REFORMAS

Afirman que Dilma dejó una deuda de 1.000 años por el estadio Mané Garrincha

La multimillonaria reforma del estadio Mané Garrincha de Brasilia, que sirvió para recibir los partidos de la Copa Mundial de Fútbol Brasil 2014, se pagará en más de 1.000 años, según advirtió una auditoría de un ente fiscalizador. El tribunal de cuentas del Distrito Federal (TCDF) indicó que la recuperación de los 1.400 millones de reales (hoy 528 millones de dólares) de las cuentas públicas invertidos en la remodelación del estadio construido en 1974 tomará siglos. Por otra parte, medios brasileños habían informado un día después de la disputa del Campeonato del Mundo que el estadio podría ser privatizado por el gobierno del Distrito Federal. El estadio mundialista Mané Garrincha costó cerca de US$636 millones, y ya recibió más de 1 millón de visitantes desde su reapertura, en mayo de 2013, con una recaudación de casi US$1,5 millón.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- Brasil todavía no logra recuperarse de los altos costos que debió afrontar para organizar la Copa Mundial de Fútbol 2014 y sus consecuencias están a la vista de todos. Este lunes se dio a conocer que la multimillonaria reforma del estadio Mané Garrincha de Brasilia, que sirvió para recibir los encuentros del Mundial-2014 de fútbol, pagará su costo en más de 1.000 años, según advirtió una auditoría de un ente fiscalizador.     

El tribunal de cuentas del Distrito Federal (TCDF) indicó que la recuperación de los 1.400 millones de reales (hoy 528 millones de dólares) de las cuentas públicas invertidas en la remodelación del estadio construido en 1974 tomará siglos.

El estadio, con capacidad para 76.000 espectadores, recaudó 1,3 millones de reales (490.000 dólares) en su primer año después de su reinauguración, indicó un vocero del TCDF a la agencia de noticias AFP. La cifra no incluye los ingresos por la Copa del Mundo, que van para la FIFA.   

El TCDF espera que el estadio gane más dinero en los próximos años, pero de cualquier manera no bajan su expectativa de que recién en un milenio pueda pagar su precio.

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Las obras en el Mané Garrincha terminaron costando tres veces más de lo previsto en el presupuesto inicial. Es el segundo estadio más costoso del mundo después del Wembley inglés.

No obstante, a un día de finalizada la Copa Mundial de Fútbol, medios brasileños dieron a conocer que el estadio Mané Garrincha de Brasilia podría ser privatizado por el gobierno del Distrito Federal. 

El estadio mundialista Mané Garrincha costó cerca de US$636 millones, y ya recibió más de 1 millón de visitantes desde su reapertura, en mayo de 2013, con una recaudación de casi US$1,5 millón.   

La construcción del estadio de Brasilia fue cuestionada en su momento por dudas sobre la sustentabilidad de tamaña inversión para una ciudad que no está en la ruta de los grandes partidos del campeonato de fútbol local.   

Las instalaciones son propiedad del Departamento de Deportes, Educación Física y Recreación del Distrito Federal. El estadio cuenta con una instalación de paneles solares que generan 2,5 MW de potencia, abasteciéndolo de energía solar fotovoltaica por el 50% de su demanda energética.   

El gasto para la reforma o construcción de los 12 estadios alcanzó los 8.000 millones de reales (unos 3.400 millones de dólares, 2.500 millones de euros), según el Sindicato Nacional de Arquitectura y de la Ingeniería, que realizó el seguimiento mensual de proyectos relacionados con la competición.

Sin embargo, en el Mundial de Alemania 2006 se gastaron 3.600 millones de reales (unos 1.500 millones de dólares, 1.100 millones de euros) para el mismo número de estadios. En Sudáfrica, en 2010, el valor aproximado fue de 3.200 millones de reales (casi 1.400 millones de dólares, cerca de 1.000 millones de euros) para 10 estadios.