MARCHE OTRO RETIRO ESPIRITUAL

No resisten una offshore: Ahora, investigan a gente de Dietrich

Según una investigación periodística, quien se encuentra en la mira de la Justicia es Gustavo Deleersnyder, miembro del gabinete del Ministerio de Transporte que lidera Guillermo Dietrich, por la creación de empresas off shore para facturar servicios prestados a la Dirección Nacional de Transporte Fluvial y Marítimo. Al parecer, el caso salió a la luz en el marco de exigencias de transparencia de armadores extranjeros, quienes reclamaron a la Agencia Marítima Rioplat las facturas en cuestión, luego de un "trato especial" por parte del funcionario.

Una vez más, el periodismo de investigación demuestra que no necesita de gigantes como Clarín o La Nación para avanzar sobre investigaciones contra el poder y la corrupción. Aquí, el caso del periodista Emiliano Galli, de Trade News:

La denuncia que hizo propia la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA, la unidad de la Procuraduría General de la Nación que investiga hechos de corrupción de los funcionarios del Poder Ejecutivo) y que derivó en una causa penal por evasión por parte Gustavo Deleersnyder –miembro del gabinete del Ministerio de Transporte a cargo de la Dirección Nacional de Transporte Fluvial y Marítimo– advierte sobre la creación de empresas off shore y cuentas en el extranjero para facturar servicios prestados localmente, incurriendo en el delito de evasión fiscal.

Deleersnyder es práctico del río Paraná. Antes de ingresar en la función pública integró distintas cooperativas.

Los prácticos son contratados por las agencias marítimas, que representan a los armadores (dueños y/u operadores de buques extranjeros) ante las autoridades argentinas. Para el ingreso de estos buques en los puertos y para navegar en aguas argentinas, las agencias marítimas contratan en nombre de aquellos armadores todos los servicios necesarios: remolques, amarraderos, prácticos y pilotos.

Los prestadores de estos servicios le facturan localmente a las agencias marítimas argentinas (en pesos o dólares), y éstas, a su vez, le facturan a los armadores extranjeros. Una vez ingresadas las divisas, el agente marítimo cancela los servicios locales de practicaje, remolques, etc.

Según documentos que justifican la denuncia, Deleersnyder habría trabado especial relación con una agencia marítima en particular: Rioplat.

Sin factura

Los servicios prestados por Deleersnyder a los buques representados por Rioplat no se facturaban, pero se cobraban en una cuenta personal abierta en el Banco Santander de Uruguay. La causa aporta un listado de los embarques de Deleersnyder en los buques agenciados por Rioplat.

Durante un tiempo, esta práctica fue habitual. Hasta que los armadores extranjeros comenzaron a exigir mayor transparencia, reclamándole a la Agencia Marítima Rioplat las facturas por los servicios de practicaje prestados por Deleersnyder.

Fue entonces que el práctico abrió una sociedad off shore en Bahamas –River Inside Services– y una cuenta corriente en el banco Winterbhotam del mismo paraíso fiscal (que cuenta con sucursal en Uruguay).

Con la sociedad off shore en marcha, Deleersnyder les hacía firmar a los capitanes de buques extranjeros (a los que asesoraba como práctico) un remito y luego confeccionaba la factura correspondiente de River Inside Services. La agencia Rioplat cancelaba luego la factura en el banco Winterbhotam. Luego, los dólares eran girados desde la casa matriz en Bahamas a la sucursal de Uruguay. Y desde allí, a la cuenta personal de Deleersnyder, según la denuncia.

“Esta maniobra está tipificada claramente en el artículo 2° de la ley (penal tributaria) 24.769”, señala la denuncia presentada a fines de 2016 ante la AFIP, la Unidad de Investigación Financiera (UIF) y la Oficina Anticorrupción (OA), y que luego tomó el fiscal nacional a cargo de la PIA, Sergio Rodríguez, como argumento para la denuncia penal que hoy lleva adelante el juez federal Ariel Lijo.

