El lunes 5/3, el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, recibió a una delegación surcoreana, en una histórica visita destinada a reducir las tensiones nucleares y allanar el camino a un posible diálogo con Washington. Jong-un fue el anfitrión de una cena con el contingente de enviados especiales, que habían aterrizado en la capital norcoreana un día antes, explica el diario The Guardian.
Antes de abandonar Seúl, Chung Eui-yong, el jefe de la oficina presidencial de Seguridad Nacional -quien lidera la delegación- dijo que el que objetivo clave era la desnuclearización. Además, los enviados dijeron que planeaban discutir con los oficiales de Pyongyang la liberación de 3 coreanos-americanos detenidos en Corea del Norte.
Es la primera vez que el líder norcoreano se reúne con representantes del Gobierno surcoreano. El encuentro prosigue al acercamiento producido entre los 2 países recientemente en ocasión de los Juegos de Invierno en Seúl, donde ambos aceptaron competir como un sólo equipo. Durante las Olimpiadas, oficiales de ambos lados mantuvieron discusiones productivas que consiguieron que los enviados de Seúl aterricen ayer en Pyongyang.
"Es la primera tanda de negociaciones directas desde 2011", explicó el Dr. John Nilsson-Wright, investigador senior sobre Asia-Pacífico en el think-tank Chatham House a la revista Newsweek. "Ese es un gran paso. Creo que debemos reconocer estas charlas improvisadas entre el Norte y Corea del Sur. El hecho de que los surcoreanos estén avanzando en ellas -el hecho de que los estadounidenses no hayan intentado bloquearlas- es un signo positivo."
El Presidente surcoreano, Moon Jae-in, cree en mantener el diálogo con el Norte como un medio de evitar una guerra que podría golpear muy duro a su país. Corea del Sur, explica Newsweek, no tiene armas nucleares y depende del abrumador arsenal de su aliado cercano, USA, para la protección. En cambio Corea del Norte tiene armas nucleares que podrían devastar a su vecino del Sur y matar a millones minutos después de desencadenadas las hostilidades.
"El impulso está con los surcoreanos en este momento", dijo Nilsson-Wright. "Los estadounidenses son sabios en dejarlos proceder con eso y no intentar interferir." También parece haber un enfriamiento en el fuego retórico intercambiado entre la administración de Trump y el régimen de Kim, explica Newsweek.
Trump dijo el sábado 3/2 que Corea del Norte había recientemente procurado hablar con Estados Unidos y que "no descartará charlas directas con Kim Jong-un", pero que el requisito excluyente es la desnuclearización. No quedó claro si Trump estaba describiendo una conversación directa o mensajes enviados a través de canales diplomáticos.
Un portavoz del ministro de Exteriores de Corea del Norte ha dicho a medios estatales que no van "suplicar" por diálogo ni evadir la "opción militar clamada por USA", reportó Reuters -una referencia a las armas nucleares-.
Trump y Moon hablaron durante 30 minutos a través del teléfono la semana pasada. La Casa Blanca dijo que los líderes "marcaron una posición firme de que cualquier diálogo con Corea del Norte debe ser conducida con el objetivo explícito e inquebrantable de la desnuclearización completa, verificable e irreversible."
China -la amiga de Norcorea con mayor influencia en el país- también quiere que USA y Corea del Norte conversen.
Los enviador surcoreanos viajarán hacia Washington más adelante esta semana para discutir los resultados de sus charlas con Norcorea con la administración de Trump, explicó el portal National Post. Aunque tanto USA como Corea del Norte digan que están abiertos a dialogar, no está claro cuánto está cada lado dispuesto a conceder.






