POSIBLE TRATA DE BLANCAS

Un 'serial killer' suelto en DF: ¿Habrá 5ta. escort asesinada?

2 muertes recientes, de una argentina Karen Ailen Grodzinski, y de una venezolana, Génesis Uliannys Gibson en méxico hicieron saltar las alarmas en el país por la trata de personas. Ahora se agrega también la muerte de 2 'escorts' más. 3 de ellas son sudamericanas. No hay ningún detenido.
7 mexicanas son asesinadas cada día, solo un 25% de los casos son señalados como feminicidios, según el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio. La situación para las extranjeras es peor, pues en muchos casos ni hay investigación. 
 
Los homicidios de 2 modelos extranjeras que se anunciaban en un sitio de "escorts" han encendido las alertas por la trata de personas en México, donde organizaciones civiles denunciaron que las autoridades se niegan a reconocer la existencia de dicho delito.
 
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"Hay que hacer algo y revisar qué pasa con el trabajo sexual", dijo a Efe Aida García Badillo, activista en favor de los derechos de las trabajadoras sexuales en México. Agregó que el Gobierno tiene la principal obligación de investigar a fondo los hechos.
 
La argentina Karen Ailen Grodzinski, de 23 años, y la venezolana , de 24 años, son 2 de las modelos asesinadas que se anunciaban en un sitio de acompañantes denominado Zona Divas.
 
 
 
 
Ambas jóvenes fueron encontradas sin vida en hoteles de la capital de México. La primera, el pasado 27/12, y la 2da, el 17/11, después de ser vistas por última vez en la céntrica ciudad de Puebla.
 
De acuerdo con medios locales, Grodzinski fue la 1ra que denunció en redes sociales la desaparición de Génesis, el 16/11, y quien identificó su cuerpo para posteriormente comunicarse con la familia de su amiga. 10 días después la escort fue asesinada.
 
Respecto al homicidio de Karen Grodzinski, las autoridades mexicanas detuvieron a un actor identificado como Alejandro Axel "N", quien fue ingresado a un penal de la ciudad de México (CDMX) acusado por la muerte de la modelo argentina.
 
La Argentina se había casado con un comerciante dedicado a la venta de artículos deportivos y ropa en el conocido barrio de Tepito de la capital mexicana.
 
Esto, aun cuando las autoridades ya aprehendieron al actor mexicano Alejandro Axel Arenas como presunto asesino de Karen, y está vinculado a proceso por delito de femicidio al atribuir el móvil a una venganza pasional, como consecuencia de una relación amorosa que mantuvieron en 2016, mientras los dos estudiaban actuación en una escuela de la colonia Roma.
 
De acuerdo con las investigaciones, Karen y Axel tuvieron que mantener en secreto su relación, cuando Karen se casó con el comerciante de Tepito para obtener la nacionalidad, y de allí que las autoridades consideren que los celos fueron el móvil del asesinato.
 
Sin embargo, otros amigos de la víctima aseguraron a las autoridades que entre ellos sí había una relación. En cualquier caso, a partir de su declaración la policía de la Ciudad de México también investiga un posible vínculo del cártel de Tepito con el caso, pues el marido de la joven también dijo que la pretendía un "pesado" –es decir, un posible jefe– de ese grupo delictivo que opera en la capital del país.
 
Tras la detención del actor, amigos y allegados defienden la presunción de inocencia del acusado. Una amiga suya, quien prefirió guardar el anonimato, dijo hoy a Efe que Axel "es un chico muy tranquilo" y consideró que se le está incriminando sin pruebas.
 
Medios locales dieron a conocer que ambas jóvenes llegaron a México por medio de una familia identificada como Santoyo Cervantes que las colocó en dicho portal de "escorts".
 
Para la Procuraduría General de Justicia de Ciudad de México, los homicidios de las modelos sudamericanas Génesis y Karen Ailen no tienen relación entre sí, aunque ambas compartían una amistad consecuencia de su trabajo en sitios de internet como tras asesinato de modelos Karen y Génesis, asesinadas en diciembre, fueron amigas pero son casos distintos, dijo el procurador de Justicia de la Ciudad de México, Edmundo Garrido.
 
El procurador capitalino, Edmundo Garrido, fue claro al establecer que los asesinatos de ambas mujeres, ocurridos en diciembre pasado, tuvieron características distintas que no las interrelacionan. Explicó a la prensa que "una de las líneas de investigación que también sigue la policía es una presunta red de tráfico de mujeres, a quienes contactan en varios países de Sudamérica bajo la promesa de convertirlas en actrices, pero al llegar a México son obligadas a servir como damas de compañía".
 
Respecto al sitio de "escorts" Zona Divas, un diario mexicano señaló que existe una red de tráfico de mujeres que opera desde Argentina a través de un hombre identificado como "El Caputo", que tiene su conexión en México con la familia Santoyo Cervantes, donde las mujeres son traídas con la promesa de convertirlas en actrices.
 
