KEVIN MITNICK

El hacker más famoso del mundo

Con 54 años es uno de los hackers, crackers y phreakers estadounidense más famosos de la historia. Su nick o apodo fue Cóndor. También apodado por él mismo "fantasma de los cables".Su último arresto se produjo el 15 de febrero de 1995, tras ser acusado de entrar en algunos de los ordenadores más seguros de los Estados Unidos. Es considerado el hacker más famoso del mundo por sus intrusiones no autorizadas a los sistemas más protegidos del planeta, incluyendo el Pentágono y Departamento de Defensa de USA. Una vez buscando en todo el mundo por el FBI , Mitnick , ahora convertido en consultor de seguridad informática, asesora a empresas del Fortune 500 sobre como reforzar su ciberseguridad para evitar ataques de personas y agentes.


El caso de Kevin Mitnick (su último encarcelamiento) alcanzó una gran popularidad entre los medios estadounidenses por la lentitud del proceso (hasta la celebración del juicio pasaron más de dos años), y las estrictas condiciones de encarcelamiento a las que estaba sometido (se le aisló del resto de los presos y se le prohibió realizar llamadas telefónicas durante un tiempo por su supuesta peligrosidad).

Ya había sido procesado judicialmente en 1981, 1983 y 1987 por diversos delitos electrónicos.

Tras su puesta en libertad en 2002, Kevin Mitnick se dedica a la consultoría y el asesoramiento en materia de seguridad, a través de su compañía Mitnick Security (anteriormente llamada Defensive Thinking).

La vida de Kevin Mitnick y, en especial, la persecución que condujo a su captura en 1995, han dado lugar a multitud de libros y otro material de ficción. De entre todos destaca la novela Takedown, que relata su último arresto, y de la cual han sacado una película con el mismo título, Takedown, en el año 2000.

Otra novela algo menos conocida es The Fugitive Game, escrita por Jonathan Littman. En ella también se narran los hechos acontecidos los últimos años antes de su arresto, aunque desde una perspectiva más intimista y no tan enfocada al autoelogio por parte de los captores como la anterior.

El Hacker Mas Grande de la Historia

Entrevista a Kevin Mitnick

Uno de los miembros del equipo que contribuyó al arresto de Mitnick fue Tsutomu Shimomura, experto en seguridad informática e hijo del profesor Osamu Shimomura, uno de los tres ganadores del Premio Nobel de Química 2008.

Se dedica a la consultoría desde la óptica particular de la ingeniería social; considera que más allá de las técnicas de hardware y software que se pueden implementar en las redes, el factor determinante de la seguridad de las mismas es la capacidad de los usuarios de interpretar correctamente las políticas de seguridad y hacerlas cumplir.

Sostiene que todo el mundo puede fallar fácilmente en este aspecto ya que los ataques de ingeniería social, muchas veces llevados a cabo solo con ayuda de un teléfono, están basados en cuatro principios básicos y comunes a todas las personas: todos quieren ayudar, el primer movimiento es siempre de confianza hacia el otro, a nadie le gusta decir No y a todo el mundo le gusta que lo alaben.

Fundamentando estos conceptos, relató el 27/05/05 en Buenos Aires, Argentina en una de sus conferencias, el modo a través del cual pudo acceder fácilmente al código de un celular en desarrollo, incluso antes de su anuncio en el mercado, con sólo 6 llamadas telefónicas y en unos escasos minutos.

En 2010 se presentó dando una ponencia en el Campus Party de Ciudad de México.

Como hacker, la carrera de Kevin Mitnick comenzó a los 16 años, cuando obsesionado por las redes de ordenadores rompió la seguridad del sistema administrativo de su colegio, pero no con el objetivo de alterar sus notas; sino con la idea de solo hacerlo para mirar.

Su bautismo como infractor de la ley fue en 1981. Junto a dos amigos, entró físicamente a las oficinas de COSMOS, de Pacific Bell. COSMOS (Computer System for Mainframe Operations) era una base de datos utilizada por la mayor parte de las compañías telefónicas norteamericanas para controlar el registro de llamadas. Una vez dentro de las oficinas obtuvieron la lista de claves de seguridad, la combinación de las puertas de acceso de varias sucursales y manuales del sistema COSMOS. La información robada tenía un valor equivalente a los US$200.000.

Estos fueron delatados por la novia de uno de los amigos y, debido a su minoría de edad, una Corte Juvenil lo sentenció a 3 meses de cárcel y a 1 año bajo libertad condicional. Después de cumplir el período de 3 meses el oficial custodio encargado de su caso encontró que su teléfono fue desconectado y que en la compañía telefónica no había ningún registro de él.

Sus objetivos iban creciendo a cada paso, y en 1982 entró ilegalmente, vía módem, a la computadora del North American Air Defense Command, en Colorado. Antes de entrar alteró el programa encargado de rastrear la procedencia de las llamadas y desvió el rastro de su llamada a otro lugar.

