THOMAS COCHRANE

157 años del Lobo de los Mares

Thomas Alexander Cochrane, fue sin duda uno de los más grandes comandantes navales británicos. Participó en las Guerras Napoleónicas, en la Independencia de Chile, en la de Perú, Brasil, Grecia y en la Confederación del Ecuador. Además fue el 1er. Almirante de la Armada de Chile.

Thomas Alexander Cochrane nació el 14/112/1775 en Annsfield, un pequeño pueblo en Escocia. Hijo de Anna Gildchrist y de Archibald Cochrane, noveno conde de Dundonald, y a partir de los once años fue alistado como tripulante en varios barcos de guerra británicos. 

A los 17 años de edad, Lord Cochrane consiguió que su tío, Capitán de Navío, lo inscribiera como Guardiamarina en cada buque que le tocó comandar, comenzando en 1793 por el H.M.S: "VESUB", mismo año en que las guerras revolucionarias francesas comenzaran.

Dos años más tarde logró alcanzar el grado de Teniente y fue transbordado a la fragata "Thetis", y en 1799 fue nombrado Comandante temporal del Genereux.

En 1800 ascendió a capitán y recibió el mando de la corbeta Speedy, la cual a mediados del año 1801 fue secuestrada por el Almirante francés Linois y Cochrane fue hecho prisionero. Canjeado por prisioneros franceses, volvió a Inglaterra. Cuatro años más tarde fue transferido a las islas Azores, donde se le confió la administración de la fragata Pallas.

En 1806, Cochrane, totalmente enfrentado con el Primer Lord del Almirantazgo, decidió alejarse de la marina y dedicarse a la política a traves de la que, intentando llegar a la Cámara de los Comunes, se propuso enfrentar a la administración naval británica y su corrupción.

Luego de un tiempo como diputado, luchando por las arbitrariedades y abusos que sufrían los tripulantes de la Marina Real, fue involucrado en un fraude contra la Bolsa de Comercio de Londres en 1813, y fue expulsado de la Marina y el Parlamento. De todas formas, un año más tarde fueron restituidos sus derechos políticos y fue elegido diputado por el distrito de Westminster.

Del otro lado del Océando, el proceso independentista estaba en su auge, y en Chile, que en 1810 se había establecido la Primera Junta de Gobierno, las batallas entre patriotas y realistas pintaban todo el panorama.

Hasta ese entonces la escuadra chilena había ido más que bien bajo el mando del comandante Blanco Encalada, pero la situación que se avecinaba no era nada simple: destruir la flota española apostada en el Callao y conducir luego las tropas que darán libertad al Perú.

Bajo el gobierno del director supremo Bernardo O'Higgins, el representante del gobierno chileno en el Reino Unido, Álvarez Condarco, se encargó de contactarse con un marino escocés que había ganado mucha fama luego de sus hazañas en las guerras napoleónicas, el entonces diputado por Westminister, Thomas Cochrane.

Nunca fueron puestas en duda las habilidades o la capacidad tanto militar como política de Encalada, pero la experiencia del británico era superior. Así el Lord, estando en Francia, fue presentado a don Condarco, Agente de Chile, y éste le propuso el mando de la Escuadra que se estaba formando en el país, por su destacada labor como marino inglés, lo que Lord Cochrane acepto gustoso, cansado de la pasividad de la política.

El 8 de agosto de 1812 Cochrane se había casado con doña Catherine Celia Cobbett Barnes, quien, junto a otros oficiales retirados de la Marina Real, acompañaron al escocés hacia chile, llegando a Valparaíso el 28 de noviembre de 1818.

Mostrando su interés por la independencia de su país y no de su protagonismo ni mucho menos, Encalada entendió lo que sucedía y dejó el cargo de jefe a su ahora compañero británico, pasándo a ser segundo en la escuadra y colaborando bajo las órdenes de Cochrane.

Al europeo se le designó Vicealmirante y Comandante en Jefe de la Escuadra y comenzó rápidamente a preparar la escuadra que debía enfrentar al poder naval español en el Pacífico sur. A diferencia de la escuadra de Manuel Blanco Encalada, la cual estaba integrada principalmente por piratas y prisioneros, la de Cochrane se inclinó por campesinos y soldados, totalmente diferentes a la vida de mar, pero los resultados fueron excelentes, por parte debido a su buena disciplina.

El Comandante consiguió importantaísimas victorias, primero comenzó con dos expediciones al Perú, bloqueado y atacando dos veces el puerto del Callao, y luego dirigió a las tropas hacia Valdivia, donde los españoles contaban con su segundo enclave más importante. Luego de dos grandes resultados, Cochrane quiso ir por todo y ocupar también el archipiélago de Chiloé, sin embargo la derrota de Miller lo obligó a desistir.

A mediados de 1820, O'Higgins ordenó al Lobo de los Mares, como el mismo Napoleón le había apodado, unirse a las fuerzas libertadoras de San Martín y el 20 de agosto zarpó la Expedición Libertadora del Perú. Cochrane tuvo una expléndida actuación con dos hechos puntuales, el bloqueo a El Callao y la captura de la fragata "Esmeralda", hecho que significó la neutralización del poder naval español.

Lord Cochrane

Las chocantes personalidades de Cochrane y San Martín llevaron a conflictos que terminaron con la división y el 6 de octubre de 1821, el escocés agrupó a su escuadra (fragatas O'Higgins y Valdivia (ex Esmeralda), corbeta Independencia, bergantín Araucano y goleta Mercedes), y zarparon hacia México con el fin de buscar en las costas del Pacífico los últimos fuerzas de la armada española.

Con sus objetivos cumplidos, Lord Cochrane regresa a Valparaíso en junio de 1822 y luego de un corto retiro en su hacienda en Quintero, es llamado por el Emperador del Brasil, Don Pedro I, para comandar su escuadra en contra de la flota portuguesa.

Comenzó con el bloqueo de Bahía, obligando a los portugueses a abandonarla y siguió por el puerto de Maranhão, en ese entonces el más rico y fortificado. Allí el Comandante mostró una enorme habilidad psicológica, que iba más allá de las tácticas de guerra y el derramamiento de sangre, tanto fue así, que Cochrane consiguió la rendición portuguesa sin más disparos que los que se hicieron en honor del acuerdo. Esta acción le valió el título de marqués de Maranhão.

El Metálico Lord, como también se lo conocía, no sólo logró se preocupó del dominio del mar, sino que también se encargó de la construcción naval y la organización de la Armada, abarcando desde la preparación de los marineros hasta la navegación de cabotaje, Ordenanzas y Reglamentos y la ubicación de bases y arsenales. Sin embargo mucha de esa flota lograda fue más tarde tomada por el mismo Cochrane al no pagársele lo acordado.

Regresó a Inglaterra finalmente en 1825 y dos años más tarde pasó a Grecia, dónde luchó por la independencia de la misma contra el imperio Otomano (Turquía), y se reincorporó finalmente a su original armada británica en 1830.

A lo largo de su exitosa y extensa carrera al servicio de Gran Bretaña, Chile, Brasil y Grecia, el Conde de Dundonald y Marqués de Maranhão había conseguido alcanzar múltiples cargos, como Comandante en Jefe de la Armada de Chile, del Perú, de la Marina Imperial del Brasil, de la Flota Griega y de la Real Armada. Además fue nombrado Caballero gran cruz de la Orden del Baño.

En 1851 se le otorga el rango de Almirante del Reino Unido y en 1857, por ley de la República, es reincorporado a la Armada de Chile y figura a la cabeza del Escalafón de Oficiales hasta su muerte, ocurrida en Londres el 31 de octubre de 1860.