AVENTURAS DE JAMES BOND

007 era un alcohólico perdido

El comandante James Bond, agente 007 del Servicio Secreto de Inteligencia británico, "con licencia para matar", es un personaje de ficción creado por el novelista inglés Ian Fleming mientras el escritor británico Ian Fleming se encontraba de vacaciones en Jamaica, y fue publicada su primera novela, Casino Royale, en 1952. Personaje ficticio de la Guerra Fría, persiste aún como un mito de múltiples dimensiones, convertido en una de las grandes figuras seriales de la cultura de masas. Pero... era un borracho. Y dificilmente podría ejecutar sus proezas tanto físicas como intelectuales con tanto alcohol y tabaco encima. Jorge Dotto egresó de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, donde realizó el internado anual rotatorio en la UBA y en las universidades de Harvard y Mayo Clinic Rochester (USA), y en la Firenze (Italia). Hizo su especialización en anatomía patológica, patología ginecológica y mamaria y fue jefe de residentes en Yale University School of Medicine. También es especialista en patología molecular y genética por la Harvard Medical School, y especialista en tiroides por la de Milano, Italia. Él escribe la sección “Perfil genético” en Perfil Rouge, columna de opinión en el Huffington Post y es autor del libro "Genética - Cómo puede cambiar nuestras vidas", donde escribió lo siguiente:

El Vesper Martini es un cóctel que originalmente se preparaba con Ginebra, Vodka y Kina Lillet. La bebida fue inventada y nombrada por el agente secreto de ficción James Bond en la novela de 1953 Casino Royale.
 
"Un dry martini," dijo. "Uno. En una copa de champagne."
"Oui, monsieur."
"Un momento. tres medidas de Gordon's, una de vodka, media de Kina Lillet. Agítelo bien hasta que esté helado; entonces añada una peladura de limón. ¿Lo ha anotado?"
"Por supuesto, monsieur." El camarero parecía complacido con la receta.
"Madre mía; desde luego es un pelotazo" dijo Leiter.
Bond rió. "Cuando me tengo... esto... que concentrar," explicó, "nunca tomo más de una copa antes de cenar. Pero la que me tomo me gusta que sea larga, potente y bien hecha. No me gustan las copas pequeñas y que, además, están mal hechas. Esta es de mi propia invención y estoy pensando en darle nombre y patentarla."
Ian Fleming, Casino Royale
 
por JORGE DOTO
 
La adicción es una dependencia a una susancia que puede ser una droga ilegal, un medicamento, alcohol o tabaco.
 
Alcohol y tabaco causan años severos que pueden llevar incluso a la muerte.
 
Muchos intentan dejar de fumar o de tomar alcohol, pero la mayoría descubre que no pueden hacerlo solos.
 
La adicción es una enfermedad multifactorial. Los factores principales que participan en el desarrollo de la dependencia hacia una sustancia son ambientales, orgánicos y genéticos. 
 
Los primeros corresponden a problemas personales o laborales. Por ejemplo, durante la adolescencia la exposición a un grupo de amigos o compañeros que consume sustancias o alcohol puede ser un elemento clave en su desarrollo.
 
En ese contexto, es muy difícil, a veces, para los adolescentes decir que no quieren consumir. Por ese motivo, una de las medidas que se toma en el tratamiento de rehabilitación es separar a la persona que sufre una adicción de las influencias o compañías negativas.
 
En cuanto a los factores orgánicos, la adicción física ocurre cuando el uso y abuso de una sustancia altera la forma en que el cerebro siente placer, en este mecanismo participa el neurotransmisor dopamina. Una vez que la forma en que el cerebro siente placer, en este mecanismo participa el neurotransmisor dopamina.
 
Una vez que la persona comienza a utilizar una sustancia, el desarrollo de la adicción pareciera estar influenciada por los genes heredados.
 
Mutaciones del gen DRD2, receptor de dopamina, localizado en el cromosoma 11 (11q), están presentes en personas que padecen adicción al alcohol, cocaína o nicotina. La dopamina es un neurotransmisor que participa en el cerebro en el mecanismo de la sensación de placer y recompensa, por este motivo está implicado el gen DRD2 en el proceso del desarrollo de las adicciones.
 
Se dice que el famoso agente secreto 007, James Bond, personaje creado por el escritor Ian Fleming a principios de la década de 1950, sería alcohólico. En un original estudio publicado en diciembre de 2013 en la revista British Medical Journal, G. Johnson y sus colaboradores analizaron los 14 libros de este personaje, no las películas, para tener datos más representativos sobre la posibilidad de que el agente padeciera alcoholismo. Durante el análisis, dos libros fueron descartados por no tener suficiente información. Este grupo de médicos determinó que el consumo semanal de alcohol de James Bond es 4 veces mayor al consumo máximo aconsejable para 1 adulto.
 
Los autores de este estudio determinaron que, en promedio, el agente 007 bebió 92 unidades de alcohol por semana y consumió alguna bebida al alcohólica en 75 de los 87, 5 días estudiados. Se estima que durante este tiempo tomó 1.150,15 unidades de alcohol o 9.201, 2 gramos de alcohol (cada unidad de alcohol equivale a 8 gramos o 10 ml de etanol puro) y su bebida preferida está representada por su frase clásica: "Vodka Martini, agitado, no revuelto".
 
