Cataratas de dólares en la Argentina K... por la mendicidad y la prostitución

Mendigos y prostitutos. Los chicos de las calles de Posadas y Puerto Iguazú unidos por un mal común. Claro que mendigar no sólo es conseguir algunos dólares. En un porcentaje importante de casos las derivaciones son trágicas. "Detrás de la explotación y el abuso vienen todos los vicios, como el alcohol y las drogas". Y después, las muertes por VIH.

Posadas ( Línea Capital). "Siempre digo que ver chicos en la calle, tomando bebidas alcohólicas hasta altas horas de la noche o prostituyéndose, parece parte del paisaje, como un atractivo más". Así describe Marcelina Antúnez, la coordinadora del Programa Luz de Infancia, creado por el Ministerio de Trabajo de la Nación, hoy dependiente de la Municipalidad de Puerto Iguazú, la situación de alto riesgo de centenares de niños de esa localidad.
Puerto Iguazú, uno de los puntos de la Triple Frontera que se forma por la confluencia de Argentina, Brasil y Paraguay, es parte de un escenario donde la mendicidad y la prostitución infantil alcanzan niveles alarmantes que fueron denunciados por la Unifec y la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
De junio a octubre de 2005, investigadores de los tres países analizaron la situación del niño, la niña y del adolescente en 62 municipios de la Triple Frontera (quince argentinos, 32 brasileños y quince paraguayos). El resultado de la investigación indicó que "la violencia contra los niños, niñas y adolescentes es preocupante en los municipios seleccionados de los tres países. En la Argentina, un relevamiento hecho en el Juzgado de Menores de Eldorado señala 850 registros de violencias en 2004: los más frecuentes, los de abuso sexual, incesto, golpes y abandono".
Los registros del Juzgado de Menores de Eldorado se conforman a partir de denuncias de todas las localidades del Alto Paraná, incluida Puerto Iguazú. "El problema grave que tenemos en Puerto Iguazú es la falta de un juzgado donde hacer las denuncias", señaló Antunez y detalló que "todo el año pasado nos pasamos viajando a Eldorado, poniendo los diferentes casos de explotación infantil a consideración del defensor oficial", el mismo que "atiende todos los casos del Alto Paraná".
En declaraciones al programa Escuchame un Poquito, de la emisora La Voz Capital, de Posadas, Antunez admitió que en Puerto Iguazú "es vox populi dónde quedan los lugares donde se prostituye a niñas y adolescentes pero nadie hace nada, aunque fueron denunciados". Para ella el inicio de una salida a la situación es, precisamente, la puesta en marcha del Juzgado, que ya está creado por ley y que sólo falta poner en funcionamiento.
Una de las acciones que fue bien recibida por el equipo de Luz de Infancia es la creación de la Comisaría de la Mujer, que funciona en Iguazú desde noviembre de 2005. Su responsable, Vanesa Romina Ledesma, coincidió en la necesidad de contar con un Juzgado. "Cuando haya un juzgado acá se nos va a facilitar muchísimo la tarea porque ahora dependemos de los juzgados de la ciudad de Eldorado", respondió Ledesma a La Voz Capital, y aseguró que "investigar los casos de prostitución infantil es muy difícil porque hay que detectar a los promotores de estas menores y es muy difícil comprobar el delito".
Luz de Infancia, sin recursos
El Programa Luz de Infancia fue creado, precisamente, a instancias de la OIT, a través del Ministerio de Trabajo de la Nación, a raíz de los alarmantes números de casos de explotación sexual en la región. Desde que culminó el contrato del Programa con el organismo nacional, éste pasó a depender de la Municipalidad, donde "contamos con un buen equipo técnico pero no tenemos recursos económicos", según Antunez. Por esa razón se creó el Consejo Municipal de Garantías para los Derechos del Niño, a través del cual pretenden obtener subsidios para el desarrollo de las acciones de prevención, contención y denuncia de casos de explotación de niños y adolescentes.
Con los aportes que se recibieron de la OIT se creó un Centro de Atención Integral, con consultorios y albergues transitorios para ocho nenas y ocho varones, donde se traen a los chicos en riesgo hasta que se resuelve su situación legal.
Turismo y mendicidad
Un informe del periodista Mauro Parrotta, del diario El Territorio, de Posadas, Misiones, donde denunció el alquiler de niños para mendigar en las calles de Posadas, puso nuevamente en titulares la situación de Iguazú, donde esos casos se conocen hace tiempo.
"Nuestro programa es muy específico, tiene como finalidad la prevención y erradicación de la explotación sexual comercial infantil y trata de personas", explicó Antunez, quien indicó que se conoce "el caso específico de un hombre que usa a los niños de lazarillos para la mendicidad", pero admitió que al respecto "no hicimos aún una investigación".
El fuerte incremento del turismo pone en escena una paradoja preocupante: por un lado la reactivación de la economía local con la reapertura de comercios y la fuerte demanda de servicios para la atención del turismo, y por el otro el incremento de la mendicidad. "Vienen chicos y familias enteras de otros lugares como San Vicente, San Pedro, Irigoyen", que deambulan entre los visitantes pidiendo monedas u ofreciendo artesanías.
Aunque Antunez y su equipo trabajan a diario en la prevención de la mendicidad, "haciendo tareas de concientización y capacitación en las escuelas, los barrios y comedores con los referentes comunitarios", la "caridad" de los visitantes extranjeros, sobre todo los que llegan desde Europa y Estados Unidos, dificulta enormemente el trabajo.
