NOCHE DE REVELACIONES

"Barlaro, el secuestrador de Florencia Macri, fue novio de Juliana"

Franco Linder, autor de "Juliana - Secretos, amores y poder de la dueña de Mauricio Macri", y Ezequiel Spillman, autor de "La otra hechicera - Historia oculta y política de María Eugenia Vidal, la mujer que derrotó a los barones del conurbano", estuvieron en La Mirada (Canal 26), y el diálogo fue muy interesante:

Fragmento del diálogo en La Mirada (Canal 26), el lunes 18/07:

-Linder, vos mencionás un comentario de Nancy Pazos, ex de Diego Santilli, a Alejandro Awada, hermano de Juliana, en referencia a esta: "Me parece que ella tenía más ganas de ser primera dama que Macri de ser Presidente". ¿Cómo es esto?

-Es cierto. En 2011, cuando el PRO evaluó participar o no de la presidencial que ganó Cristina Kirchner, la persona que no quería bajarse y se resistió hasta último momento fue Juliana Awada. Ella tenía deseos enormes de ser primera dama.

-Spillman, en tu libro aparece que Ramiro Tagliaferro comenzó trabajando con Francisco de Narváez, y conchabó a quien era su mujer, María Eugenia Vidal, que tuvo que ir hasta donde Mauricio Macri a hacer unas presentaciones de Power Point. Dorys Capurro, quien antes de ser íntima de Cristina, según vos era íntima de Macri, le explicó que Vidal era la mujer de Tagliaferro, ¿qué vió Macri en aquella veinteañera que, además, estaba con panza porque estaba embarazada?

-Sí, María Eugenia estaba embarazada de su 2da. hija, María José. Yo creo que vio eso, que sigue viendo hoy y fue el gran argumento de marketing de María Eugenia: la mezcla de política y madre, la que está en los temas de la gestión del Estado pero a la vez se preocupa por sus hijas, y eso tenía potencial.

-Franco, vos escribiste que los Awada se pusieron contentos cuando se enteraron que Alberto Abad era el jefe de la AFIP porque era menemista. ¿Podés profundizar eso?

-Sí, Abraham Awada, el padre de Juliana, era muy amigo de Carlos Menem, quien lo llamaba "Chapulín colorado". Jugaron al golf juntos, viajaron juntos, pasaron noches de tertulia juntos. No fue el único contacto menemista de los Awada. Luis Barrionuevo también es amigo de la familia.

-María Eugenia comenzó a trabajar para Macri en Boca Juniors, contás vos. Y en ese contexto mencionás el vínculo que se consolida con Carolina Stanley, hoy ministra de Desarrollo Social de la Nación. ¿Qué otras personas integran el círculo íntimo de Vidal?

-Bueno, el círculo de aquellos años no es el de hoy día, fue cambiando. Yo te diría que hoy está Federico Salvay, ministro de Gobierno y marido de Carolina; Roberto Gigante, ministro de Coordinación y Control de Gestión, quien trabajó en la Ciudad con Néstro Grindetti, y está en todos los detalles en Provincia; Edgardo Cenzón, ministro de Infraestructura y con quien comparte su terror por el impacto de alguna inundación, y dos personas poco conocidas: Soledad, su asistente personal; y Diego Cagliolo, compañero de la facultad, su mujer es la madrina de María José, una de las hijas; él vivía en Puerto Madryn, y María Eugenia lo hizo venir, trabaja junto a ella y también en el Grupo Bapro.

-Franco, vos mencionás que un viaje de Juliana a Marruecos, junto a su madre, la inicia en el budismo, y el pensamiento oriental. ¿Ella introdujo a Macri a esa filosofía de vida?

-Juliana quería tomar distancia del falso conde belga Bruno Barbier, quien nunca fue su marido pero sí es el padre de su hija Valentina. En Marruecos conoció el pensamiento budista, y ella cuando conoció a Mauricio lo inició en El Arte de Vivir, que Macri apoyó decididamente mientras fue jefe de Gobierno porteño. Es más: había acordado su presentación en un evento internacional en India, donde sería orador invitado, y canceló a último momento con el argumento que faltaban 10 días para que llegara Barack Obama, aunque dicen que lo hicieron bajar del avión porque la situación estaba tirante ya con el papa Francisco y eso sumaría problemas porque para la Iglesia Católica Apostólica Romana, lo del Arte de Vivir y Sri Sri Ravi Shankar es una secta.

-Ezequiel, vos afirmás la ocupación del Parque Indoamericano fue el despegue de la carrera política de María Eugenia Vidal. ¿Por qué?

-Porque hasta entonces, María Eugenia tenía un perfil de gestión muy bajo en Desarrollo Social de la Ciudad. En los días del Indoamericano, el kirchnerismo tenía mucho poder. Y ella va a parar a una reunión decisiva en lo de Aníbal Fernández, donde estaban todas las organizaciones sociales. Ese día, ella sorprendió llamando por su nombre a cada uno de los líderes de piqueteros presentes, y demostró tener conocimiento de los temas. Mauricio Macri y Horacio Rodriguez Larreta quedaron muy sorprendidos.

-Franco, Antonia Macri, la hija de Mauricio y Juliana, ha resultado una herramienta letal en el marketing del Presidente, ¿eso fue planificado o casual?

