Colombia: El escándalo DMG amenaza altas esferas del gobierno de Uribe (que insiste con su re reelección)

En Colombia Álvaro Uribe no deja de insistir en su voluntad de ser reelecto. "Insisto ante mis compatriotas en la necesidad de no dejarnos llevar solamente por el debate alrededor de las personas", djo consultado sobre el tema. Las declaraciones de Uribe llegan justo cuando el escándalo de las estafas de DMG amenazan nuevamente con tocar al gobierno.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - El presidente Alvaro Uribe aseguró que no frustrará las aspiraciones de algunos de sus compañeros para sucederle en la primera magistratura de Colombia, aunque no descartó de tajo que buscaría un tercer mandato
"Insisto ante mis compatriotas en la necesidad de no dejarnos llevar solamente por el debate alrededor de las personas", dijo el mandatario en una entrevista con la AP en la casa de gobierno al ser consultado sobre si buscaría o no un tercer mandato en los comicios de mayo del 2010. "Hay unos compañeros que están haciendo y van a hacer un gran esfuerzo para obtener el favor del pueblo, llegar a la presidencia... no seré yo la persona que les frustre esos esfuerzos", aseguró.
El mandatario, quien ya ganó un segundo mandato en las elecciones del 2006, ha mantenido el misterio sobre si buscará otro gobierno, para lo cual precisa una reforma constitucional porque la actual Carta Magna sólo permite una reelección. Un proyecto de ley al respecto ya recibió una primera aprobación legislativa y precisa de al menos otros dos debates y votaciones a partir del 16 de marzo, cuando el congreso reanuda sus sesiones.
Uribe dijo que lo que le interesa es reelegir políticas como la llamada "seguridad democrática", que implantó al asumir la presidencia en agosto del 2002, y que es básicamente el combate frontal a grupos armados irregulares.
A lo largo de 40 minutos Uribe, conocido por su irascibilidad, desplegó buen humor y se excusó de responder algunas preguntas, alegando que eran temas que requerían mucha "prudencia" como en el caso de las relaciones con Venezuela y Ecuador.
Sin embargo, opinó que ve "positivamente" la situación de México porque ya había "explotado el tumor" del narcotráfico y que la violencia actual era producto del combate de las autoridades a ese "tumor".
El mandatario echó mano de respuestas tangenciales esquivando temas espinosos como el supuesto espionaje desde la policía secreta a magistrados, reporteros, políticos opositores e incluso del propio gobierno, o de asuntos como una eventual instalación en Colombia de una base militar estadounidense.
El presidente también dijo que sabe que hay "amenazas" de grupos opositores que tienen un "corazoncito" de simpatías por las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y que buscarían llevarlo en el futuro ante la justicia penal internacional por presuntas violaciones a los derechos humanos.
"Amenazan mucho", respondió. "Amenazan mucho porque hay unas personas aquí y en el exterior que tienen un corazoncito con las FARC, pero no lo confiesan porque les da miedo que queden desacreditadas al confesar su corazoncito de FARC".
Entonces, esas personas, a las que no identificó, "para defender a las FARC no se atreven a defenderla expresamente sino que maltratan al gobierno y al presidente... (defienden a las FARC) diciendo que el gobierno es paramilitar, que el presidente es violador de derechos humanos, que al presidente hay que llevarlo a la Corte Penal Internacional".
Empotrado en una butaca en el llamado Salón Amarillo de la sede de gobierno, en el centro de la ciudad, Uribe, de 56 años, fue consultado sobre si temía ser enjuiciado por la Corte Penal Internacional una vez que concluya su gobierno, en agosto del 2010.
Y como desestimando el tema, dijo que no tenía nada más que agregar al asunto cuando fue consultado si se imaginaba corriendo la misma suerte que el ex presidente de Perú, Alberto Fujimori, sometido actualmente a la justicia en su país por homicidio y secuestro en dos matanzas durante su gobierno y en las que murieron 25 personas.
Un sondeo de la encuestadora privada Gallup, conocido la semana pasada, indicó que el presidente tiene una popularidad de 69%, por primera vez en seis años de gobierno por debajo de su nivel promedio de 70%. La encuesta, realizada en febrero a 1.000 personas en cuatro grandes ciudades del país, tuvo un margen de error de 3%.
Las intenciones de Uribe son reflotadas al mismo tiempo que el escándalo de DMG se acerca peligrosamente a altas esferas del gobierno, como lo muestra la nota publicada en la revista Cambio esta semana.
"Margarita Pabón y Daniel Ángel, abogada y socio de la controvertida empresa DMG, creían que sus teléfonos celulares se encontraban protegidos de cualquier interceptación. Eso al menos les hacía creer su otro socio, William Suárez, responsable de la seguridad y la imagen corporativa de la compañía.
Pero Pabón y Ángel estaban equivocados. Sus teléfonos estuvieron monitoreados desde febrero de 2007 por miembros de inteligencia de la Policía, que poco a poco fueron conociendo los pormenores de una empresa que terminó salpicada con un millonario lavado de activos.
Por ese camino, las autoridades identificaron a personas que se relacionaron estrechamente con esa firma. Hoy se investiga, por ejemplo, si el personero de Bogotá Francisco Rojas Birry  recibió 200 millones de pesos de esa empresa y si Murcia invirtió en por lo menos diez campañas políticas para alcaldes y gobernadores.
