NECESIDAD DE CONSENSOS

6 soldados en un faro de 3 pisos: Macri, del éxito al fracaso

No es el momento de grietas ni rupturas sino de obtener consensos y certidumbres. Una lástima que el marketing político cortoplacista malogre la gestión gubernamental. El estadista enfoca la coyuntura bien diferente al político. Ni hablar respecto del dirigente deportivo. Rafael Guerschanik estudió no sólo economía sino también periodismo, y realiza aquí una ilustrativa combinación:

Durante mis años de clases de periodismo escuché el siguiente ejemplo: en una isla, 6 soldados, 2 por piso, distribuidos en un faro de 3 pisos, esperaban ser invadidos.

Cuando llega la invasión, los soldados que estaban en el 1er. piso avisaban al resto que los invasores era apenas un puñado de marinos, y que podían resistir la invasión.

Sin embargo, los soldados del 2do. piso, con una visión más amplia, descubrían que atrás de esos marineros llegaban varias lanchas anfibias con más marineros.

Luego, los soldados del 3er. piso alarmaban al resto porque atrás de las lanchas anfibias habían descubierto un portaviones con miles de marineros, y que no había más opción que rendirse.

En este simple ejemplo, el profesor nos advertía que nuestra misión era tratar de compatibilizar todas las visiones porque ninguno de los 3 grupos mentía. Sólo sucedía que unos tenían visiones más parciales que otros de la realidad.

Este ejemplo me sirvió para tratar de ordenar las diferentes formas de ver la situación de la Argentina. El gobierno intenta transmitir una visión optimista que la mayoría de la sociedad no comparte, según las encuestas de opinión púbica.

Consecuencia de que se trata de una república muy presidencialista es relevante analizar quién es el jefe del “equipo”.

Al analizar la personalidad del Presidente podemos descubrir a una persona con formación empresaria, actividad en la que es decisiva la capacidad para buscar oportunidades comerciales y optimizar las ganancias.

Formado en el ámbito del negocio del fútbol profesional, actividad en la que es prioritario ganar, si para lograrlo es necesario cambiar de estrategia, él está dispuesto a hacerlo tanta veces como fuese necesario. Así lo hizo en su vida privada.

Desde ese pensamiento deportivo, el Presidente considera que su prioridad es ubicarse en el 1er. lugar en la tabla de posiciones, en solitario, aún jugando mal y ganando con un gol en posición adelantada mientras la tribuna chifla. Él cree que cuando obtenga el campeonato, no habrá nadie que se resista al triunfalismo. Este pensamiento es lo que avala el presente optimismo gubernamental.

Extrapolando este ejemplo deportivo a la realidad política del país, uno puede analizar el crecimiento economico del PBI de 2 maneras diferentes:

> si se analiza per cápita, el crecimiento es negativo, pero

> si se considera solamente el crecimiento del PBI daría positivo.

Otro ejemplo:

> si tomarámos el déficit fiscal excluyendo los intereses de la deuda daría una mejora, pero

> si incluyéramos los intereses de la deuda daría un aumento del déficit fiscal.

Tal como ocurría con el retrato de Dorian Grey, uno elige en que espejo se quiere mirar.

Un ejemplo aún mejor, que trasciende lo doméstico: la estimacion que hace el FMI sobre el ingreso per cápita. En el ranking de los países con mayor ingreso por habitante aparecen entre los mejores Catar, Brunei, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita. USA recién aparece en el 10mo. lugar. La pregunta inevitable es: ¿Los ciudadanos de los países con el PBI per cápita más voluminoso viven con un mejor nivel que los ciudadanos estadounidenses?

Otro tema: en la incipiente guerra comercial global, la decisión de USA de reducir drásticamente sus impuestos corporativos y subir los tipos de interés, modificó las expectativas argentinas de inversiones esperadas, mientras la puja sindical fue incrementada por la eliminación de la indexación de salarios y jubilaciones; mientras los roces con empresarios y la Iglesia Católica están aislando progresivamente al Gobierno.

La consecuencia es una soledad que lleva a estrechar y homogeneizar el equipo de funcionarios, quienes deben tener una ideología coincidente, dejando afuera del equipo a gente idónea y de probada autonomía y honestidad intelectual como Alfonso Prat-Gay, Alberto Abad, Isela Costantini, Carlos Melcoian....

¿Acaso comparten su percepción quienes destinan el 70% de sus ingresos al pago de tarifas de servicios públicas y alimentos, y quienes aplican a este menester el 30%’ de sus ingresos?

Tal como puede apreciarse, hay 2 maneras de mirar la realidad: Argentina Sociedad Anónima vs. República Argentina.

Es lógico que una mirada gubernamental obtenga un resultado diferente a una mirada individual. Tal vez el escepticismo social debería canalizarse a través medios de comunicación no oficialistas en vez de apelar a cánticos groseros durante juegos de fútbol o recitales.

Trazar una diagonal en los intereses puede aproximar a una armonía que integre a la sociedad, obteniendo una mayor certidumbre para recibir inversiones corporativas y no limitarnos a colocaciones de fondos financieros extranjeros de alto riesgo.