-Fue planificado creo que desde antes de ser concebida. Macri ya posteaba las fotos de la ecografía a Juliana. Hay una anécdota que me impresionó mucho: el matrimonio va a lo de Mirtha Legrand y lleva a Antonia, que tenía fiebre. Mirtha le dice: "Juliana, la nena está con fiebre, ¿te parece que se quede?" Y Awada le responde: "Sí, tiene fiebre pero ella quería venir, ¿qué querés que haga?". Una nena de 4 años toma decisiones propias... me sorprendió. Una vez le preguntaron a Macri por qué usaba a Antonia y no a sus otros hijos de él o la otra hija de ella, y Macri dijo: "Es menor de edad, tiene que hacer lo que dicen sus padres".

-Ezequiel, da la impresión que María Eugenia ocupa espacios que antes eran de Gabriela Michetti. De hecho, a Michetti se le ofreció ser candidata a gobernadora bonaerense antes que a Vidal. ¿Cómo es la relación entre ellas?

-Es tan respetuosa como formal. De todos modos, en la intimidad de Vidal se cuenta que Gabriela le regaló, en cierta ocasión, una cartera. María Eugenia la usó un par de veces pero luego decidió archivarla y no usarla nunca más. Desconozco el motivo.

-Franco, Juliana era de cuna islámica y decide bautizarse católica apostólica romana cuando tenía 40 años, y ya adhería a El Arte de Vivir y toda la corriente budista, ¿por qué lo hizo? ¿Creés que el Papa no lo sabe?

-Supongo que sí lo sabe, al igual que la simpatía de Mauricio por prácticas budistas. Juliana había acompañado a Macri a varias entrevistas con Jorge Bergoglio y siempre se emocionaba mucho, dicen. Luego, él fue ungido Papa, y vino la papamanía, y ella decidió bautizarse. Obviamente que si bien no es obligatorio, siempre es mejor que una primera dama argentina sea católica apostólica romana.

-Ezequiel, mencionás que para María Eugenia la Villa 20 tiene un significado especial, y mencionás un apellido: Sahonero. ¿Podés ampliarlo?

-Víctor Sahonero, desalojado de la Villa 31 en la dictadura, fue un pionero de la Villa 20, donde presidió la cooperativa. Peronista, fue contactado por María Eugenia cuando ella estaba en Desarrollo Social y trabajaron muchísimo en la urbanización del barrio. Te diría que allí nació el trabajo político personal de ella. Vidal se llevó a trabajar a Maximiliano Sahonero, hijo de Víctor. Primero lo puso a órdenes de Salvai y luego de ella directamente, y lo promovió para jefe de la juventud del PRO contra la voluntad de Marcos Peña, Horacio Rodríguez Larreta y Esteban Bullrich, y ella ganó.

-Franco, hay una frase tuya muy interesante: "El poder de Juliana radica también en sus secretos. Y su ambición, detrás de las apariencias, es tan vehemente como ese beso que cerró el debate" (hablás del mano a mano de Macri y Daniel Scioli).

-Ese beso fue ensayado. Jaime Durán Barba le preguntó a Juliana, porque decía que era importante la imagen del final, qué se le ocurría hacer a ella al final de un debate tan decisivo, y ella le dijo: "Le daría un beso". A Durán Barba le encantó y hasta lo practicaron. A los del PRO les sorprendió lo mal preparado que estuvo el final de Daniel Scioli: Karina Rabolini entró tarde y por el lugar que no debía ingresar, y sin beso. Esa imagen de contaste entre ambas parejas fue definitoria en la opinión pública.

-Ezequiel, vos abordás el divorcio de María Eugenia y Ramiro Tagliaferro. ¿Ella se animó a decir una cantidad de cosas que se las tenía guardadas, porque ya era gobernadora? ¿El divorcio fue parte del empoderamiento de María Eugenia?

-¿Vos sabés que tuve que agregar ese capítulo cuando el libro ya estaba escrito? Por eso se llama 11 bis, de verdad fue bis. Me sorprendió la fortaleza conque asumió todo el divorcio, que es una situación complejísima, en especial por la exposición pública de ambos.

-Franco, Juliana sufrió un secuestro en su familia, el de su papá Abraham; y luego eligió como pareja a Mauricio, también víctima de un secuestro. ¿Hay alguna relación diríamos psicológica entre un hecho y el otro?

-Hay un dato mucho más llamativo que me confirmaron hace poco: Florencia Macri, la hermanastra de Mauricio, también fue secuestrada. Ocurrió en abril de 2003 a la salida de la Universidad del Cine, en San Telmo. Pero más tarde, Florencia se puso de novia con Nicolás Barlaro, quien fue acusado de ser uno de sus secuestradores (y en 2004 fue condenado a 3 años de prisión por encubrimiento en el secuestro del empresario Ariel Strajman), en un posible caso de Síndrome de Estocolmo. Pero años antes de ser secuestrador y todo eso, Barlaro había sido novio de Juliana Awada.

-Ezequiel, Emilio Monzó fue quien le comunicó antes que nadie a María Eugenia que Macri la quería para la gobernación, ¿por qué, entonces, es tan mala, según dicen, la relación entre Monzó y Vidal?

-Hoy no está tan mal la relación. Antes fue complicada porque casi nadie creía que María Eugenia podía ganar la Gobernación bonaerense. A veces esas tensiones dejan cicatrices.

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