adopte y posteriormente cumpliremos nuestras obligaciones en coordinación con nuestros socios y aliados" de la UE y la OTAN.
La ministra ha hecho este llamamiento a la ONU tras reunirse en El Cairo con su homólogo egipcio, Nabil El Arabi.
Jiménez ha ofrecido a las nuevas autoridades egipcias, inmersas en un proceso de transición cargado de incertidumbres, la experiencia española; mediante la organización de seminarios con políticos y expertos.
En tanto, las tropas leales al coronel Muamar el Gadafi prosiguen su avance hacia el este del país, acorralando a los rebeldes en torno a la ciudad de Bengasi, epicentro de la revuelta contra el dictador y sede del Gobierno insurrecto.
Zuara, al oeste, ya ha sido tomada por las fuerzas leales a Gadafi, mientras continúa la lucha en Brega, que el Ejército libio dio por reconquistada, The New York Times informa de que aviones militares están bombardeando a los rebeldes a la ciudad de Ajdabiya. Se trata de un enclave crucial, ya que da acceso a una carretera que enlaza directamente, hacia el noreste, con Tobruk. Si los leales a Gadafi se hacen con esta plaza, Bengasi quedaría cercada por este y oeste, además de que los rebeldes se quedarían sin contacto con Egipto, desde donde les llegan medicinas, alimentos y suministros. La guerra ha entrado en un terreno psicológico, con los hombres de Gadafi ofreciendo inmunidad a todos los rebeldes que se rindan.
Las fuerzas leales al líder libio han llegado a bordo de tanques hasta el centro de Zuara, en el oeste del país, donde han combatido durante todo el día contra fuerzas rebeldes, según ha informado un residente. Cuatro personas han muerto en el bombardeo de la ciudad, en el oeste de Libia, según ha informado Al Arabiya, que no da más detalles al respecto, pero testimonios recogidos por AFP aseguran que la ciudad ya ha escapado al control de los rebeldes. El enclave, de unos 20.000 habitantes, se se encuentra muy cerca de la frontera con Túnez y a 120 kilómetros al oeste de Trípoli. "Estoy en el centro de Zuara. El Ejército de Gadafi está en el centro y los tanques continúan avanzando, puedo verlos", explicaba un ciudadano, Tarek Abdulá en conversación telefónica. "Los combates con los rebeldes todavía continúan", contaba Abdulá mientras se escuchaban seis ráfagas de proyectiles de artillería.
Durante la noche se han producido también combates en la ciudad de Brega, importante también por su puerto petrolero. El ejército de Gadafi la dio ayer por la mañana por controlada, pero los rebeldes volvieron a la acción hasta el punto de reclamar de nuevo por la noche tenerla bajo su dominio. No hay manera de saberlo.
En cualquier caso, parece que el avance hacia el este de las fuerzas del coronel Gadafi sigue en marcha. The New York Times , informa desde Ajdabiya de que aviones militares han bombardeado puntos de la ciudad, un punto estratégico con enlaces tanto a Bengasi, capital rebelde, hacia el norte, como Tobruk, que da acceso a la frontera de Egipto, hacia el noreste. Si Gadafi se hace con Tobruk, Bengasi quedaría sitiada y sin vías de suministro. Al menos se han escuchado dos explosiones pero no hay por el momento información sobre víctimas.
Además, las brigadas gadafistas han sometido a bombardeo a Misrata, aislada del territorio en manos rebeldes entre Trípoli y Sirte, en la que se escucharon potentes detonaciones durante la pasada noche en el centro de la población como las que ayer alcanzaron zonas residenciales más alejadas del corazón de la ciudad.
Fuentes rebeldes han relatado a la agencia France Presse sobre la caída de 4 obuses a 6 kilómetros al oeste de Ajdabiya, aunque han asegurado también que resistirán en la ciudad, de 120.000 habitantes, como sea, utilizando como refugio los cuarteles militares donde han ido acumulando munición y posicionando sus escasos tanques y modesta artillería. Pese a ello, numerosos civiles huyen de la ciudad por la carretera que lleva a Bengasi, cargando maletas, petates y colchones.
La violencia, sin embargo, no cesa en el país libio, y la sufren tanto los rebeldes como los que informan sobre todo lo que está pasando allí. Amnistía Internacional (AI) ha denunciado que el ataque en el que murió un cámara de la televisión Al Jazeera, Alí Hasan al Jaber, fue un acto "brutal y deliberado" y forma parte de la campaña de ataques y hostigamientos que sufren los periodistas en Libia. "Parece que el equipo de Al Jazeera fue atacado de forma brutal y deliberada", ha asegurado el director del Programa Regional para Oriente Próximo y Norte de África de Amnistia Internaciona, Malcolm Smart.
