En la edición del lunes 30 de julio del diario "Río Negro", se publica una entrevista al conocido integrante de la Corte Suprema de Justicia, doctor Eugenio Raúl Zaffaroni.
La nota transita por caminos más o menos rutinarios, no obstante, para mi gusto, podría destacar, por ejemplo, el párrafo en que Zaffaroni sostiene que los crímenes cometidos por la guerrilla subversiva no son delitos de lesa humanidad, de lo cual deduzco que el famoso jurista no ha leído todavía el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, aprobado el 17 de julio de 1998 e incorporado en 2002 a la legislación argentina, cuyo artículo 7°, punto 2, inciso a), dice expresamente que se consideran delitos de ese tipo "la comisión múltiple de actos mencionados en el párrafo 1 contra una población civil, de conformidad con la política de un Estado o de una organización..." "O de una organización", que le quede bien claro al doctor Zaffaroni.
La otra respuesta llamativa de Zaffaroni es aquella en la que califica de "bestias" a los jugadores de fútbol. Es evidente que el jurista no es aficionado, y mucho menos "fana", de este popular deporte.
En el final del reportaje, el periodista hace una breve reseña biográfica del entrevistado pero, como han quedado muchas cosas en el tintero sobre el currículum vitae el abogado, me voy a referir a ellas.
Como se recordará, por el decreto N° 222/03 se estableció que los candidatos a jueces de la Corte Suprema serían puestos a consideración de la ciudadanía y organizaciones civiles de distinto tipo para que dieran su opinión y formularan sus objeciones al respecto. El entonces candidato doctor Zaffaroni recibió una andanada de impugnaciones, pero igual fue nombrado, simplemente por que era "el caballo del comisario".
Las principales objeciones que se hicieron públicamente a la designación de Zaffaroni, fueron las siguientes:
"Ser permisivo en materia de delitos sexuales. Caso Tiraboschi" (Colegio de Abogados de Buenos Aires).
"Haber sido juez, y luego ascendido a camarista, durante la dictadura militar, y haber jurado por el Estatuto del Proceso"(Varias entidades particulares).
"Mantener una elevada deuda previsional por aportes como jubilado autónomo" (Fundación Bicentenario).
"Abusar de licencias extraordinarias cuando fue juez de la Cámara del Crimen" (Asociación de Abogados Penalistas).
"Haber apoyado políticamente a Néstor Kirchner durante su campaña pesidencial" (Asociación de
Abogados Penalistas).
"Omitir información ante la Oficina Anticorrupción" (Fundación Bicentenario).
"Cómo compró la casa de la calle Boyacá al 900" (Fundación Bicentenario).
"Sospecha de evasión impositiva por diferencia entre el valor de compra y la valuación de la casa de la calle Boyacá" (Fundación Bicentenario).
"Impulsar la abolición del Derecho Penal" (Colegio de Abogados de Buenos Aires).
"Defender la tenencia y el consumo de drogas" (Asociación Antidrogas).
"Ser amigo del presidente Kirchner" (Sociedad de Abogados Penalistas).
Asimismo, hubo una presentación por escrito de una agrupación política de corte nacionalista, denominada "Partido Popular de la Reconstrucción",que adjuntaba una fotografía, publicada en un diario del 31 de agosto de 1993, mostrando al entonces estatuyente poteño, doctor Zaffaroni, envuelto en una bandera de la comunidad homosexual, festajando la incorporación al Estatuto de la ciudad de Buenos Aires del derecho a la "diversidad del género", "algo opuesto al espíritu de la Constitución Nacional y las leyes de la República", como decía la referida presentación (ver, al respecto, la nota de página 5, del diario "Ambito Financiero", del 15 de julio de 2003).
Cabe señalar, además, que el pensamiento jurídico de Zaffaroni está expuesto con toda claridad y sin que deje lugar a dudas, en su libro titulado "En busca de las penas perdidas", el cual es un tratado sobre la impunidad, el abolicionismo, el garantismo, la despenalización y la desaparición de toda legislación penal, policial y carcelaria.
Sin embargo, es sorprendente y poco conocido el hecho de que Zaffaroni, en coautoría con otro profesional del Derecho, de nombre Ricardo Cavallero, publicó, el 26 de mayo de 1980, en plena "dictadura militar", un libro titulado "Derecho Penal Militar", en el que sostiene teorías completamente opuestas a las que proclamó posteriomente en favor del garantismo a porrillo.
Dicho libro fue supervisado por dos auditores castrenses, a quienes Zaffaroni, en el prólogo, menciona en estos términos: "Queremos hacer público nuestro agradecimiento al brigadier auditor doctor Laureano Alvarez Estrada, quien tuvo la gentileza de leer los originales, por las importantísimas observaciones que nos efectuara y al contralmirante auditor doctor Ramón León Francisco Morel".
JOAQUIN BERTRAN,
Ciudad de Neuquén
Algunos comentarios sobre el curriculum vitae del juez Zaffaroni
A continuación, un UR realiza una reseña biográfica sobre el juez Eugenio Raúl Zaffaroni.
08 de agosto de 2007 - 00:00








