Advierten sobre las consecuencias en la salud que trae el consumo prolongado de Actimel

El Actimel es un producto que comercializa La Serenísima y que provee al organismo una bacteria llamada L.CASEI. Lo serio según especialistas entrerrianos es que cuando ésta se suministra externamente por un tiempo prolongado, el cuerpo deja de elaborarla y paulatinamente olvida cómo hacerlo.

El integrante del Colegio de Farmacéuticos y trabajador del Hospital de La Paz, Luis Daniel de Urquiza, difundió un informe del Centro de Educación Médica e Investigaciones Clínicas (CEMIC) donde se señalan algunas consecuencias en la salud derivadas del consumo prolongado de Actimel, un producto lácteo de La Serenísima.

 Allí, se explica que el producto provee al organismo una bacteria llamada L.CASEI, pero cuando ésta se suministra externamente por un tiempo prolongado, el cuerpo deja de elaborarla y paulatinamente olvida cómo hacerlo.

El informe fue difundido por el portal Agrodiario, de Entre Ríos, y allí se que señala también que la Secretaría de Salud obligó a la firma a aclarar en su publicidad que Actimel no debe ingerirse por períodos largos. Es que según los especialistas son indicaciones son engañosas que no hacen más que provocar confusión.

En el informe enviado por el CEMIC desde su departamento de investigación y médico - académico, se señala que Actimel surgió como un "medicamento" para esas pocas personas que no lo elaboraban la bacteria L.CASEI, pero ese universo era tan pequeño que el mismo resultó no rentable y por ello se vendió su patente a empresas alimenticias, según informó el sitio digital Agrodiario.

Asimismo, se sostiene que la Secretaría de Salud obligó a ACTIMEL (La Serenísima) a indicar en su publicidad que el producto no debe consumirse por un tiempo prolongado; y cumplieron, pero en una forma tan sutil que ningún consumidor lo percibe. En efecto, en las publicidades se afirma. "Desafío Actimel: consúmalo durante 14 días" o "Haga de agosto su actimes".