La Planta de Generación de Hidrógeno se ubica a 23 kilómetros de Koluel Kaike, en Pico Truncado (Santa Cruz), donde viven 15.000 personas, un tercio de las cuales ya se abastece de electricidad generada con el viento, a pesar de la riqueza petrolera y gasífera de la zona.
Alerta por un proyecto en Santa Cruz que producirá hidrógeno
El proyecto argentino "Viento-Hidrógeno" forma parte de un programa más amplio del Centro Internacional de Tecnologías para Energía de Hidrógeno de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial, que se está llevando a cabo a pequeña escala en los cinco continentes.
Por ejemplo, en China se produce hidrógeno a partir de energía hidráulica, en Libia la experiencia se propone completar el ciclo con energía solar, en Turquía se ensayará la utilización del nuevo combustible en el transporte público, y en Oceanía se generará hidrógeno a partir de biomasa extraída de materia orgánica.
"El debate está en la energía que se utilice para producirlo", señala el experto de Greenpeace en Energía Juan Carlos Villalonga. "Si el hidrógeno es utilizado por los productores de energía nuclear o de petróleo, entonces será hidrógeno sucio", advirtió Villalonga. "En cambio, la combinación con energía eólica resulta ideal", opinó.
Según explicó, el hidrógeno "tiene un potencial enorme por su capacidad de almacenaje, y permitiría dar el salto para que la matriz energética de Argentina que hoy tiene a las renovables en posición marginal, pase a ser totalmente dependiente de estas energías".
Ese medio, no obstante, aclara que el objetivo de la planta de Pico Truncado es producir hidrógeno bajo todas las normas de seguridad, probarlo como generador de energía para equipos electrógenos, vehículos, cocinas y máquinas industriales, y evaluar los costos de su utilización masiva.













