Las declaraciones de Evangelina Salazar en una entrevista con el diario La Nación tuvieron mucha repercusión. Al punto de que su hijo, Martín Ortega, salió a contar su versión.
HABLÓ MARTÍN
Palito Ortega “no puede” hablar de su hijo gay: "Para él es más difícil"
Tras la revelación de Evangelina Salazar, quien contó que su esposo, Ramón 'Palito' Ortega, "no habla" de la homosexualidad de su hijo, Martín Ortega dio su versión sobre los hechos.
“Mi marido no habla del tema. Fue una cosa muy fuerte para nosotros, que somos de otra época. Pero lo transitamos muy bien”, había dicho Evangelina, al hablar sobre la homosexualidad de su hijo mayor, aunque advirtió: “Él (por Palito) lo ama al novio de Martín. Aceptó todo y está orgulloso de su hijo. Fue a hacer cursos de inglés a la universidad con él. Lo que no hace es hablarlo con naturalidad. Somos de otra generación”.
Respecto de las palabras de su madre, Martín confesó en diálogo con Clarín: “No estoy enojado con las declaraciones de mi madre, es más, estoy contento con que lo dijo, fue algo consensuado”.
“Le dije que podía contarlo si quería, mucho antes de esta nota, porque me parecía bueno que lo haga como referente de mujer argentina. Hay muchas madres que pasan por esta situación y muchos hijos que quizás se beneficiarían con este relato”, agrega.
Sobre cómo les contó a sus padres que era gay, Martín relató: “lo hablé con mis padres a los 21 años cuando vivíamos en Estados Unidos, se hizo una sesión con mi terapeuta. Con mi madre siempre hablé abiertamente de mi sexualidad. A los 20 años me enamoré de un hombre, y se lo conté a mi madre, no lo hice con mi padre porque así funciona en general, con muchos temas”.
“No fue nada traumático compartirlo con mi familia”, advirtió el mayor de los Ortega y enfatizó: “Mi sexualidad no afectó mi relación con mi padre”.
“Lo de mi padre es así, fue más difícil para él que para mi mamá”, reconoció, y explicó que "en su momento no fue un tema fácil. Quizás ahora los padres están más modernos, y más interiorizados en el tema, pero para una generación de padres que se casó hace 50 años no era un tema fácil la sexualidad de un hijo, que no es la norma en ese tiempo”.
“No soy un pobre chico, no es la lectura que hacemos del tema, ni lo que se quería contar”, aseguró.











