JULIÁN WEICH

Justo a Tiempo, demostración de que no todo está perdido

La TV argentina sufre la decadencia de valores que tiene el resto de la sociedad. Por 1 punto de rating todo vale. Dentro de ese disparatado mundo emergen excepciones como Justo a Tiempo, que todos los días se cuenta entre los 5 más vistos.

POR JORGE HÉCTOR SANTOS

 
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Especial para Urgente24). Estamos asistiendo a los últimos programas de ‘Justo a Tiempo’, al menos en el horario en salió al aire durante 2 temporadas en la pantalla de Telefe.
 
Llega el momento de rescatar el valor que ha tenido la producción del envío para no caer en la TV chabacana de nuestros días.
 
Un programa de otros tiempos de la TV vernácula ha rendido y muy bien dentro de la más perversa competencia que tiene en esos horarios centrales la que apela a todo recurso, cuanto más bajo mejor, para trepar a la cima de los programas más vistos.
 
El espacio que anima Julián Weich es uno de los pocos programas para toda la familia. Abuelos, padres, hijos y nietos participan de los entretenimientos en el piso y están delante del televisor divirtiéndose sanamente y aprendiendo ciertas cosas que el mismo programa se ha impuesto difundir, como la educación vial.
 
Cuando se sabe que Canal 7 invierte en programas difamatorios y propagandísticos, dilapidando dineros públicos, como ‘6, 7, 8 o bien presenta un costosísimo ‘Fútbol para Todos’ donde las expresiones más inapropiadas corren por la boca de Marcelo Araujo y los compara con ‘Justo a Tiempo, se puede apreciar con claridad que mal administra los dineros de todos el gobierno nacional que alardea con haber incremento el presupuesto de la educación pública.
 
La ‘tinelización’ de la TV en 2010 ha alcanzado cuotas que superan el 25% del aire semanal de los Canales de aire. Hablar de este porcentaje, en un país que admite cifras de inflación cercanas al 30% anual, probablemente no sean muy representativas pero para quienes aún conservan cierta cuota de sentido común, esto representa en síntesis una bomba de tiempo para un pueblo que repite en la calle las mismas cosas que la TV muestra, vale decir, violencia, agresiones, descalificaciones verbales, insultos de todo tipo, etc.
 
Es por eso que como fin de año es una época de balance, es bueno felicitar a quienes han tenido el coraje de saber que haciendo un programa a la vieja usanza en la TV, respetuoso y respetable, el éxito también se logra y dignifica a buena parte de una comunidad televisiva que lo premia a diario haciéndose presente frente a la pantalla chica.  
 

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