Para entender la cantidad de alcohol que tomaba el agente secreto, en el estudio emplearon la escala que utiliza el servicio de salud pública del Reino Unido que determina entre varias cuantificaciones que su trago preferido, el vodka Martini, equivale a 3 unidades de alcohol, una botella de vino a 9; un vaso de sake (180 ml) a 3,6 unidades, y una cerveza (473-569 ml) a 3. Se recomienda que un adulto no consuma más de 21 unidades de alcohol por semana o más de 4 unidades por día; además, se aconseja no ingerir alcohol como mínimo 2 días a la semana. 
 
La aventura en la que Bond más alcohol consumió en total, y en la que el promedio semanal es más grande, es "Sólo se Vive 2 Veces" (225,8 unidades en total y 132 unidades por semana). Este libro fue publicado en 1964 y describe 12 días de la vida de James Bond.
 
Allí se muestra que el agente británico presenta un alto riesgo de desarrollar las complicaciones que padecen las personas que sufren esta afección, como la enfermedad hepática alcohólica, cirrosis (estadio terminal de la afectación hepática que se caracteriza por fibrosis y disminución de la funcionalidad del órgano), pancreatitis (inflación del páncreas), enfermedad cardiovascular (se agranda y se dilata el corazón, causando insuficiencia cardíaca), cáncer de hígado, alteraciones psiquiátricas (ansiedad, depresión, demencia, psicosis) y disfunción sexual.
 
Por otro lado, se conoce que el creador de Bond, Ian Fleming, fumaba más de 60-70 cigarrillos por día y por ese motivo se piensa que el agente secreto también fumaba en exceso. 
 
Como fumar era antes sinónimo de elegancia, el cigarrillo y su gestualidad son parte de este personaje sumamente atractivo, en especial para el público femenino. Con el tiempo ésta percepción ha cambiado ya que se conocen los graves efectos adversos que padece el cigarrillo.
 
El estudio sobre su enfermedad alcohólica y la dependencia que también tendría al tabaco, aunque no fue parte del análisis, explica cómo, además de los factores ambientales, hay ciertos genes que participan en algunas personas que tienen un riego aumentado para desarrollar una co-dependencia al alcohol y al cigarrillo.
 
Es frecuente que en un mismo individuo se de una dependencia al alcohol y al tabaco. Alteraciones de algunos genes que se asocian a una posible adicción conjunta son IPO11 y HTR1A, ambos localizados en el cromosoma 5 (5q) y 5H3BP5 y NR2C2, ambos localizados en el cromosoma 3 (3p). 
 
Independientemente de que la mayoria de las personas no son adictas, muchas expresan que cuando salen a la noche con un grupo de amigos y toman alcohol sienten un deseo de fumar y, por ende, lo terminan haciendo. Esto demuestra el mecanismo de placer y la activación de circuitos neuronales y genéticos que predisponen al consumo simultáneo de estas sustancias y en algunas personas, el eventual desarrollo de la co-dependencia.
La identificación de estas asociaciones genéticas es reciente y nos ayuda a empezar a entender el mecanismo de las adicciones, en especial en los casos de co-dependencia de estas sustancias que afectan a tantas personas en nuestra sociedad y en el resto del mundo.
 
N. de la R.: James Bond influyó tanto en el alcohol, que la industria del vodka se considera en deuda con él. Por eso la contradicción entre un superhéroe y todo lo que se supone que podía realizar consumiendo tanto alcohol y tabaco. Absurdo. Más que increíble. La 6ta. novela de Ian Fleming sobre James Bond -titulada Dr. No- fue el escenario en el que por primera vez el agente secreto británico pidió un vodka martini “agitado, no revuelto”. Desde ese momento, su manera de beber un trago se hizo tan famosa como su presentación: “Mi nombre es Bond, James Bond”. Obvio que era un comportamiento más de barman que de un especialista en inteligencia. “La tradición hasta ese momento era que los martinis se bebían revueltos y no agitados, porque de esa manera las densidades de los licores no se mezclan tanto; simplemente baja la temperatura de los mismos”, explica el bartender Pablo Carrizo, embajador de marcas de lujo para Diageo Colombia. En cambio, de la manera como lo toma el agente secreto, agitado no revuelto, los tragos del martini se mezclan de manera homogénea, el enfriamiento es uniforme y al beberlo, todos los componentes se sienten juntos.
 
James Bond también sustituyó uno de los tragos que hacen parte de la receta original. “Hasta el momento en que aparece James Bond -explica Carrizo- los martinis se preparaban generalmente con ginebra, pero él, en cambio de tomar este licor, pedía el martini con vodka. Eso llamó mucho la atención porque cuando Fleming crea el personaje, el mundo se encontraba en plena Guerra Fría y el vodka era un ícono de la cultura soviética”. Así, el autor sorprendió a los lectores, que veían como un agente británico bebía sus cócteles con un trago que estaba muy lejos de las tradiciones occidentales para entonces. Al tiempo que Bond ganaba fama en distintos puntos del planeta, el vodka también logró un lugar representativo en la coctelería mundial desde finales de los años '50. Por ello esta industria considera que el agente secreto y su creador tuvieron mucho que ver en esa popularización. Resultaría oportuno, entonces, que los herederos de James Bond contribuyeran con los centros de alcohólicos anónimos que cada vez más se necesitan en todas las metrópolis...