Por su parte, el portal dio a conocer hoy por medio de un comunicado que las "modelos escort" solo pagan una cuota mensual por publicitarse en el sitio Agregaron que las "escorts" firman un convenio ante notario "en el que declaran que lo hacen bajo voluntad propia y sin ser obligadas a prostituirse".
 
Negaron que la familia Santoyo Cervantes pertenezca a una red de trata. "Hay muchas maneras de demostrar la situación de trata, en ese sentido (las autoridades mexicanas) no quieren reconocer lo que realmente sucede detrás del trabajo sexual, como el abuso y la desigualdad", señala la activista.
 
Medios mexicanos señalaron que las autoridades tienen plenamente identificadas estas páginas que operan con dirección IP de España y otros países de Sudamérica y destacaron que no pueden proceder en su contra porque no hay denuncias de las mujeres que ahí se publicitan.
 
También en los últimos años han asesinado a 4 colombianas en Ciudad de México. De acuerdo con informes de la prensa mexicana, las colombianas llegan como  las otras modelos de Suramérica: solas y con contratos para ser modelos. Pero a las nacionales las estigmatizan, dicen que tienen vínculos criminales y que van a trabajar como escorts (prostitutas).
 
Gabrielle es una joven que trabaja como escort, es decir, ofrece desde servicio de acompañante para algún evento, hasta encuentros eróticos con quien la contrate. Ambos trabajos, a precios mucho más altos que los que ofrece una sexoservidora común en la calle.
 
Ella no pasa los 25 años, es delgada casi hasta la fragilidad, de piel clara y cabello castaño con luces, estilo "look californiano".
 
Su servicio funciona de la siguiente manera, los clientes la contactan a través de su cuenta de Twitter, donde expone fotografías y algunos videos para provocar que sus seguidores la busquen para contratarla.
 
Desde el 2015 se mudó a la Ciudad de México, con el fin de alcanzar sus sueños.
 
En su trabajo puede encontrar la tierna actitud de un caballero, hasta un violento que la trate como prostituta, asegura.
 
"Existe el riesgo de los golpes, que me roben, que me maten", cuenta Gabrielle a La Silla Rota sobre los peligros que enfrenta cada que toma el brazo de un hombre o cierra la puerta de un espacio de alquiler.
 
"No sólo es sexo, ser escort es que te lleven a eventos y tú vayas con un vestido lindo y te hagas pasar por su amiga. Luego de ahí a lo mejor a un hotel, pero todo eso va saliendo más caro", señala Ángel, otra chica que se promociona en Twitter. Normalmente eligen zonas como Polanco, Condesa, o Santa Fé para operar. "Las sexoservidoras solo ofrecen su cuerpo así, en la calle o por internet, nosotras somos modelos normalmente que trabajamos mucho nuestro cuerpo, tenemos plática, sabemos de temas".
 
Wendy Vaneska es otra de las víctima de asesinato que occurrió el 4/02 a las 18.40 horas. En ese horario de aquel sábado, Wendy tenía que abandonar la habitación que había contratado exactamente 24 horas antes. Ahí, a unas cuadras de la Condesa, uno de los barrios de moda de Ciudad de México, conocido por sus numerosos locales de copas, tiendas boutique y caros restaurantes, se había disparado un arma y nadie lo había escuchado hasta la hora del check out.
 
 
A los pies de una cama naranja sin deshacer, estaban sus tacones altos negros y una almohada, según un documento al que ha tenido acceso este diario. Wendy, que tenía en ese momento 26 años, apareció muerta con un tiro en la cabeza. El presunto agresor salió poco después de la hora fijada, dejando un nombre falso: Jaime Rodríguez. Pues en la capital mexicana —y pese al elevado número de homicidios perpetrados en hoteles recientemente— sigue sin ser necesario dejar una identificación. El caso de esta joven fue el 1ro de una serie de crímenes que se desencadenaron después.
 
La última víctima que se suma al listado de las mujeres asesinadas es Katya. La joven trabajaba en un call center donde ofrecía planes telefónicos, según contaron amigos de la joven de 21 años al diario mexicano Reforma. Tenía un sueldo por comisión y no le alcanzaba para cuidar de una madre enferma de artritis y un hermano con una discapacidad intelectual. Había dejado de vender su cuerpo hacía tres años, pero lo retomó poco antes de morir.
Había aprendido desde muy joven a buscarse la vida, con sólo 18 años. "Tenía mucho carisma, sabía ocultar bien sus problemas detrás de una sonrisa que brillaba. Pero había algunas cosas que no superaba, como la pérdida de su padre y las enfermedades de su madre y hermano", contó un amigo cercano de la víctima al diario mexicano.
 
 
Su cadáver amaneció desnudo aquel jueves 13/04/17 en el Hotel Estadio a un costado de la cama. Una cobija ensangrentada cubría una escena macabra, el cuerpo sin vida de una joven con las manos atadas a la espalda, golpeado brutalmente y rematado con unas tijeras de jardinería a la altura de la garganta.