Luego de 90 años de niños y niñas perfectamente bellos, Gerber la marca de compotas y cereales para infantes eligió como imagen, como lo hace todos los años, a un bebé con síndrome de Down, y así dar una lección al mundo de estándares de belleza.
TODOS SOMOS SERES HERMOSO
El nuevo bebé Gerber, un hermoso niño con Down
El protagonista de tan hermosa y tierna noticia tiene un año y es de Dalton, Georgia, se llama Lucas Warren y su sonrisa y gracia fueron elegidas entre al menos 140.000 concursantes.
"Puede que él tenga síndrome de Down, pero él siempre es sobre todo Lucas. Tiene una personalidad increíble y ha atravesado cada uno de los hitos de la infancia con mucha facilidad”, reza el comunicado oficial del concurso.
Cortney Warren, madre del flamante ganador, subió una fotografía de este pequeño galán sin muchas expectativas, ya que ningún bebé como él había sido en casi un siglo de concurso.
Pero es hora de cambiar, y Lucas nos ha enseñado que la humanidad ha evolucionado, en cuanto a la manera de cómo se representa la belleza, en este caso aún más especial en la mirada de un niño Down, y lo que marca un punto y aparte en diferentes industrias.
“Cada año elegimos al bebé que ejemplifica de la mejor manera el legado que ha construido la marca en el reconocimiento de que cualquier bebé es un bebé Gerber”, ha explicado Bill Partyk, presidente de la compañía.
El padre del bebé, por su parte, más allá de que todo haga parte de una estrategia publicitaria, ha señalado la relevancia de esta escogencia: “Esperamos que esto impacte a muchos y que traiga un poco de luz en la comunidad con necesidades especiales y, sobre todo, que ayude a que muchos más niños como Lucas sean aceptados, reconocidos y no limitados”.
Un vistazo al pasado
Muchos reconocen a la marca Gerber por el tierno rostro de un bebé, dibijado a carboncillo. Esa iluminada caricatura, es un retrato de Ann Turner Cook, que hoy tiene 88 años de edad y es madre de cuatro hijos, abuela de 8 nietos y bisabuela de 3 bisnietos.
Ann, quien nació el 20 de noviembre 1926, en varias ocasiones ha dicho como fue que llegó a ser la imagen del “bebé Gerber”, contando que fue una vecina la que la dibujó a carboncillo cuando contaba con tan sólo unos 4 meses de edad, envió el retrato y ganó un concurso de esta industria de alimentos en 1928, pasando a convertirse así en el emblemático rostro de la marca.
Pero no fue sino hasta el año 1931 en que apareció por primera vez el rostro de Ann en los envases de Gerber, año en que la compañía lanzó oficialmente su marca. Décadas después, en 1996, fue que se reveló la identidad de la pequeña.
Ann describe el hecho como una de las mejores cosas que le ha pasado en la vida. "No puedo pensar en nada mejor que ser un símbolo para los bebés y eso es lo que creo que me convertí ", comentó en una oportunidad a la cadena de noticias CBS Sunday Morning.













