EMPRESARIO PRO/K

Otra de Otero: Denuncian que la terminal Dellepiane está abandonada

Hace algunos meses se terminó de construir la terminal de micros Dellepiane, que tiene como fin descromprimir a la abarrotada estación de Retiro. Sin embargo, pasado el tiempo aún no funciona porque, según empresas de micros de larga distancia, hay problemas operativos y de costos, además de que están disconformes con el dueño, Néstor Otero, empresario PRO/K que también concesiona la de Retiro y muchas otras en el interior y que fue procesado por coimear al ex Secretario de Transporte, Ricardo Jaime.

Si bien la terminal de micros Dellepiane costó US$ 30 millones y está terminada hace meses, es una terminal fantasma: está sin uso y con un futuro incierto. Es que las empresas del sector se niegan a que ingresen los vehículos por problemas operativos y de costos. Según publicó hoy Clarín.com, la firma Terminales Terrestres Argentinas (TTA), a cargo del empresario Néstor Otero les ofreció a las empresas "no cobrarles el alquiler de las boleterías hasta el final de la temporada para facilitarles las inversiones. También, que por el uso de las dársenas paguen lo mismo que en Retiro". Desde la empresa esperan que la terminal este operativa a partir de marzo. Sus representantes y del Gobierno porteño se reunirán en los próximos días para analizar una solución.

Sin embargo, desde la Cámara de Empresas de Buses de Larga Distancia (CELADI) no son tan optimistas. En diálogo con Urgente24 explicaron que "este es un tema que lleva mas de tres años, cuando planteamos las falencias. Algunas tienen que ver con los costos y la falta de accesibilidad para los pasajeros".

Asimismo, sobre la propuesta de Otero, se mostraron disconformes: "es una iniciativa privada, que armó una megaterminal que va en contra de la tendencia del futuro, que es comprar pasajes vía internet o por teléfono. La empresa puede poner 500 boleterías, pero van a generar costos descomunales que después van a terminar pagando las empresas por lo que en el sector se llama 'toque de dársena'. Hay un problema estructural muy profundo y a nosotros nunca nos consultaron nada".

"Primero hay que garantizar el acceso a los pasajeros", agregaron a este medio desde CELADI. "Es una zona bastante insegura y sólo se ha modificado un puñado de lineas de colectivo, tienen que llegar más. También la promesa de que llegue el subte a la zona, que según nos dicen desde el Gobierno porteño, es algo que no se va a concretar por lo menos en 10 años. Además, cerca está el polo logístico de camiones por lo que hemos pedido un estudio de impacto de movimiento en la zona, porque podría volverse intransitable".

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Otro problema que denuncian desde el sector es la falta de accesibilidad. "Cerca está el Metrobús de 25 de mayo, obra en la cual participamos y por la que el pasajero gana 40 minutos de viaje. Sin embargo, para usar la nueva terminal, no hay accesos. Para llegar, el usuario perdería más de una hora de viaje y podrían pagar dos peajes", señalaron.

Además, sostienen que "al ser un operador privado, tiene que garantizar que haya buenos precios de estacionamiento, el consumo del pasajero y el 'toque de dársena' que es el uso de la terminal".

"Nos enteramos por los medios hace tres años, cuando se pasaban la pelota por la obra entre la Nación y la Ciudad. Esto es una cuestión de inversión en la Ciudad, pero no desde el área de transporte. Durante tres años nunca nos recibieron, pero no tenemos ningún apuro a que funcione porque no hay demanda de pasajeros en la zona", finalizaron desde CELADI.

El predio ocupa 4,4 hectáreas entre Dellepiane, Perito Moreno, la autopista Cámpora y Mariano Acosta. Fue cedido por la Legislatura a la empresa TTA por 18 años. Además de sumar al desarrollo del sector, el objetivo es que Dellepiane absorba hasta un 35% del flujo de Retiro, que en temporada alta colapsa con 2.400 micros diarios, y que este año será nuevamente concesionada.

La construcción terminó a fines de 2016. Una instalación moderna que, en todo el primer piso cuenta con lugar para boleterías, oficinas y locales comerciales. Tiene 48 dársenas más un sector con paradas para 15 líneas de colectivos, 400 lugares para estacionar y según el Gobierno porteño, está planeado extender la línea E de subte para facilitar el acceso, algo que no llegaría pronto.

Además, la terminal está al lado de las autopistas Cámpora, Dellepiane y 25 de Mayo, lo que agilizaría el ingreso y salida para no afectar el tránsito a nivel de calle. Sin embargo, si bien el Gobierno nacional ya autorizó la mudanza de las empresas que quieran instalarse, por Dellepiane todavía no pasó ni un micro.

Pero además de los problemas operativos, muchas empresas del sector tienen una mala relación con Néstor Otero, el dueño de Dellepiane, quien también es concesionario de Retiro y de varias terminales del interior, como las de Mar del Plata y Santiago del Estero. "Sobran motivos para desconfiar si tenemos en cuenta que será operada por la misma gente que desde 1993 tiene a su cargo Retiro, que se encuentra en un lamentable estado de abandono", afirmaron en CELADI.

Sin embargo, Otero dejaría de concesionar la terminal de Retiro por decisión del ministro de Transporte, Guillermo Dietrich. Tal como informó Urgente24, a través de un llamado a licitación a cargo de Transporte, el Ejecutivo Nacional buscará un nuevo concesionario para la terminal de ómnibus de media y larga distancia en Retiro; y así dejar atrás a la empresa del polémico Otero, imputado por pagar sobornos al ex secretario de Transporte kirchnerista Ricardo Jaime.

Jaime confesó haber recibido coimas por parte de Néstor Otero, a cargo de TEBA, acusado de irregularidades en los convenios de concesión y de haber sido quien pagó los alquileres de dos departamentos de lujo en avenida Del Libertador y la calle Cerrito a Jaime. A cambio, Otero recibió una prórroga de la operación de la terminal por 10 años y una reducción del canon que debía abonarle al Estado, de $400.000 a $100.000 mensuales. Por aquella renegociación fueron procesados Jaime y Otero por el juez federal Sebastián Ramos. El procesamiento es por el delito de negociaciones incompatibles con la función pública.