Zona de exclusión aérea
Con el país libio inmerso en una guerra, el Consejo de Seguridad se ha reunido hoy para debatir si aprobar o no una zona de exclusión aérea para evitar una masacre de la población por parte de los gadafistas. Los ministros de Exteriores del G8 se volverán a reunir mañana en París para tratar el tema.
Francia y Reino Unido presentarán un proyecto de resolución al Consejo de Seguridad de la ONU para declarar una zona de exclusión área en Libia, pese a que Rusia aún tiene dudas acerca de cómo se llevaría a cabo la medida, según han asegurado representantes diplomáticos. Ese ha sido el resultado de la reunión que los quince miembros del máximo órgano de seguridad internacional han celebrado para estudiar la petición que le trasladó el pasado fin de semana la Liga Árabe de que se imponga una zona de exclusión aérea en Libia.
"Hay inquietudes legítimas, empezamos el debate y ahora la coalición de países que favorecen la zona de exclusión aérea deben presentar un documento al Consejo", ha dicho a la salida de la reunión el embajador de Francia ante la ONU, Gérard Araud, que no ha precisado cuándo se presentaría el texto.
El representante francés ha destacado que ningún país rechazó "de plano" en la reunión la idea de declarar la zona de exclusión aérea, aunque algunos expresaron "inquietudes y tenían preguntas". "Creo que estamos progresando, pero el problema que tenemos es la urgencia. Como saben, las fuerzas de Gadafi avanzan, por lo que preferiríamos actuar cuanto antes", ha resaltado.
Araud ha dicho que no comprende las dudas planteadas por Rusia en la reunión acerca de quién y cómo se mantendría la zona de exclusión aérea, y ha señalado que la resolución que impuso la misma medida en Bosnia tampoco precisaba esos detalles. "Este Consejo no es un cuartel militar, su función es otorgar autorización política. Luego los países pueden colaborar para imponerla", ha agregado.
El embajador ruso, Vitaly Churkin, ha insistido en que su país necesita conocer más detalles acerca de la implementación de la zona de exclusión aérea para adoptar "una decisión responsable". "Se tiene que responder a algunas preguntas fundamentales: No solo qué se debe hacer, sino cómo se hará. Si hay una zona de exclusión aérea, quién la implementará y cómo lo hará", ha apuntado el representante de Rusia.
Churkin ha asegurado que su país tiene "una mentalidad abierta", pero ha reiterado que hay que responder a las "inquietudes" antes de que el Consejo adopte una decisión. "Tenemos que asegurarnos de que no exacerbamos la situación, ya que el objetivo final es poner fin al derramamiento de sangre", ha agregado.
Por su parte, el embajador de Libia ante la ONU, Abdel Rahman Shalgam, ha pedido a otros países, particularmente a Italia, que se sumen a los esfuerzos franco-británicos para asistir a la población civil de su país. "Italia debe asumir la posición de Francia, Reino Unido y otros. Más clara, más fuerte y más avanzada".
Los ministros de Asuntos Exteriores de la Liga Arabe expresaron el sábado , en una reunión extraordinaria en El Cairo, su apoyo a la imposición de una zona de exclusión aérea en Libia y reconocieron al mando rebelde libio como interlocutor. Su secretario general, Amro Musa, dijo que la organización pedía al Consejo de Seguridad de la ONU la imposición de la exclusión aérea en Libia "como una medida preventiva y no militar".
El comunicado final de esa reunión pedía al Consejo de Seguridad que asumiera "su responsabilidad ante el deterioro de la situación en Libia" y adoptara "las medidas suficientes para imponer inmediatamente una zona de exclusión a la aviación libia". También solicitaba "establecer zonas seguras en los lugares expuestos al bombardeo como medida preventiva que permita dar protección al pueblo libio y a los residentes extranjeros de diferentes nacionalidades".
Una misión de la Unión Europea llegó a Bengasi, donde ha estado hasta hoy, para evaluar la situación en el este de Libia y ayudar a la planificación de la respuesta comunitaria, según ha indicado la portavoz de la Alta Representante de la UE, Catherine Ashton. La misión estudió la situación sobre el terreno en Bengasi (centro de la rebelión contra el líder libio) y en la frontera libio-egipcia.










