EX PRESIDENTE EN EL BANQUILLO

Con Macri en Sudáfrica, juicio a Zuma por corrupción

El expresidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, ingresó al Tribunal Superior de Pietermaritzburg para su 3ra. comparecencia ante el juez por cargos de corrupción relacionados con un acuerdo de compra de armas por un importe de cerca de US$ 2.500 millones a finales de los '90. Zuma, quien en febrero fue desalojado del poder su propio partido, afronta 16 cargos de fraude, asociación delictiva y blanqueo de capitales en relación con un acuerdo de compra de equipos militares europeos para modernizar las Fuerzas Armadas sudafricanas tras el fin del régimen del apartheid en 1994. Decenas de seguidores de Zuma pasaron la noche en vigilia y cientos de ellos han marchado hacia el tribunal en las calles de Pietermaritzburg, la capital y 2da. ciudad más grande de la provincia de KwaZulu-Natal. Desde que Zuma dejó el poder, su sucesor al frente del Congreso Nacional Africano (ANC) y en la Presidencia del país, Cyril Ramaphosa, ha situado la lucha contra la corrupción como una de sus prioridades.

Mauricio Macri en Sudáfrica coincidió con la nueva citación a juicio al ex Presidente del país, Jacob Gedleyihlekisa Zuma, el heredero de Nelson Mandela derribado por corrupto.

Sin duda un tema muy presente para Macri, por cuestiones presentes y futuras: la corrupción acumula denuncias contra líderes del opositor Unidad Ciudadana (la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y su familia, por ejemplo) pero también contra el oficialista Cambiemos (el propio Macri, por ejemplo).

Macri visita Sudáfrica en nombre de la Argentina, país invitado desde los días de Cristina Fernández de Kirchner como observador en las reuniones del BRICS (Brasil Rusia Indica China y Sudáfrica).

En la crisis de la economía sudafricana, mientras se espera el arribo de capitales extranjeros (¿arribarán algunos más que chinos, rusos o indios?), la corrupción es un tema intenso para consolidar una agenda de opinión pública favorable al Presidente actual, Cyril Ramaphosa (tal como lo demuestra el caso argentino, esto funciona mientras el oficialismo no quede también envuelto en corrupción).

Al final de la jornada, el juicio por corrupción al expresidente Zuma (2009-2018) se aplazó una vez más, en esta ocasión hasta el 30/11, después de que la nueva defensa alegase que no ha tenido tiempo suficiente para preparar el caso.

Zuma llegó al Tribunal Superior de la región de KwaZulu-Natal (este), en su capital, Pietermaritzburg, cerca de las 10:00 hora local, junto a su nuevo equipo legal, que logró acordar el aplazamiento del proceso hasta la citada fecha, pese a que el fiscal la consideraba demasiado lejana en un principio.

Cientos de seguidores del expresidente se congregaron cerca de la sede del Tribunal para apoyarle.

La primera audiencia del caso se celebró en abril, cuando en apenas unos minutos el proceso quedó pospuesto hasta el 08/06 por acuerdo entre las partes.

Tras despedir al abogado que lo representó durante años, Michael Hulley, Zuma contrató un nuevo equipo defensor encabezado por Daniel Mantsha, ex jefe de la firma estatal de tecnología aeroespacial y militar Denel y, según medios locales, cercano a la conocida familia Gupta: el escándalo que acaparó la atención mediática y social en la recta final de Zuma en el poder fue su vinculación a los Gupta, una familia de empresarios de origen indio que en los últimos años consiguió lucrativos contratos públicos en sectores como la minería, el transporte y la comunicación.

Junto a Mantsha defienden ahora a Zuma otros 4 juristas, formando un equipo superior en número al que previamente tenía Zuma, de sólo 2 profesionales.

A Zuma se le imputan los cargos de asociación ilícita, corrupción, lavado de dinero y fraude por cerca de 800 operaciones supuestamente fraudulentas realizadas en relación a un acuerdo de armas millonario firmado a finales de la década de 1990.

La imputación siguió un camino judicial muy complejo durante más de una década hasta que, en marzo pasado, el fiscal general de Sudáfrica, Shaun Abrahams, anunció la decisión de acusar formalmente al expresidente.

Zuma nació en Zululandia (parte actualmente de KwaZulu-Natal). Su "isibongo" (nombre de clan) es Zuma, pero quienes le conocen en la intimidad le llaman "Msholozi."

Zuma se unió al Congreso Nacional Africano (ANC) en 1959. Se convirtió en uno de los líderes del Umkhonto we Sizwe ("Lanza de la Nación", el brazo armado del partido político anti apartheid) en 1962.

Se exilió en 1975, estableciéndose primero en Suazilandia, y después en Mozambique, pero fue obligado a abandonar Mozambique en enero de 1987, trasladándose al cuartel general del ANC, entonces en Lusaka (Zambia). En abril de 1989 fue elegido para formar parte del politburó del partido.

Él fue elegido vice-presidente del ANC en la Conferencia Nacional realizada en Mafikeng, en diciembre de 1997, y vice-presidente del país en junio de 1999.

Pero el presidente Thabo Mbeki retiró a Zuma de sus funciones como vice-presidente el 14/07/2005, por las acusaciones de corrupción ligadas al Acuerdo de Armas de Sudáfrica, en 1999.

Pero Zuma fue a internas partidarias y le ganó la elección a Thabo Mbeki. Pocos días más tarde, estallaron varias acusaciones contra éste por blanqueo de dinero, corrupción política y fraude.

Zuma ha sido de manera repetida acusado de connivencia con el clan familiar y económico de los Gupta, de origen hindú.

En septiembre de 2008 el CNA retiró a Thabo Mbeki de la Presidencia del país, y colocó al vicepresidente, Kgalema Motlanthe, como Presidente-interino hasta las elecciones generales de 2009, cuando Zuma se convirtió en el nuevo Jefe de Estado.

Zuma se ha visto envuelto en varios casos judiciales. Fue acusado de abusos sexuales en 2005, pero fue absuelto. Además, y fue acusado de corrupción y crimen organizado derivadas de la condena de su asesor fiscal, Schabir Shaik, por delitos de corrupción y fraude.

Pero el 06/04/2009, la Fiscalía Nacional sudafricana decidió retirar los cargos. Ahora, la situación es más compleja porque aparece también imputado uno de los muchos hijos de Zuma. Sin embargo, los Gupta han salido abiertamente en su protección.

Zuma ha estado casado 6 veces y practica abiertamente la poligamia. Él tiene 23 hijos y ocurieron protestas por la cantidad de dinero estatal destinada a mantener a las mujeres del mandatario, algo especialmente polémico en la pobreza del país.

Duduzane Zuma, hijo de Jacob, fue imputado por corrupción por su vinculación con un intento de soborno en 2015 al entonces viceministro de Finanzas, Mcebisi Jonas.

Por ahora, él obtuvo la libertad bajo una fianza de US$ 7.440, y la Fiscalía no opuso.

Duduzane actuó presuntamente como intermediario en el intento de sobornar con 600 millones de rands (US$ 44,5 millones) a Jonas para que "trabajase" con Ajay Gupta.

Jonas denunció que la familia Gupta le había ofrecido esa cantidad para que se hiciera cargo del Ministerio.