“La sociedad creada en el extranjero no tenía otro giro que éste, y su constitución fue al solo efecto de evadir al fisco argentino”, amplía.

Para prestarle su servicio a Rioplat, Deleersnyder pagaba sus gastos de traslado, embarque y desembarque en lanchas de prácticos en Zona Común y en los puertos del Paraná “sin cobrar nada por su labor”, señala la denuncia, tras concluir que “resulta incomprensible y contrario a los propios intereses que se paguen todos los gastos necesarios para poder llegar al buque y luego no se facture ni emita recibo por el servicio”.

Algo más que evasión

Pero la denuncia no se limita a la maniobra de evasión.

Agrega que Deleersnyder creó 2 sociedades off shore en Miami, con las que compró 3 inmuebles.

El actual funcionario figuraba, al momento de la denuncia (2016) como director de Paraná Delta Shipping Corp y presidente de Paraná Delta Services Corp, ambas con propiedades en Miami, pero de las que “no consta su explotación, percepción de cánones locativos, origen de fondos, etc.”

Las empresas siguen activas, no así la participación de Deleersnyder. Al menos no directamente.

Familiares

En Paraná Delta Services Corp figura sólo otra persona: la actual presidenta –familiar del funcionario– que en la Argentina tiene el mismo domicilio fiscal que el que acredita Deleersnyder, y declara ingresos en la categoría “D” del monotributo (ingresos hasta $ 322.575 por año).

Esta empresa se inscribió en los registros de Florida, Estados Unidos, el 19 de mayo de 2011. Deleersnyder fue su director hasta el informe anual del 23 de marzo de 2016. En septiembre de ese año, un empresario denunció estas maniobras de Deleersnyder en una reunión con el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, y el subsecretario de Puertos y Vías Navegables, Jorge Metz.

Para el reporte de marzo de 2017, Deleersnyder ya no aparecía al frente de Paraná Delta Services Corp. Su familiar mantiene el cargo, según consta en el último informe del 2 de febrero de este año.

Con Paraná Delta Shipping Corp pasó algo similar. Deleersnyder la creó algunos días después: el 8 de junio de 2011. Se mantuvo como director hasta que el el 1° de marzo de 2017 desaparece del cargo, legado a María Alba Landi, directora actual.

Landi, una jubilada de 81 años, figura ya en los registros argentinos como socia de Deleersnyder en las empresas Brazo Largo Services SRL y en Rumbos del Litoral SA. Acusa domicilio en un departamento de San Miguel, localidad donde Deleersnyder también declara un departamento, según su declaración jurada.

Dos compañías, dos ventas casi en simultáneo

Esta última compañía adquirió el 28 de diciembre de 2011 (cuando Deleersnyder era su director) un departamento en Sterling Villages, Palm Beach. Lo vendió el 26 de enero último.

Paraná Delta Services Corp, presidida hoy por la pariente de Deleersnyder, compró (también con el actual funcionario como presidente) dos unidades: una el 22 de julio de 2011 (en el condominio Villas de Coral Springs), que hoy mantiene; y otra el 3 de agosto de 2012 (en el desarrollo San Michele, de West Palm Beach), que se vendió el 30 de enero, casualmente 4 días después que el departamento de la otra compañía.

“La omisión maliciosa de facturación, la creación de empresas off shore con cuentas ídem, la percepción en el exterior de los servicios prestados y no facturados y la adquisición y explotación de inmuebles en el exterior con dichos activos provenientes de la evasión hacen que Gustavo Deleersnyder resulte incurso en el delito previsto en el artículo 2° de la ley 24.769, situación de hecho y de derecho que podrá comprobar la AFIP, a quien solicito una inmediata investigación, a fin de preservar al Estado nacional de funcionarios no aptos para ejercer investidura alguna”, concluye la denuncia.

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