"300" EN LAS TERMÓPILAS
A 2.497 años del heroísmo hasta el último hombre
Termópilas quiere decir "Puertas Calientes" o "Fuentes calientes", porque en la zona hay numerosos manantiales naturales de aguas termales.
El paso se extiende desde Lócrida, en Tesalia, entre el monte Eta y el mar (Golfo Maliaco), y es ineludible en el trayecto entre el norte y el sur de Grecia.
Según el mito, las aguas de las Termópilas se calentaron cuando Heracles se sumergió en ellas mientras moría abrasado.
La batalla de las Termópilas, en el año 480 a.C., consistió en 1.000 hoplitas griegos (300 espartanos, 1.000 tegeatas y mantineos, 600 orcomenios, 400 corintios, 200 de Fliunte, 80 micenios, 700 tespios y 400 tebanos, aunque hay otras estimaciones que hacen llegar a 3.500 y hasta a 6.000), contuvieron el avance del ejército persa estimado en 210.000 soldados y 75.000 animales, ganando tiempo para reagrupar fuerzas en la retaguardia.
La estrategia de los griegos fue: tropas terrestres bloquearon el paso a Grecia en las Termópilas, mientras que las fuerzas marinas se enfrentarían a las naves persas en Artemisio.
Jerjes I logró finalmente ganar en las Termópilas pero su ejército fue derrotado más tarde en Salamina y en Platea.
En la época de Leónidas I, en 480 a. C., el paso era una senda estrecha (probablemente de cerca de 12 m de ancho) situada en la parte inferior del desfiladero. En épocas modernas, los depósitos del río Esperqueo la han ampliado hasta una anchura de unos 1,5 a 5 km. Los manantiales de aguas termales, de los que el paso tomó su nombre, siguen existiendo cerca del pie de la colina.
El río que brota de las aguas termales, despide un olor sulfuroso. La superficie en la que se libró aquella Batalla de las Termópilas quedó 20 metros bajo tierra a causa de la sedimentación que hay en la zona. El punto más estrecho en la llanura donde se libró la Batalla de las Termópilas, probablemente, habría sido de menos de 100 metros de ancho. Entre el año 480 a. C. y el siglo 21, la línea de costa se ha retirado hasta 9 km en algunos lugares, eliminando los puntos más estrechos del paso y aumentando considerablemente el tamaño de la llanura alrededor de la desembocadura del Esperqueo.
Esparta
Las polis griegas formaron una alianza para hacer frente a la invasión persa. La defensa fue puesta en manos de Esparta (por tierra) y de Atenas (por mar).
El rey de Esparta, Leónidas I, visitó al oráculo de Delfos, tal como era costumbre y obligación antes de ir a la guerra. Dicen que el oráculo había sido sobornado por Jerjes por lo que le fue negado a Leónidas hacer uso de su ejército.
Leónidas reunió a su guardia real, y partió hacia las Termópilas.
El ejército era el pilar del Estado espartano. La principal obligación de sus ciudadanos era convertirse en buenos soldados.
El ejército espartano estaba basado en la infantería, y luchaba en formación de falange al estilo clásico: una línea única con una profundidad uniforme de entre 8 y 12 hombres. Cuando luchaban junto con sus aliados, los espartanos ocupaban el "flanco honorario" (el derecho).
Los ciudadanos plenos portaban el casco con cresta, coraza de linotórax, escudo hoplón (más de 1 metro de diámetro), lanza "dorys" (2 metros de largo), y el xyfos, arma de doble filo de unos 40cm. Más de 20 kilos de equipaje.
Los persas no usaban armadura, y sus escudos eran de mimbre. La superioridad númerica no valía de nada cuando por el desfiladero sólo podían enfrentarse la misma cantidad de cada lado por el terreno que había.
Delfos
En la corte de Jerjes I se hallaba el rey espartano exiliado Demarato.
Según Heródoto, Demarato avisó a Esparta de un ataque inminente y por ese motivo Leónidas I fue al Oráculo de Delfos.
Wikipedia afirma que, conforme a la tradición, Apolo proporcionó en versos hexámetros una respuesta ambigua:
"Mirad, habitantes de la extensa Esparta,
o bien vuestra poderosa y eximia ciudad es arrasada por los descendientes de Perseo,
o no lo es; pero en ese caso,
la tierra de Lacedemón llorará la muerte de un rey de la estirpe de Heracles.
