Horacio Marano, el primer argentino víctima de la gripe porcina

Tenía 36 años y vivía desde hace 8 años en México. Su deceso se produjo hace 10 días pero acaba de trascender. La embajada argentina en ese país dice que no tiene "oficialmente ningún reporte de un argentino fallecido".

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Horacio 'Horacito' Marano era músico, pero saltó a las primeras planas de los diarios por ser el primer argentino en fallecer a raíz de la gripe porcina.
Marano, de 36 años, vivía en México desde hacía 8 años pero era oriundo de la ciudad bonaerense de Bragado. Su deceso se produjo hace 10 días pero acaba de trascender.
Darío Marano, hermano de la víctima, relató a radio Mitre que el músico había enfermado de gripe hace unos días junto con su esposa y su hija. "Mi hermano siguió con la tos y no le dio mucha importancia; pero se acuesta el jueves, y el viernes no se levantaba; no lo podían levantar", contó.
Luego, su familia llamó a una ambulancia y el hombre respondió a los primeros auxilios, pero una vez en el hospital "constataron que los pulmones no le respondían bien".
Fue todo muy rápido. Lo derivaron a un centro de alta complejidad y sufrió dos paros cardíacos, relató su hermano, para concluir: "Constataron que eran dos gripes malas; una era la aviar. A los allegados los pusieron en cuarentena".
Sería el primer caso que toca directamente a la Argentina, mientras otros países ya sufren un fuerte embate del virus. En México sumarían 149 las muertes provocadas por esta enfermedad y los gobiernos de España y Gran Bretaña confirmaron que ya registraron pacientes con síntomas de la enfermedad.
La muerte de Marano, sin embargo, no ha sido oficialmente confirmada. Según indicó a lanacion.com el embajador argentino en México, Jorge Yoma, no hay aún información oficial sobre un argentino fallecido a causa de la gripe porcina, que ya provocó en ese país decenas de muertos. "No tenemos oficialmente ningún reporte de un argentino fallecido", relató.
Según informa el sitio Bragado Informa, Horacio Marano siempre se sintió atraído por la música. Así fue posible verlo integrando grupos locales, siendo un niño. Naturalmente estudió y, de ese modo, logró avanzar en la Capital, a partir de sus propias canciones, cientos de arreglos y, al mismo tiempo, formando parte de conocidas agrupaciones.
Su relación con Bragado nunca dejó de ser una de las fuentes donde recibió apoyo, compañía y comprensión. En México vivía con su esposa bragadense, Norma, y Angelina, la hijita mexicana de ambos, de 6 años. Hace dos años se habían casado en Bragado.
Trabajaba en lo suyo, produciendo espectáculos y componiendo. También participó en la elaboración de la banda de sonido de tres películas.