Pero su visita a la cárcel volvió a darse un año más tarde cuando era estudiante de la Universidad del Sur de California. En esta ocasión entró ilegalmente a ARPAnet (la predecesora de Internet) y trató de acceder a la computadora del Pentágono. Por tal motivo lo sentenciaron a 6 meses de cárcel en una prisión juvenil en California.

En 1987, luego de tratar de poner su vida en orden, cayó ante la tentación y fue acusado, en Santa Cruz California, de invadir el sistema de la compañía Microcorp Systems. Lo sentenciaron a 3 años de libertad condicional y tras la sentencia su expediente desapareció de la computadora de la policía local.

Ante su gran pasado como hacker buscó trabajo en lo que mejor sabía hacer y solicitó empleo en el Security Pacific Bank como encargado de la seguridad de la red del banco. El lugar lo rechazó rotundamente por sus antecedentes penales y Mitnick logró falsificar un balance general del banco donde se mostraban pérdidas por US$400 millones y asi el hacker trató de enviarlo por la red.

Ese mismo año inició el escándalo que lo lanzó a la fama. Durante meses observó secretamente el correo electrónico de los miembros del departamento de seguridad de MCI Communications y Digital Equipment Corporation para conocer cómo estaban protegidas las computadoras y el sistema telefónico de ambas compañías; luego de recoger suficiente información se apoderó de 16 códigos de seguridad de MCI y, junto a un amigo, Lenny DiCicco, entraron a la red del laboratorio de investigaciones de Digital Corporation, conocida como Easynet. Ambos crackers querían obtener una copia del prototipo del nuevo sistema operativo de seguridad de Digital, llamado VMS. El personal de seguridad de Digital se dio cuenta inmediatamente del ataque y dieron aviso al FBI, y comenzaron a rastrear a los crackers.

Mitnick fue un mal cómplice y, a pesar de que habían trabajado juntos, trató de echarle toda la culpa a DiCicco haciendo llamadas anónimas al jefe de éste, que trabajaba en una compañía de software como técnico de soporte. Lleno de rabia y frustración, DiCicco confesó todo a su jefe, que los denunció a Digital y al FBI.

Mitnick fue arrestado en 1988 por invadir el sistema de Digital Equipment. La empresa acusó a Mitnick y a DiCicco ante un juez federal de causarles daños por 4 millones de dólares en el robo de su sistema operativo. Fue declarado culpable de un cargo de fraude en computadoras y de uno por posesión ilegal de códigos de acceso de larga distancia.

Para 1991 ya era el hacker que había ocupado la primera plana del New York Times y uno de sus reporteros, John Markoff, decidió escribir un libro de estilo Cyberpunk narrando las aventuras de Mitnick. Al parecer, a Mitnick no le gustó el libro, ya que después de salir a la venta, la cuenta en Internet de Markoff fue invadida, cambiando su nivel de acceso, de manera que cualquier persona en el mundo conectada a Internet podía ver su correo electrónico.

En 1992, y tras concluir su programa, Mitnick comenzó a trabajar en una agencia de detectives. Pronto se descubrió un manejo ilegal en el uso de la base de datos y fue objeto de una investigación por parte del FBI, quien determinó que había violado los términos de su libertad condicional. Allanaron su casa pero había desaparecido sin dejar rastro alguno. Ahora Mitnick se había convertido en un cracker prófugo.

El fiscal no estaba tan equivocado cuando pidió la restricción del uso del teléfono. También en 1992, el Departamento de Vehículos de California ofreció una recompensa de un millón de dólares a quien arrestara a Mitnick por haber tratado de obtener una licencia de conducir de manera fraudulenta, utilizando un código de acceso y enviando sus datos vía fax.

Tras convertirse en prófugo de la justicia, cambió de táctica y concluyó que la mejor manera de no ser rastreado era utilizar teléfonos móviles. De esta manera podría cometer sus fechorías y no estar atado a ningún lugar fijo. Para ello necesitaba obtener programas que le permitieran moverse con la misma facilidad con que lo hacía en la red telefónica.

Sin embargo, el pasado oscuro de quien pasó a ser el hacker más famoso del mundo quedó atrás, ya que actualmente desempeña el rol de consultor de compañías de Fortune 500 y es creador de estrategias de ciberseguridad.

Este martes 31/10 el hacker llevó a cabo un live streaming organizado por Microsoft con el objetivo de que su público aprenda más acerca de las nuevas amenazas a las que están expuestas las empresas en la era digital.

Microsoft invitaba al público interesado en la propuesta a detectar las vulnerabilidades de su empresa con la ayuda de este gran Hacker que pudo infiltrarse hasta en el Pentágono.