ANTICIPANDO EL 'EFECTO NAMUNCURÁ'
Maldonado convertido en Cisne Blanco
“Siento que está vivo... tuve dudas en algún momento. Pero la gente me renovó. Sobre todo mi vieja, que es la número uno. Hasta que yo no vea lo contrario no voy a pensar en otra cosa”, dijo Sergio Maldonado, en las oficinas porteñas de Amnistía Internacional, acerca de su hermano Santiago Maldonado. Muchos no comparten el optimismo de Sergio. Y algunos análisis logran alcanzar profundidades muy interesantes. Por ejemplo, el siguiente:
01 de octubre de 2017 - 00:00
"(...) el Gobierno insistió en que durante el procedimiento judicial de búsqueda de rastros realizado el 5 de agosto, en el cual los canes llegaron hasta el río luego de haber olisqueado la gorra blanca de Santiago, la comunidad se opuso a que la medida se siguiera realizando en la otra margen. Las querellas, incluida la que está presentada en la CIDH desmintieron esto al explicar que los testimonios coincidían en que Maldonado no llegó a cruzar, y, además, que ese día los buzos de Prefectura Naval concluyeron que de haberse ahogado su cuerpo hubiera estado allí dada la cantidad de ramas y objetos, la baja profundidad y la escasa corriente. Incluso en el escrito sostuvieron que la gorra fue aportada por la comunidad, en concordancia con el informe que adjuntaron de la fiscal Ávila, cuando en realidad la misma fue hallada por efectivos de la PSA y el defensor Fernando Machado, a poca distancia de donde el joven fue visto por última vez. (...)".
Adriana Meyer,
Página/12 del 01/10/2017.
Con buen criterio el gobierno, con su habitual ductilidad de retroceder en sus políticas cuando percibe una oposición que dejaría en evidencia su minoría parlamentaria, ha dejado trascender, a través de sus interlocutores mediáticos, las grabaciones de la Gendarmería, que comprometería su actuación en el episodio patagónico, y conjuntamente con el remplazo del juez Guido Otranto, logró sacar del centro de la escena electoral, la frustrada búsqueda de Santiago Maldonado, tanto es así que pasó desapercibida mediáticamente, la votación favorable en el Senado por la prolongación por 4 años la Ley 26.160, referida a las tierras de pueblos originarios, a pesar de la oposición del oficialismo a esta medida.
Esta votación parlamentaria dejó en claro que aún postergando los aumentos de servicios públicos anunciados, para superar el 40% de los votos a nivel país el 22/10 -el límite de ser una primera minoría y la base para enfrentar desafíos estructurales-, el oficialismo tiene un margen más estrecho que lo que hubiera deseado.
Este mismo episodio sobre los pueblos originarios y sus tierras, de tomar mayor vuelo, podría derivar en el pedido de la mediación papal en Chile, a causa del grado de conflictividad en ese país -donde la presencia de mapuches duplica a la de nuestro país-, pero la santificación del beato Ceferino Namuncurá, de descendencia mapuche, podría extender a la Argentina las consecuencias de la influencia vaticana.
Es difícil comprender desde Ciudad de Buenos Aires, los conflictos patagónicos de los pueblos originales cuando se desconocen
> las conflictividades jurídicas entre gobiernos, nacional, provincial y municipios; y
> los entuertos sociales consecuencia de que muchos hijos de origen mapuches pertenecen a las mismas fuerzas de seguridad enviadas a reprimir.
Un fallo jurídico reciente en Neuquén limitó la actuación de Gendarmería en zonas de reciente conflicto.
La votación sobre la prolongación de la Ley 26.160 dejó otro mensaje preocupante para el gobierno: que la alianza Cambiemos no mantiene una homogeneidad parlamentaria en algunos temas.
Tal vez en el futuro le será mas fácil pactar con la oposición residual del peronismo que con algunos sectores del oficialismo triunfante, algo que ya es notorio en algunas localidades.
El gobierno ha tomado nota que el ingreso al mundo tiene su precio, las luchas de las corporaciones económicas contra la organizaciones sin fines de lucro que actúan en Naciones Unidas y la intervención en las corporaciones del residual de agencias de seguridad publicas y privadas, después de la caída del muro de Berlín en 1989 ha divido al mundo en una nueva Guerra Fría, que incluye esta vez a las corporaciones-estados.
Tanto George W. Bush en USA como Vladimir Putin en Rusia fueron ex jefes de la inteligencia estatal (CIA y KGB, respectivamente) que llegaron a gobernar sus países. Hay un nuevo centro de poder que hoy se debate en el mundo, por su influencia en el tratamiento de los conflictos internacionales, en especial en temas energéticos, que alcanzan tanto a las nuevas y menos costosa fórmulas de extracción como a los mecanismos tradicionales; y a la energía nuclear, tema del presumible asesinato del fiscal Alberto Nisman, con complicidad local.
Pero este tema, a causa de su profundidad y complejidad, quedará para un análisis más profundo en el futuro, una vez que los spot publicitarios de campaña nos hayan saturado.