Pero un capítulo hasta ahora desconocido es el de los contactos que realizaron Margarita Pabón y Daniel Ángel con personajes del más alto nivel del Gobierno para evitar que su negocio se viniera abajo. Por ejemplo, el 17 de febrero de 2008, Ángel recibió una importante llamada a su teléfono identificado con el número 3108139445. Era Óscar Iván Palacio, un abogado que trabajó con Álvaro Uribe cuando este era gobernador de Antioquia. Palacio es considerado como un lobbista profesional con excelentes amigos en la Presidencia de la República, entre ellos el secretario de prensa César Mauricio Velásquez. El abogado es el mismo que asistió a la polémica reunión con el jefe paramilitar Antonio López 'Job', en la Casa de Nariño el 23 de abril de 2008.
En la comunicación conocida por CAMBIO, Palacio le dice a Ángel que habló con el consejero presidencial para los municipios, Félix Alfazar González y con Velásquez y que están atentos para orientar y ayudar a DMG. "No crean que vamos a salir corriendo. Creemos en la posibilidad financiera de la empresa y en la honorabilidad de ustedes y ahí estamos. Te tengo unas razones interesantes para el doctor David (Murcia), para Margarita y para ti", dice Palacio (ver recuadro).
En una segunda comunicación realizada por Palacio a Ángel diez días después, el abogado no solo se interesa por la suerte de DMG ante la avalancha de denuncias de los medios de comunicación, sino que le dice que César Mauricio (Velásquez), quiere saludarlos. "He querido llamarte para saber qué día quieres que nos reunamos con César Mauricio. Él ha querido saludarlos y explicarles algunas cosas", dice el abogado Palacio al tiempo que pregunta por la apertura de DMG en Medellín (ver recuadro).
En noviembre pasado cuando el desplome de DMG era inminente, el mismo César Mauricio Velásquez aseguró a la prensa que en octubre de 2007 se había reunido con David Murcia por insinuación de algunos periodistas, pero que no sabía que el empresario estaba vinculado con DMG. Recalcó también que no hizo acuerdos de ningún tipo con él.
Lo que no se sabía es que tres meses después de ese encuentro, el abogado Óscar Iván Palacio haya programado una reunión con los miembros de DMG en la que aseguró que Velásquez estaba interesado en ayudar a los socios de esa firma.
CAMBIO buscó a Velásquez para que explicara esta charla entre su amigo Palacio y un miembro de DMG. Aseguró que aparte de la reunión de octubre de 2007 con David Murcia en la Casa de Nariño, nunca más se reunió con miembros de esa firma. "No voy a negar mi amistad con el señor Óscar Iván Palacio, pero si este me mencionó en presuntas reuniones con DMG es un abuso y una manipulación de mi nombre. Eso es una aberración", concluyó Velásquez.
La llamada de Alfazar
El otro nombre que aparece mencionado en la conversación es Félix Alfazar, alto consejero presidencial para los municipios. No es la primera vez que su nombre aparece relacionado con DMG. El pasado 12 de mayo en una entrevista en La W, Alfazar calificó como un abuso de confianza el hecho de que su nombre apareciera impreso en una tarjeta de invitación que hizo DMG para la clausura de un evento de alcaldes y gobernadores en Corferias en Bogotá. "Eso es un abuso de confianza y yo no estaba informado de ello ¿dijo el Consejero en la entrevista¿. La presunción que yo tengo es que un amigo que me aproximó a la reunión dijo eso".
Pero las grabaciones sugieren que los vínculos de Alfazar con DMG fueron mucho más allá que la mención en una tarjeta. En una comunicación obtenida por CAMBIO, del 12 de marzo de 2008, el Consejero se comunica con Margarita Pabón, abogada de DMG, hoy detenida por lavado de activos, para hablarle sobre un negocio de divisas en el que podía invertir  DMG en Medellín.

En la conversación, de tres minutos de duración, el consejero Alfazar le pidió a Pabón que tuviera en cuenta el nombre de un hermano suyo para manejar la sede de DMG en la capital antioqueña. "Bueno y por qué no mete a un hermano mío que tengo allá con Óscar Iván (Palacio), que es muy avispado" (ver recuadro).
El viaje a Panamá
Los nombres de César Mauricio Velásquez y Félix Alfazar González no son los únicos que aparecen mencionados en las nuevas comunicaciones. También está el del gobernador de Magdalena, Ómar Diazgranados, quien hasta el momento había aparecido de manera tangencial en presuntas relaciones con DMG. Los primeros avisos de su posible nexo con esta firma se dieron en noviembre pasado, cuando las autoridades lo encontraron en la misma residencia en la que fue capturado Daniel Ángel.
Diazgranados atribuyó su presencia en el lugar a una simple coincidencia y dijo que nunca recibió aportes de DMG para su campaña. Sin embargo, su nombre aparece mencionado en varias comunicaciones que lo comprometen con algunos de los socios de esta compañía.
CAMBIO tiene en su poder una de ellas. Se trata de una conversación producida el 4 de marzo de 2008 en la que dos mujeres identificadas como Yuli y Manuela, muy cercanas a David Murcia, hablan sobre una reunión en Panamá el 13 de marzo de 2008 a la que asistirían Murcia, el gobernador de Magdalena y Luis Fernando Cediel, esposo de la abogada de DMG, entre otros, para hablar de un negocio denominado 'Marina'.
Los investigadores que les siguieron la pista a los socios de DMG confirmaron que se trata de la empresa Atlantis Marine Corp, con presencia en  Panamá. Esta firma ha atraído la atención de las autoridades colombianas pues pretenden establecer cuál es la relación del gobernador Diazgranados con esta compañía, que a juzgar por las pruebas tiene entre sus colaboradores a personas de dudosa reputación".