ETERNO INTERNISMO EN CAMBIEMOS

Carrió prende otro foco de un incendio que puede salirse de control

¿Dejará el Gobierno que se instale la idea de no hay control sobre las fuerzas de Seguridad en un tema tan caro al macrismo como lo es el combate al narcotráfico?. Más allá del tema puntual que hoy enfrenta a Carrió con Patricia Bullrich, lo cierto es que no hay interés por parte de 'Lilita' -al menos es lo que muestra- de mantener la paz en la relación con la Casa Rosada. Las últimas semanas fueron de mucha tensión. Una mala praxis política del Gobierno en el asunto puede tener resultados impredecibles.

Todavía no se disipan los ecos finales del último encontronazo entre Elisa Carrió y el Gobierno de Mauricio Macri que 'Lilita' ya encendió otro foco de incendio dentro de Cambiemos.

La diputada afirmó que hay "sectores de la Gendarmería y la Prefectura" que fraguan operativos de decomiso de droga y de esa forma "engañan" a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

"Le ponen droga para que ella la encuentre, pero el negocio sigue", dijo la líder de la Coalición Cívica, tal como reprodujo Urgente24.

Bullrich eligió no responder, a pesar del tenor del comentario de Carrió. "No voy a comentar sobre eso", dijo, contundente, Bullrich, cuando fue consultada en Mendoza,donde participaba del Congreso Internacional de Seguridad.

¿Por qué Bullrich no quiso responder? Definitivamente, la denuncia de Carrió fue un dardo para su exsocia política (se reencontraron en Cambiemos porque Bullrich se sumó al PRO luego de pertenecer a la Coalición Cívica). 'Lilita' quiso exponer cierta ingenuidad de Bullrich, de miníma, o -de máxima- que no tiene un control total sobre las fuerzas que dirige.

Probablemente, la ministra de Seguridad haya intentado restarle dimensión a semejante acusación de Carrió para que no se forme una bola de nieve que nuevamente sume tensión a la ya compleja relación de 'Lilita' con el gobierno de Macri.

Es una posibilidad que Bullrich haya recibido algún tipo de directiva desde lo más alto del poder de la Casa Rosada -llámese Marcos Peña o el mismísimo presidente Macri- de no responderle a Carrió a la espera de una contestación política elaborada en sus usinas.

Lo cierto es que por ahora no habrá respuesta a los dichos de la chaqueña, según comentan en Gelly y Obes 2289, sede de la cartera de Seguridad.

¿Dejará el Gobierno que se instale la idea de no hay control sobre las fuerzas de Seguridad en un tema tan caro al macrismo como lo es el combate al narcotráfico? La inminencia de la cumbre del G-20 a la que asistirán los presidentes de las principales potencias del mundo no parece el marco más propicio para que haya dudas al respecto.

Más allá del tema puntual que hoy enfrenta a Carrió con Patricia Bullrich, lo cierto es que no hay interés por parte de Carrió -al menos es lo que muestra- de mantener la paz en relación a la Casa Rosada. Las últimas semanas fueron de mucha tensión. A pesar de que cedió en las críticas, el bloque que ella conduce en Diputados presentó el pedido de juicio político contra el ministro de Justicia, Germán Garavano. También Carrió instó al Presidente a elegir entre ella y el empresario binguero Daniel Angelici, a quien acusa de ser un operador en la Justicia. Rogelio Frigerio, ministro del Interior, tampoco se quedó afuera y fue blanco de críticas. Y ahora se suman los dardos a la ministra de Seguridad.

¿Qué hay detrás de todas estas peleas? Algunos sostienen -y lo reflejó Urgente24- que Carrió se endurece de cara a la carrera electoral del próximo año, donde -afirman- ella , con la frontalidad como su mejor plataforma.

Otros, en cambio, sostienen que se trata apena de un show de varieté en el que la oposición interna encarnada por Carrió diluye a la oposición real dejándola en un 2do plano.

En cualquier caso, una mala praxis política del Gobierno en el asunto Carrió puede tener resultados impredecibles.

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