Pues al invasor no lo detendrá la fuerza de los toros
o de los leones, ya que posee la fuerza de Zeus. Proclamo
en fin, que no se detendrá hasta haber devorado a una
u otro hasta los huesos."
Según Carlos Schrader, "es posible que el oráculo se gestase 'post eventum', ya que en las últimas palabras del mismo puede haber una referencia a la mutilación del cadáver de Leónidas, que tuvo lugar tras la batalla."
Lo cierto es que Esparta intentó una negociación diplomática. Jerjes se negó a pactar.
El combate
Para Heródoto, Leónidas y sus hombres se ubicaron en la parte más ancha del desfiladero y lucharon hasta el último hombre.
Diodoro Sículo y Justino, citando a Pompeyo Trogo, mencionaron un ataque nocturno contra el campamento persa, antes de caer bajo las flechas y jabalinas persas. Pero el campamento de Jerjes distaba a 8 Km. del de los griegos. Poco factible.
Luego de la batalla, Jerjes I paseó entre los cadáveres y mandó que a Leónidas le cortasen la cabeza y que la clavasen en un palo. Los registros históricos indican que Jerjes I estaba muy enojado con Leónidas.
Durante el combate, los griegos usaron la intimidación para asustar a cada facción del ejército persa. Muros con los cuerpos de sus propios compañeros se levantaron en el desfiladero.
La historia afirma que un griego llamado Efialtes -y en esto hizo énfasis la película "300"- deseaba unirse al ejército espartano, pero esto nunca ocurriría porque tenía una deformidad que llevaba en su espalda. Despechado, él le habría revelado un camino alterno al desfiladero y eso aceleró la derrota griega.
Mientras Leónidas luchaba en Termópilas, los atenienses libraron la batalla de Artemisio, con grandes pérdidas para los helenos, y se retiraron al conocer de la derrota en las Termópilas. Así los persas conquistaron Beocia y el Ática.
Los aliados griegos prepararon la defensa del istmo de Corinto mientras su flota se replegó hasta la cercana isla de Salamina.
Jerjes I deseaba un combate definitivo, y su fuerza naval se internó en los estrechos de Salamina pero la estrechez de los canales resultó un obstáculo, pues dificultó sus maniobras y los desorganizó. La flota helena se formó en línea, y logró una victoria decisiva hundiendo al menos 300 navíos persas.
Jerjes I se tuvo que retirar hacia Asia junto con gran parte de su ejército, pero dejó a su general Mardonio y a sus mejores tropas para intentar completar la conquista de Grecia al año siguiente.
Pero, reagrupados, los griegos les ganaron en la batalla de Platea y en la batalla de Mícala. En cualquier caso, la batalla de las Termópilas es la más famosa por el heroísmo. Pero la de Salamina es considerada uno de los combates más importantes de la historia de la humanidad.
Otras batallas se libraron en Termópilas:
> entre los años 353 a.C. a 352 a.C., durante la 3ra. guerra sagrada, 5.000 hoplitas atenienses y 400 jinetes frenaron el paso a las fuerzas de Filipo II de Macedonia, padre de Alejandro Magno; y
> en 279 a. C., los galos, comandados por Breno fueron contenidos durante varios meses por un ejército griego a las órdenes del ateniense Calipo;
> en 191 a.C., Antíoco III el Grande, de Siria, intentó en ese lugar detener el paso de los romanos dirigidos por Manio Acilio Glabrio. Fracasó en el intento;
> en 1821, combatientes griegos dirigidos por Athanasios Diakos resistieron cerca del paso a un ejército de 8.000 turcos que marchaban desde Tesalia para sofocar revueltas en el Peloponeso. Diakos, después de oponer una última resistencia en el puente de Alamana con 48 de sus hombres, fue capturado y fusilado; y
> en 1941, durante la 2da. Guerra Mundial, el ANZAC retrasó la invasión de las tropas de la Wehrmacht lo suficiente en la zona para permitir la evacuación de la fuerza expedicionaria británica a Creta.