"A los turistas europeos o norteamericanos les llama mucho la atención ver tanta cantidad de chicos deambulando en la calle y cuando le piden una moneda les dan dólares. Nosotros hemos hablado con las familias de muchos de esos chicos para que los saquen de la calle y los lleven a la escuela, pero son todos casos de extrema pobreza y siempre nos responden que ellos necesitan el dinero que sus hijos traen a la casa y que, en todo caso, los retiren de la calle las autoridades. Con la policía hemos llevado chicos a sus casos en reiteradas oportunidades pero al otro día están de vuelta", relató la funcionaria. "Me contaban algunos chicos que llegan a juntar hasta 20 y 30 dólares por día", remató.
Claro que mendigar no sólo es conseguir algunos dólares. En un porcentaje importante de casos las derivaciones son trágicas. "Hay que tener en cuenta que detrás de la explotación y el abuso vienen todos los vicios, como el alcohol y las drogas".
Desde la Triple Frontera a Europa
El informe de la Unicef advierte que "en los municipios argentinos seleccionados existe desde el reclutamiento de jóvenes para prostíbulos más al sur del país, hasta la combinación de trabajo en la calle y actividades sexuales. En los brasileños, niños, niñas y adolescentes son explotados sexualmente en las calles, hoteles y prostíbulos. La región es ruta de tráfico internacional de seres humanos, lo que significa que niños, niñas y adolescentes están vulnerables al reclutamiento para explotación sexual comercial en Argentina, Brasil, Paraguay e Europa".
Como si el problema no fuera grave en sí mismo, uno de los escollos con los que se encuentran quienes pretenden erradicarlo son los mismos niños explotados. "El primer abordaje que hacemos es con los niños, pero no es fácil lograr que cuenten qué les pasa porque aprenden a recitar un libreto y mienten mucho porque le enseñan a hacerlo".
Según Antunez, "la mayoría de esos chicos están amenazados", o lo que es peor, su silencio tiene el precio de un regalo. "Lo primero que reciben esas niñas o niños en situación de calle es un celular, le dan ropa y zapatos es decir, esas familias están compradas".
El final de muchos de esos niños y adolescentes está anunciado: mueren por excesos de consumo de alcohol, drogas o por contagio de VIH-Sida. "Hay muchos casos de VIH entre esos chicos. Hace dos meses falleció un niño de diez años con sida. Es una situación muy compleja y siempre se trabaja sobre los más urgente", aseguró la responsable de Luz de Infancia.
"Siempre digo que ver chicos en la calle, tomando bebidas alcohólicas o prostituyéndose hasta altas horas de la noche, parece parte del paisaje, como un atractivo más".
Alquiler de niños: la investigación
"Hablando con la gente me enteré que existía la posibilidad de que en Posadas se alquilaran chicos para hacerlos mendigar", contó el periodista Mauro Parrota, autor de los informes que se publicaron esta semana en el diario El Territorio.
-¿Cómo lograste confirmar que en Posadas se alquilan chicos para usarlos en la mendicidad?
-No es fácil que te cuenten, pero charlando con ellos muchos me decían que esos chicos que estaban con ellos no eran sus hijos o parientes. Así, uno me comentó que se alquila a los chicos a cambio de unos pesos o de comida. Inmediatamente me puse a averiguar si eran uno o varios casos y llegué a la confirmación de que muchas personas deambulan por la ciudad con chicos de otras personas, con un pacto previo por precios irrisorios de cinco o diez pesos. Para que esto que yo ya llamo una profesión, la de mendigar, tenga un poco más de efecto se buscan a chicos muy pequeños o con alguna discapacidad.
-Sin embargo, los profesionales de los organismos que trabajan con la minoridad en riesgo no detectan estos casos con tanta facilidad, según parece.
-Obviamente, para obtener esta información uno no se identifica como periodista ante los protagonistas. Yo me acerque como casualmente y cuando conversás con ellos te cuentan con mucha simpleza cómo se tienen que mover para sobrevivir. Cuentan que los chicos son de familias del mismo barrio donde ellos viven, familias que tienen muchos hijos, generalmente sin padre, que viven en condiciones paupérrimas. Y la situación le favorece a ambos: "vos te llevas a mi hijo, yo no tengo que preocuparme, con mi hijo ganás plata y gano yo también". Es increíble, pero te lo cuentan así. Lo que no dicen que es sean ellos, los que hablan, los que alquilan chicos, hablan en general, pero no se admiten ellos mismos como los que alquilan los niños.
-Contás en tus informes que hay una especie de selección de los niños.
-Si, es muy duro. Algo que golpea mucho es que los chicos valen más o menos de acuerdo a sus edades. Cuando más chico es y si tiene alguna discapacidad cuesta más. El hecho de ser más chico, estar más sucio, en mayor estado de abandono y encima con alguna discapacidad sensibiliza más a quien le van a pedir la limosna. Saben que esas situaciones extremas operan como una daga en el corazón de las personas a las que se acercan.
De monedita atrata de personas
Parrota consultó con los responsables de la Dirección de Minoridad y Familia, del Ministerio de Bienestar Social de la Provincia, donde "no niegan que esta situación se esté dando en Posadas y aseguran que están trabajando en programas de atención a esos niños".
En ése, como en otros organismos no gubernamentales, desde hace tiempo se insiste en que la población "debe desterrar la cultura de la monedita", es decir, "no dar monedas a los que piden porque de esa manera se fomenta lo que, en definitiva, es la trata de personas. Es este el camino para el inicio de los menores en la prostitución", destacó el periodista, quien también advirtió que "hay que tener en cuenta que hablamos de niños de familias donde hay muchos hijos, generalmente hermanos con distintos padres, con vidas muy sórdidas".