La familia Bemberg se desprende de Barugel Azulay

Bisa, el fondo de inversión de la familia Bemberg, negocia la venta de Barugel Azulay, su cadena de comercialización de equipamiento para el hogar, con el grupo francés Saint Gobain, un gigante industrial con presencia en 46 países.

Barugel Azulay, la cadena comercializadora de materiales de la construcción, que pertenece al fondo inversor Bisa del grupo Bemberg, estaría en los planes de compra de Saint Gobain.

Este grupo francés es dueño o accionista, en la Argentina, de varias firmas vinculadas a la industria de la construcción, como Isover (lana de vidrio), Weber y Norton (adhesivos), Carborundum (abrasivos).

También es accionista de Vidrios Argentinos (VASA) y de la fábrica de botellas de vidrio Rayén Curá.

Saint Gobain es el principal distribuidor europeo de materiales para la construcción y, en USA, escolta a la local Home Depot. El holding galo -que centraliza la negociación en su cuartel regional de San Pablo- no pagaría por la empresa argentina un monto superior a su facturación (unos $60 millones anuales).

Al igual que otras empresas de renombre controladas por Bisa, como Caro Cuore, Colorín y Papel Misionero, Barugel Azulay está en venta desde hace tiempo.

La razón es que el fondo Bisa nació en 1993, "para comprar, desarrollar y luego vender las compañías por un plazo de 10 años", según estipulan los estatutos. Ese plazo vence en diciembre. Hace dos años, la familia Bemberg —también dueña de la mitad de Quilmes—, solicitó una excepción a sus socios extranjeros y extendió el plazo de vencimiento.

Algunas de las firmas controladas prefieren esperar la decisión final del grupo inversor. En otras están seguras de que los Bemberg comprarán su parte a otros accionistas, como los bancos Morgan Chase, Morgan Stanley y el fondo AIG.

Otras empresas de las que se fue desprendiendo Bisa fueron Litoral Gas, Alicurá, el satélite Nahuel Sat, y la Terminal 5 del Puerto de Buenos Aires.