NUEVO PRESIDENTE DE LA UNIÓN CICLISTA INTERNACIONAL

Ciclismo en crisis, busca un salvador: ¿Será Cookson?

El británico Brian Cookson se convirtió en el 10mo. presidente de la Unión Ciclista Internacional al vencer en las elección al anterior titular de la UCI, el irlandés Pat McQuaid, por 24 votos a 18. Fue una campaña electoral turbia, con acusaciones de juego sucio, informes de pasados corruptos y denuncias de sobornos para comprar votos, por ambos bandos. Cookson, arquitecto de profesión y uno de los responsables del enorme crecimiento del ciclismo en el Reino Unido gracias a su trabajo dentro de la Federación Británica, superó a un McQuaid que accedió al cargo en 2005, durante los Mundiales de Madrid, y mantuvo cierto continuísmo con su antecesor, el holandés Hein Verbruggen. La llegada de Cookson, bendecida y patrocinada por el multimillonario ruso Igor Makarov (hoy enfrentado a McQuaid) y el francés David Lappartient (presidente de la Unión Europea de Ciclismo), es bienvenida para modernizar y aportar coherencia a una institución en crisis por la espinosa cuestión del dopaje y las sospechas de encubrimientos en los que fue salpicada la era McQuaid.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). No fueron 8 años fáciles para Pat McQuaid al frente de la Unión Ciclista Universal, porque él apostó por universalizar el ciclismo aún a costa de poner en peligro muchas pruebas de larga tradición e incumplir sus promesas de dureza con el dopaje. 
 
Tampoco él fue muy claro en la gestión de los derechos televisivos de las pruebas de la UCI ni con el otorgamiento de poder a uno de sus hijos, un abogado que trabaja de representante de numerosos corredores. 
 
Ahora, cuando McQuaid fue a buscar el apoyo de la Federación de Irlanda para presentarse a la reelección, descubrió que muchos ya no le querían al frente y fue sometido a un periplo de interpretaciones reglamentarias. Tampoco logró ser candidato de la Federación Suiza, su país de residencia, y sólo consiguió una dilación en el análisis de los estatutos hasta el congreso de 2014. 
 
En Florencia, el Congreso no aceptó (21 votos a favor, 21 en contra) una posible modificación con efecto inmediato de los estatutos de la UCI, y así fue como el irlandés mantuvo su candidatura sobre la base del apoyo de otras 2 federaciones (Marruecos y Tailandia).
 
Después de 5 horas de distintas intervenciones, Cookson ganó el duelo. Por sus declaraciones, el británico tendrá como prioridad la colaboración de la UCI con instancias antidopaje como la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) o la Agencia Estadounidense (USADA).
 
"Hay que restaurar la credibilidad ante el gran público", subrayó el francés David Lappartient, presidente de la Confederación Europea, que tomó partido por Cookson a mediados de septiembre. 
 
Mientras, el poderoso patrón de la Federación Rusa, Igor Makarov, intervino en varias ocasiones. Dijo estar sorprendido de que McQuaid pudiera presentarse con los colores de 2 federaciones como Marruecos y Tailandia: "¡Los rusos no podemos votar en las elecciones presidenciales de Estados Unidos!", ejemplificó.
 
Autor de la célebre frase "España tiene un problema con el dopaje", McQuaid supo explotar la confesión de Lance Armstrong sobre su dopage reiterado en el Tour de Francia. 
 
Si bien las palabras de Lance se remontaron a una época anterior a la de McQuaid al frente de la UCI, la confesión le salpicaba porque él dijo "Armstrong nunca dio positivo", hasta que llegó la confesión del tejano. 
 
McQuaid no se queda en la calle. Desde 2010 es miembro del Comité Olímpico Internacional.
 
Le hereda el británico Brian Cookson, de 62 años, elegido en Florencia como nuevo presidente de la Unión Ciclista Internacional (UCI), para los próximos 4 años.
 
En la elección, en el Palazzo Vecchio, el antiguo palacio de la familia Medici en la ciudad toscana, 42 delegados (14 de Europa, 9 de Asia, 9 de América, 7 de África y 3 de Oceanía) participaron en esa votación.
 
Brian Cookson, presidente de la Federación Británica de Ciclismo desde 1996, contaba con el apoyo de la Unión Europea de Ciclismo (UEC).
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Pat McQuaid había sucedido en 2005 en la presidencia de la UCI al holandés Hein Verbruggen, quien desde los '90 había sido el 'hombre fuerte' del organismo. McQuaid había sido reelegido, sin adversario, en 2009.
 
Brian Cookson se convirtió en comisario internacional de carrera en 1986, 10 años antes de tomar los mandos de la British Cycling, a la que convirtió en una de las grandes potencias del ciclismo: británicos ganaron los 2 más recientes Tour de Francia (Bradley Wiggins, en 2012; y Chris Froome, en 2013). También impuso el dominio británico en el ciclismo en pista de los 2 Juegos Olímpicos de Beijing y de Londres.
 
La responsabilidad de ello ha sido en especial del mánager Dave Brailsford, pero los éxitos han dado brillo a la gestión de Cookson, quien en su juventud compitió en campeonatos regionales, estuvo en numerosos Mundiales como comisario y en 2009 fue elegido para el Comité director de la UCI, donde enfrentó a Pat McQuaid.
 
En el seno de la Federación Internacional, Cookson asumió la presidencia de la Comisión de Ciclocross y en 2011 de la Comisión de Ruta.
 
Por entonces puso fin a su carrera profesional como arquitecto-paisajista especializado en la renovación urbana en Lancashire (noroeste de Inglaterra) para dedicar todo su tiempo a devolver su credibilidad a la UCI: en junio se declaró candidato, aunque sus planes se conocían ya desde primeros de año, cuando los adversarios de McQuaid se habían puesto de acuerdo para presentar un candidato de consenso.
 
Se espera mucho de él y de la nueva etapa, tanto de sus nuevos planes.
 
Tras la victoria de Cookson, comenzaron las reacciones. De los primeros en hablar fue el director del Tour de Francia, Christian Prudhomme, quien deseó que esta presidencia marque un antes y un después en el ciclismo. "Brian Cookson dijo que quería apoyarse en el consenso", declaró a la agencia AFP. "Es algo que me creo, después de las conversaciones con él para el inicio del Tour de 2014 en Yorkshire. Es un persona que escucha", apuntó.