DATOS NEGATIVOS

Febrero negro y Macri sigue sin reactivación ni consumo para la campaña

Tras dos meses de tibia recuperación, la economía se estancó en febrero con una caída del 2,2% interanual y una retracción del 1,9% con respecto a enero, según el INDEC. No sólo se demora la prometida reactivación sino que el consumo sigue en declive, un elemento esencial que necesita tener de su lado Cambiemos para la campaña electoral. A pesar del mal dato, el Banco Central insiste en su política de altas tasas con el único objetivo de frenar la inflación. No sólo complica al consumo sino que también acentúa la tendencia al atraso cambiario. En este contexto se confirma el cambio de autoridades en la Unión Industrial Argentina (UIA). Se va Adrián Kaufmann y asume el titular de Aceitera General Deheza Miguel Acevedo, que sumará otra voz crítica contra la gestión económica de la Administración Macri. Avecedo forma parte de los sectores productivos que peor desempeño tuvieron en el último año y medio.

Se acerca el inicio de la campaña electoral y Cambiemos necesita confirmar a un aliado esencial: la economía. Y dentro de ese espectro especialmente necesita del consumo. Pero los datos conocidos ayer (26/4) sobre la actividad económica fueron un desalentadores. A pesar de eso, el Banco Central ratificó su decisión de mantener altas las tasas. Se culpa a la entidad por la retracción que se evidenció en febrero pasado y que se repetiría de no mediar otras medidas.

El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) acumuló en el primer bimestre una contracción del 0,4% respecto del mismo período del año pasado, informó ayer el INDEC.

Respecto de la medición contra el mes anterior, el 1,9% de caída de febrero fue el peor registro oficial desde que Mauricio Macri asumió la Presidencia.

En enero hubo una leve caída del 0,4%, que sumado a febrero acumula dos meses de baja.

Se trata de dos alarmas que sonaron fuerte en la economía, aunque desde el Gobierno nacional creen que los datos mejorarán en los próximos meses. Pero acusaron el golpe: confiaban en mantener la tímida reacción que había tenido la economía en diciembre, con un alza del 0,2% y en enero, del 1,4%.

Durante febrero, la industria fue el sector que más condicionó la actividad con una baja del 7,1%, seguido por la explotación de minas y canteras con un 6,7% y por el comercio con 4,7%.

En este contexto de datos negativos y economía sin reacción el Banco Central ratificó su rumbo y dejó estable su tasa de política monetaria en el 26,25%. Su único objetivo es frenar la suba de precios minoristas, pero trae complicaciones.

La entidad monetaria dijo en un comunicado que las estimaciones y los indicadores de alta frecuencia de fuentes estatales y privadas que monitorea "sugieren que la inflación continúa en un nivel más alto que el compatible con el sendero buscado para alcanzar sus metas de inflación en 2017".

"El BCRA procurará manejar las condiciones de liquidez a los fines de asegurar que el proceso de desinflación se encauce a partir del mes de mayo, quedando listo para actuar nuevamente en caso de ser necesario", dijo en un comunicado.

La entidad decidió el aumento de tasas a pesar de las presiones por la caída del dólar y la urgencia para reactivar la economía.

La decisión del titular del BCRA Federico Sturzenegger impacta de lleno en el consumo. Pero también se acentuaría la tendencia al atraso cambiario, ya que para los inversores extranjeros los rendimientos en moneda local se vuelven cada vez más atractivos.

En ese contexto empieza a emerger una voz muy crítica del Gobierno nacional que logrará mayor amplitud. La Unión Industrial resolvió llevar como presidente a Miguel Acevedo, que cuenta con el apoyo de los sectores productivos que peor desempeño tuvieron en este último año y medio, por eso se espera que alce la voz con los problemas de ese espectro. El directivo de la Aceitera General Deheza se convertirá el 30 de mayo próximo en el nuevo presidente de la Unión Industrial Argentina. A pesar deque se lo presenta como de “buen vínculo con el Gobierno” en noviembre pasado durante una entrevista con La Nación reclamó “la baja de la presión impositiva, el costo salarial, la inflación”.

Volviendo al consumo y la retracción de la economía, algunos recortes de hoy (26/4).

Guillermo Laborda en Ámbito Financiero:

El consumo sigue en estado vegetativo. El primer trimestre mostró en electrodomésticos que, en la comparación interanual de unidades vendidas, se está en rojo.

Enero tuvo un tímido repunte pero en febrero de nuevo hubo caídas de la mano de la iniciativa de "Precios Transparentes" del secretario de Comercio Miguel Braun. La recuperación de marzo no sirvió para cicatrizar las heridas de la resolución oficial. Para los próximos meses el panorama es más alentador, siempre que no surja el "fuego amigo" con medidas inesperadas. ¿Facturas de gas? ¿Otra suba de tasas? Las malas perfomances en abril, mayo y especialmente junio de 2016 favorecerán la comparación interanual. La base está.

En el sector financiero predomina la misma sensación de una muy gradual recuperación de la economía. La suba de las tasas por parte de Federico Sturzenegger es criticada por varios ejecutivos del sector.

Matías Barbería en el diario El Cronista:

El Banco Central (BCRA) mantuvo sin cambios la tasa de referencia en 26,25%, dos semanas después de haberla subido.

La aspiradora del BCRA seguía trabajando ayer en el mercado secundario, sacando pesos de la plaza y manteniendo altas las tasas. Pero los esfuerzos de la autoridad monetaria todavía tienen que probar que pueden convencer a los analistas.

El Relevamiento de Expectativas de Mercado que elabora el propio BCRA mostró que en marzo los encuestados elevaron sus previsiones de inflación para este año al 21,2%, desde el 20,8% anterior, más de cuatro puntos por encima del 17% tope de la meta para este año.

El Bank of America Merrill Lynch  prevé una desaceleración del índice de precios luego de mayo y que el BCRA empiece a bajar la tasa en junio parra llevarla gradualmente a 22% para el cierre del año.

María Eugenia Baliño en el diario BAE:

A pesar de que los números preliminares de inflación de abril no resultan alentadores, el Banco Central mantuvo la tasa de su política monetaria en el 26,25 por ciento.

Según coinciden en el mercado, la autoridad monetaria decidió en esta oportunidad adoptar una actitud más expectante y no modificar el retorno del centro del corredor de pases a 7 días porque confía en que la Legislatura porteña aprobará en breve el proyecto de ley enviado ayer por el Ministerio de Hacienda de esa Ciudad que propone eximir del pago del impuesto sobre los ingresos brutos a las operaciones en el mercado de pases, lo que elevaría a cerca del 25,5% el retorno de estos instrumentos.

"Dada la suba de la tasa de referencia y de las Lebacs, y la expectativa de una tasa de pases pasivos más atractiva para esterilizar excedentes si se concreta la quita de ingresos brutos, el BCRA mantuvo una postura de wait and see en materia de tasas", señaló el economista Federico Furiase.

Para Furiase, el BCRA seguirá manteniendo la señal de tasas en el mercado secundario de Lebacs vendiendo letras y sosteniendo los rendimientos frente a la demanda de los inversores por carry trade, para de esta forma mantener aceitado ese canal de esterilización de pesos y procurar acercar las expectativas del mercado a la meta de inflación de entre un 12% y 17% anual, "mientras el déficit fiscal mete presión en los agregados monetarios frente a la compra de dólares del Tesoro, la transferencia de adelantos transitorios y el fuerte desarme de letras que ocurrió entre los meses de diciembre y febrero ($120.472 millones)".

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